Paludismo, una enfermedad erradicada pero que hay que seguir atendiendo
El médico infectólogo Lucas Stefanini valoró la declaración de la Organización Mundial de la Salud para la Argentina, pero advirtió que aún hay países endémicos en la región y por lo tanto deben continuarse con las medidas preventivas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente a la Argentina como país libre de paludismo, al no haberse detectado en los últimos años en sus territorios casos de contagios. Pese a la buena noticia, profesionales aseguran que debe seguirse con las medidas preventivas.
El anuncio se realizó en el curso de la actual Asamblea Mundial de la Salud, que se celebra hasta el próximo día 29 en Ginebra, y convierte a la Argentina en el segundo país de Latinoamérica que consigue esta certificación en 45 años, después de que Paraguay lo lograra en junio del año pasado.
La Argentina había obtenido la certificación de ser un país libre de malaria, condición que se oficializó luego de un proceso de evaluación en el que demostró la ausencia de casos autóctonos desde 2011.
"La certificación es el resultado de un trabajo muy arduo en el que tuvo lugar la capacitación y el reentrenamiento de todas las direcciones de Epidemiología y de todos los laboratorios de las provincias", dijo en ese momento el secretario de Gobierno de Salud, Adolfo Rubinstein.
El médico infectólogo Lucas Stefanini subrayó en Buen Día Río Cuarto que el paludismo "ha tenido un trabajo continuo de las entidades de salud y de las políticas de salud de los últimos años".
"Es una enfermedad que produce casi 400 mil muertes al año, la mayoria en África, pero tenemos todavía países endémicos en Sudamérica como Brasil, Venezuela y Perú", advirtió el profesional. "Es una enfermedad con una letalidad muy importante por ende haberla erradicado de Argentina es muy valioso", agregó.
Pese a la erradicación de la Argentina, aseguran que las autoridades deben continuar implementado las medidas necesarias, considerando que la malaria sigue presente en países de la región.
Stefanini señaló que el paludismo es provocado por un parásito y que en territorio argentino las provincias norteñas eran donde se registraban la mayor cantidad de casos.
Argelia, el primero de África
Junto con Argentin, la OMS también declaró libre de paludismo a Argelia, convirtiéndose en el primer país de África continental que consigue erradicar esta enfermedad que en todo el mundo afecta a más de 200 millones de personas cada año y produce unas 400.000 muertes, un 60 % de ellas en niños menores de cinco años.
La OMS exige al menos tres años sin casos locales de paludismo para declarar a un territorio libre de la enfermedad.
En Argentina el último caso reportado se remonta a 2010 y en Argelia a 2013.
En ambos países "la malaria tiene siglos de historia, y la batalla contra la enfermedad ha sido dura", señaló la OMS en un comunicado citado por la agencia EFE, donde recalcó que la mejora de los mecanismos de control, diagnóstico y tratamiento en la última década ha sido clave en ambos casos.
Argelia fue el primer país del mundo donde se identificó el parásito causante de esta enfermedad, gracias a las investigaciones en 1880 del médico francés Charles Louis Alphonse Laveran, quien fue galardonado con el premio Nobel de Medicina de 1907 por este avance.
Argentina comenzó sus programas de erradicación del paludismo en la década de los setenta, durante los cuales la colaboración con países como Bolivia para prevenir los contagios en zonas fronterizas fue primordial.
Propagada por el mosquito anofeles, la malaria o paludismo es una de las enfermedades más perjudiciales para el ser humano, al ser endémica en más de 80 países que representan el 40 % de la población mundial.
El anuncio se realizó en el curso de la actual Asamblea Mundial de la Salud, que se celebra hasta el próximo día 29 en Ginebra, y convierte a la Argentina en el segundo país de Latinoamérica que consigue esta certificación en 45 años, después de que Paraguay lo lograra en junio del año pasado.
La Argentina había obtenido la certificación de ser un país libre de malaria, condición que se oficializó luego de un proceso de evaluación en el que demostró la ausencia de casos autóctonos desde 2011.
"La certificación es el resultado de un trabajo muy arduo en el que tuvo lugar la capacitación y el reentrenamiento de todas las direcciones de Epidemiología y de todos los laboratorios de las provincias", dijo en ese momento el secretario de Gobierno de Salud, Adolfo Rubinstein.
El médico infectólogo Lucas Stefanini subrayó en Buen Día Río Cuarto que el paludismo "ha tenido un trabajo continuo de las entidades de salud y de las políticas de salud de los últimos años".
"Es una enfermedad que produce casi 400 mil muertes al año, la mayoria en África, pero tenemos todavía países endémicos en Sudamérica como Brasil, Venezuela y Perú", advirtió el profesional. "Es una enfermedad con una letalidad muy importante por ende haberla erradicado de Argentina es muy valioso", agregó.
Pese a la erradicación de la Argentina, aseguran que las autoridades deben continuar implementado las medidas necesarias, considerando que la malaria sigue presente en países de la región.
Stefanini señaló que el paludismo es provocado por un parásito y que en territorio argentino las provincias norteñas eran donde se registraban la mayor cantidad de casos.
Junto con Argentin, la OMS también declaró libre de paludismo a Argelia, convirtiéndose en el primer país de África continental que consigue erradicar esta enfermedad que en todo el mundo afecta a más de 200 millones de personas cada año y produce unas 400.000 muertes, un 60 % de ellas en niños menores de cinco años.
La OMS exige al menos tres años sin casos locales de paludismo para declarar a un territorio libre de la enfermedad.
En Argentina el último caso reportado se remonta a 2010 y en Argelia a 2013.
En ambos países "la malaria tiene siglos de historia, y la batalla contra la enfermedad ha sido dura", señaló la OMS en un comunicado citado por la agencia EFE, donde recalcó que la mejora de los mecanismos de control, diagnóstico y tratamiento en la última década ha sido clave en ambos casos.
Argelia fue el primer país del mundo donde se identificó el parásito causante de esta enfermedad, gracias a las investigaciones en 1880 del médico francés Charles Louis Alphonse Laveran, quien fue galardonado con el premio Nobel de Medicina de 1907 por este avance.
Argentina comenzó sus programas de erradicación del paludismo en la década de los setenta, durante los cuales la colaboración con países como Bolivia para prevenir los contagios en zonas fronterizas fue primordial.
Propagada por el mosquito anofeles, la malaria o paludismo es una de las enfermedades más perjudiciales para el ser humano, al ser endémica en más de 80 países que representan el 40 % de la población mundial.