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El acusado de violar a la joven de Sampacho tenía condena hasta 2022

Maximiliano Martínez logró la libertad condicional por su buena conducta dentro del penal y los informes favorables de las áreas técnicas de la cárcel local. Había sido condenado a 9 años por un crimen en Inriville

Maximiliano Sergio Martínez, el acusado de violar e intentar matar a una mujer después de robarle el pasado domingo en la localidad de Sampacho, tenía una condena efectiva de nueve años de cárcel que se cumpliría en 2022, pero accedió a la libertad condicional por su buena conducta y los informes favorables emitidos por las áreas técnicas de la cárcel de Río Cuarto.

La medida de otorgarle al joven de 26 años la libertad condicional fue dictada por el Juzgado de Ejecución Penal de nuestra ciudad el pasado 28 de diciembre, de acuerdo a datos a los que accedió Puntal de fuentes judiciales.

Martínez había sido condenado a nueve años de prisión por el crimen de Santiago Víctor Mattheus, un jubilado bancario de 72 años, en noviembre de 2012, en la localidad de Inriville.

La pena impuesta por el Cámara Criminal y Correccional de Bell Ville fue el 10 de marzo de 2014, como responsable del delito de homicidio simple, aunque Martínez estaba detenido desde 4 de enero de 2013, con cumplimiento efectivo al 4 de enero de 2022.

Tras recuperar la libertad condicional, luego de pasar cinco años en la Unidad Penitenciaria Nº 6, Martínez se radicó en Sampacho, al iniciar una relación de pareja con una joven de la localidad.

Durante estos tres meses y medio  vivía de changas y se había ganado la confianza de varios vecinos de la localidad que desconocían su prontuario.

Un mes y medio atrás realizó la mudanza de Ayelén Magallanes al domicilio de calle Lavalle al 700, donde el domingo pasado ingresó a media mañana, cuando la joven de 33 años estaba descansando. Mediante amenazas le exigió dinero, la golpeó y la abusó sexualmente. Antes de retirarse, incendió el lugar con la intención de borrar evidencias.

La víctima se recupera en el Hospital San Antonio de Padua, mientras que Martínez fue detenido a las pocas del hecho e imputado de los delitos de violación de domicilio, abuso sexual, robo y homicidio criminis causa en grado de tentativa.

De esta forma, el acusado retornó a la cárcel y perdió el beneficio de la libertad condicional por el homicidio de Mattheus en Inriville, mientras que ahora deberá enfrentar el proceso que se encuentra en plena etapa instructiva.

Resolución

De acuerdo a la resolución a la que accedió Puntal emitida el 28 de diciembre del año pasado por el juez de Ejecución, Gustavo Echenique, y que cuenta con el visto favorable del fiscal de Cámara Julio Rivero, Martínez logró el beneficio de la libertad condicional a partir de su buena conducta, con una calificación de 8, aunque se admite que tenía algunos problemas de convivencia con su pares, pero de buen trato con el personal carcelario. A lo largo de los casi cinco años que estuvo preso cuenta con ocho sanciones disciplinarias.

También se contempla -según lo establece el artículo 14 de Código Penal- que Martínez cumplió las dos terceras partes de su condena por el crimen del abuelo de Inrivile, a quien además de matarlo le robó el automóvil, que luego intentó vender en la región y por ese motivo cayó detenido.

Según el dictamen, el informe del área Sanidad de la cárcel establece que Martínez no era adicto a estupefacientes y no tenía antecedentes patológicos de relevancia.

Por su parte, el informe de Educación estableció que el interno había realizado el primer año del nivel medio para adultos y sólo adeudaba una materia, mientras que había realizado algunos cursos de capacitación, entre ellos de computación.

También participaba de las jornadas de capacitación laboral y formaba parte del equipo de rugby del penal.

El informe psicológico resalta que Martínez respondió a los requerimiento formales en el último tiempo, con cierta apertura al diálogo, aunque se advirtió que se observaron dificultades de conexión con sus emociones y una tendencia a la naturalización implícita de sus conductas transgresoras, aunque intenta reconocer y problematizar sus dificultades.

El violento hecho provocó la reacción de los vecinos de Sampacho, que inmediatamente lo repudiaron y se movilizaron el lunes a la tarde por las calles de la localidad exigiendo justicia y que se tomen acciones de prevención de casos de violencia de género.