Una mujer de 82 años de edad murió ayer en el Centro Municipal Número 11, cuando practicaba natación, y el hecho alteró el funcionamiento del espacio deportivo. La octogenaria, que contaba con autorización médica, fue asistida de inmediato por los profesores del lugar. Le realizaron los ejercicios de reanimación cardiopulmonar, pero no hubo respuesta.
La Justicia abrió una investigación, pero por el momento se presume que se trata de un deceso por causas naturales, sin participación de terceras personas. En tanto, la autopsia reveló que la causa de muerte fue ahogamiento. De todos modos, se supo que la mujer sufrió un problema vascular agudo antes de sumergirse en el agua.
Noemí Gieco se aprestaba a realizar una serie de ejercicios de natación como acostumbraba, cuando habría manifestado sentir algunos mareos y malestar. Ya dentro de la pileta del natatorio municipal, sufrió una descompensación grave y terminó sumergiéndose.
Como consecuencia de esto, aspiró agua, lo suficiente para provocarle un cuadro de asfixia que poco después le provocaría la muerte. Los profesores del Centro 11 la asistieron de inmediato, pero las maniobras de reanimación no dieron resultados.
Cuando el servicio de emergencias médicas llegó al lugar, pasadas las 8 de la mañana de ayer, la mujer ya no tenía signos vitales.
Oriunda de Alejandro Roca, Noemí Gieco tenía 82 años y asistía a clases de natación una vez por semana. Lo hacía dentro del plan de adultos mayores. Gieco contaba con habilitación para realizar natación por parte de su médico de cabecera, tal como confirmó el secretario de Salud del Municipio, Marcelo Ferrario.
Reanimación sin éxito
El funcionario detalló que, al advertir que la octogenaria estaba en problemas, los profesores actuaron de inmediato, poniendo en marcha el protocolo de reanimación. Simultáneamente, llamaron al servicio de emergencias médicas, que al llegar constató el fallecimiento.
“Cuando se la encontró, estaba desmayada. Inmediatamente, se le realizaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar, mientras se llamó al servicio de emergencia. Ellos constataron que ya no tenía vida. De allí en adelante, la denuncia a la fiscalía de turno y a la policía”, señaló el secretario de Salud municipal.
Controles médicos
Una de las inquietudes que surgieron ayer fue la de la capacidad de respuesta que tiene el centro deportivo municipal frente a cuadros de salud graves.
Desde la Comuna destacaron que el equipo de profesores está capacitado para realizar primeros auxilios y maniobras de reanimación cardiopulmonar.
“Médicos no tenemos, pero sí trabaja todo el personal, que está capacitado en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar. Todos ellos están habilitados para realizar esas maniobras”, destacó por su parte Marcelo Ferrario.
En otro plano, el funcionario explicó que se llevan a cabo controles sobre el estado de salud de quienes participan de las actividades deportivas.
En este sentido, detalló que cada uno debe presentar una “planilla antes de realizar actividad física, donde el médico de cabecera hace un informe de examen físico, sugiere estudios a realizar y le pone el grado y el tipo de actividad física que puede realizar”.
Puntualizó además que, en este caso, la planilla de Noemí Gieco data “del primero de abril de este año y tiene vigencia por un año”, con lo cual dio a entender que estaba en regla.
Se descompensó y murió ahogada
Por su parte, el fiscal Javier Di Santo aseguró que, luego de realizarse la autopsia sobre el cuerpo de la mujer, se pudo determinar que la causa de la muerte es “asfixia por sumersión”.
“La mujer presentaba algún tipo de cardiopatía, y posiblemente ha tenido una descompensación cuando estaba por nadar, que determinó la asfixia por sumersión. La causa eficiente de muerte es el ahogamiento”, confirmó el magistrado.
Tal como explicó el fiscal Di Santo, no hubo intervención de terceros que hayan provocado la muerte de la mujer.
Según pudo conocer este diario, el problema de salud que sufrió Noemí Gieco fue una descompensación vascular, que la llevó a sufrir luego la asfixia por sumersión. Habría tenido sangrado en una vena de gran caudal en el abdomen. Este evento se desencadenó de manera súbita.
La octogenaria tenía antecedentes de afecciones de presión arterial alta, problemas vasculares y cardíacos.
Noemí Gieco se aprestaba a realizar una serie de ejercicios de natación como acostumbraba, cuando habría manifestado sentir algunos mareos y malestar. Ya dentro de la pileta del natatorio municipal, sufrió una descompensación grave y terminó sumergiéndose.
Como consecuencia de esto, aspiró agua, lo suficiente para provocarle un cuadro de asfixia que poco después le provocaría la muerte. Los profesores del Centro 11 la asistieron de inmediato, pero las maniobras de reanimación no dieron resultados.
Cuando el servicio de emergencias médicas llegó al lugar, pasadas las 8 de la mañana de ayer, la mujer ya no tenía signos vitales.
Oriunda de Alejandro Roca, Noemí Gieco tenía 82 años y asistía a clases de natación una vez por semana. Lo hacía dentro del plan de adultos mayores. Gieco contaba con habilitación para realizar natación por parte de su médico de cabecera, tal como confirmó el secretario de Salud del Municipio, Marcelo Ferrario.
Reanimación sin éxito
El funcionario detalló que, al advertir que la octogenaria estaba en problemas, los profesores actuaron de inmediato, poniendo en marcha el protocolo de reanimación. Simultáneamente, llamaron al servicio de emergencias médicas, que al llegar constató el fallecimiento.
“Cuando se la encontró, estaba desmayada. Inmediatamente, se le realizaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar, mientras se llamó al servicio de emergencia. Ellos constataron que ya no tenía vida. De allí en adelante, la denuncia a la fiscalía de turno y a la policía”, señaló el secretario de Salud municipal.
Controles médicos
Una de las inquietudes que surgieron ayer fue la de la capacidad de respuesta que tiene el centro deportivo municipal frente a cuadros de salud graves.
Desde la Comuna destacaron que el equipo de profesores está capacitado para realizar primeros auxilios y maniobras de reanimación cardiopulmonar.
“Médicos no tenemos, pero sí trabaja todo el personal, que está capacitado en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar. Todos ellos están habilitados para realizar esas maniobras”, destacó por su parte Marcelo Ferrario.
En otro plano, el funcionario explicó que se llevan a cabo controles sobre el estado de salud de quienes participan de las actividades deportivas.
En este sentido, detalló que cada uno debe presentar una “planilla antes de realizar actividad física, donde el médico de cabecera hace un informe de examen físico, sugiere estudios a realizar y le pone el grado y el tipo de actividad física que puede realizar”.
Puntualizó además que, en este caso, la planilla de Noemí Gieco data “del primero de abril de este año y tiene vigencia por un año”, con lo cual dio a entender que estaba en regla.
Se descompensó y murió ahogada
Por su parte, el fiscal Javier Di Santo aseguró que, luego de realizarse la autopsia sobre el cuerpo de la mujer, se pudo determinar que la causa de la muerte es “asfixia por sumersión”.
“La mujer presentaba algún tipo de cardiopatía, y posiblemente ha tenido una descompensación cuando estaba por nadar, que determinó la asfixia por sumersión. La causa eficiente de muerte es el ahogamiento”, confirmó el magistrado.
Tal como explicó el fiscal Di Santo, no hubo intervención de terceros que hayan provocado la muerte de la mujer.
Según pudo conocer este diario, el problema de salud que sufrió Noemí Gieco fue una descompensación vascular, que la llevó a sufrir luego la asfixia por sumersión. Habría tenido sangrado en una vena de gran caudal en el abdomen. Este evento se desencadenó de manera súbita.
La octogenaria tenía antecedentes de afecciones de presión arterial alta, problemas vasculares y cardíacos.

