El gobernador Martín Llaryora dispuso un refuerzo económico de 450 millones de pesos para instituciones que trabajan con personas con discapacidad, en medio de una fuerte crisis del sector agravada por la falta de pagos de programas nacionales. La asistencia será canalizada a través del Fondo de Emergencia para la Discapacidad.
El anuncio se realizó tras una reunión en el Centro Cívico junto a la secretaria de Salud y Desarrollo Humano, Liliana Montero, y representantes de entidades de toda la provincia. Durante el encuentro, las instituciones expusieron las dificultades que atraviesan para sostener sus servicios.
Los fondos estarán destinados a cubrir gastos corrientes y, en casos de doble jornada, a reforzar la alimentación. El gobernador aclaró que este fondo, originalmente pensado para nuevos proyectos, será utilizado exclusivamente para sostener a las instituciones en este contexto crítico.
Desde el Gobierno provincial señalaron que la crisis responde al incumplimiento de pagos nacionales, especialmente de PAMI y el programa Incluir Salud, lo que afecta directamente a entidades que atienden a más de 100 personas, como el Cottolengo Don Orione o Apadim.
Representantes del sector valoraron la ayuda, aunque advirtieron que se trata de un alivio temporal. Coincidieron en que la falta de financiamiento nacional genera un fuerte impacto, con riesgo de reducción de servicios, endeudamiento y dificultades para sostener la atención de las personas con discapacidad.

