Sampaoli regresa hoy de Rusia
El entrenador de la selección pondrá en marcha los trabajos de cara al mundial
El entrenador del seleccionado argentino, Jorge Sampaoli, estará de regreso hoy desde Rusia junto a su cuerpo técnico y de inmediato se meterá en el análisis de lo que dejó esta gira como último punto de partida hacia la recta final de preparación para el Mundial del año próximo.
La sorprendente caída de este martes ante Nigeria por 4 a 2, luego de ir ganando por 2 a 0 hasta el último minuto del primer tiempo, cuando los africanos empezaron a dar vuelta el marcador, abrió una serie de interrogantes que Sampaoli creía tener resueltos justamente en esos primeros 45 minutos, que con Lionel Messi en la cancha había "cargado" en su computadora ya con 90 más frente a los rusos cinco días antes.
Es que la distancia entre los "dichos" de Sampaoli y los "hechos" de sus dirigidos entraron en colisión más que nunca antes desde que se hizo cargo del equipo hace ocho partidos, de los cuales Argentina ganó cuatro, empató tres (todos por eliminatorias) y perdió uno, ante esos nigerianos a los que podrá volver a encontrarse, sorteo mediante, en la fase de grupos del Mundial.
Por ejemplo el técnico dijo en su "carta de presentación" que el volante central era el que iba a marcar "el estilo de juego del equipo", e inmediatamente mandó para el fondo a Javier Mascherano, eligiendo a Éver Banega como su preferido para ocupar ese lugar que durante una década había sido propiedad del hombre de Barcelona.
También abogó por una línea de tres en la que, de tener alguna oportunidad, "Masche" iba a ser el líbero y por delante iba a tener a Gabriel Mercado y Nicolás Otamendi, mientras se ocupaba de encontrar un carrilero por derecha entre Fabricio Bustos, Lautaro Acosta, el ambidiestro Emiliano Rigoni, en algún momento hasta Marcos Acuña con pierna cambiada y ahora Cristian Pavón. Del otro lado no tiene dudas: Ángel Di María.
Y para el ataque confió desde el primer momento en la inserción de Mauro Icardi como delantero central, dejando de lado a Gonzalo Higuaín, al que directamente no volvió a convocar después de los dos amistosos iniciales frente a Brasil y Singapur. Además, del plano local prefirió al boquense Darío Benedetto por encima del entonces riverplatense Lucas Alario. Y Sergio Aguero estaba directamente fuera de los planes.
No pasaron ni tres meses desde aquel debut oficia del 31 de agosto frente a Uruguay en el Centenario y ya todos esos parámetros entraron en discusión y ameritan un replanteo que recién podrá llevar a la práctica el año próximo, el del Mundial, cuando los tiempos de pruebas se acoten al máximo.
Es que la línea de tres expuso a la selección a un doble riesgo que ayer puso sobre el tapete Nigeria, cuando pareció decirle desde afuera al técnico de la necesidad de recurrir, como sus antecesores, a la defensa de cuatro, sobre todo si su idea futbolística pasa por la posesión del balón como premisa.
Es que esa propuesta indica que hay que arriesgar con la salida limpia y precisa desde el fondo de la cancha, pero eso deja implícito el riesgo de que ante una eventual pérdida temprana, el fondo queda desguarnecido por los costados y además defiende con un jugador menos que si tuviera línea de cuatro.
Y si a eso se suma la contingencia de que el volante central no tiene espíritu de recuperación, las complicaciones no serán otras que las que Argentina sufrió ante los africanos.
En cuanto al delantero, ni Icardi ni Benedetto le dieron respuestas al "Zurdo" de Casilda, se resistió a devolverle una oportunidad al "Pipita" Higuaín y entonces no le quedó más remedio que recurrir al "Kun", a quien como anteriormente Gerardo Martino en la selección y ahora Josep Guardiola en Manchester United, considera "nueve" y no "media punta". El ex Independiente respondió en los 135 minutos que jugó en la gira por Rusia.
Por todo esto es que la posibilidad de algunos retornos de lesionados, sobre todo para la defensa, y el reconocimiento del resultado fallido de algunas pruebas, algo que no se vería como un retroceso sino que enaltecería la figura del entrenador, podrían significar un cambio de rumbo valioso para la selección en el arranque del año donde las pruebas dejarán rápidamente paso al examen final.
Y si de esas necesidades se tratara, que por ejemplo Marcos Rojo volvió a competir hoy después de siete meses de inactividad por una ruptura de ligamentos cruzados, es una excelente noticia para Sampaoli, sobre todo si en su mente sobrevuela la posibilidad de retornar a las fuentes de la línea de cuatro.
El defensor del Manchester United inglés jugó 45 minutos en el equipo Sub 23 de su club, que le ganó por 2-1 a una formación juvenil de Athletic de Bilbao, en un cotejo disputado en España.
Rojo sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda el pasado 20 de abril en el encuentro entre Manchester United y Anderlecht, de Bélgica, por los cuartos de final de la Europa League, y debió ser operado para no correr riesgos a futuro con la zona afectada.
Ahora, a casi siete meses de sufrir esa severa lesión, el defensor volvió en un encuentro por la Premier League International Cup y se ilusiona con llegar al Mundial de Rusia 2018, tal como lo reflejó en su cuenta de Instagram.
"Al fin llegó este día tan deseado. Le quiero agradecer primero que nada a mi mujer y mis dos amores que siempre estuvieron al lado mío. A toda mi familia y a toda la gente del club, que se portaron más que bien conmigo desde el primer día, y a todos mis amigos. Muchas gracias. Feliz de volver a sentir esto tan hermoso. A seguir trabajando", escribió el ex Estudiantes de La Plata par reflejar lo que siente a los 27 años con este regreso.
Mientras tanto Mascherano, que estuvo muy expuesto jugando como stopper por derecha, algo a lo que definitivamente no está acostumbrado porque el "Barsa" juega con línea de cuatro, llegó a Barcelona con "una ruptura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna derecha", según reveló un parte médico del club catalán, que además anticipó que estará "fuera de servicio" por espacio de un mes.
En cambio el que celebró, aunque su prestación en estos dos partidos de la selección por tierras mundialistas, fue Paulo Dybala, pero no justamente por haber sido titular ayer frente a los nigerianos, sino porque hoy cumplió 24 años, y seguramente habrá levantado una copa de vidrio para brindar por un futuro mejor que le permita formar parte de un equipo que sueña con elevar otra en Rusia, mucho más grande y de metal.
La sorprendente caída de este martes ante Nigeria por 4 a 2, luego de ir ganando por 2 a 0 hasta el último minuto del primer tiempo, cuando los africanos empezaron a dar vuelta el marcador, abrió una serie de interrogantes que Sampaoli creía tener resueltos justamente en esos primeros 45 minutos, que con Lionel Messi en la cancha había "cargado" en su computadora ya con 90 más frente a los rusos cinco días antes.
Es que la distancia entre los "dichos" de Sampaoli y los "hechos" de sus dirigidos entraron en colisión más que nunca antes desde que se hizo cargo del equipo hace ocho partidos, de los cuales Argentina ganó cuatro, empató tres (todos por eliminatorias) y perdió uno, ante esos nigerianos a los que podrá volver a encontrarse, sorteo mediante, en la fase de grupos del Mundial.
Por ejemplo el técnico dijo en su "carta de presentación" que el volante central era el que iba a marcar "el estilo de juego del equipo", e inmediatamente mandó para el fondo a Javier Mascherano, eligiendo a Éver Banega como su preferido para ocupar ese lugar que durante una década había sido propiedad del hombre de Barcelona.
También abogó por una línea de tres en la que, de tener alguna oportunidad, "Masche" iba a ser el líbero y por delante iba a tener a Gabriel Mercado y Nicolás Otamendi, mientras se ocupaba de encontrar un carrilero por derecha entre Fabricio Bustos, Lautaro Acosta, el ambidiestro Emiliano Rigoni, en algún momento hasta Marcos Acuña con pierna cambiada y ahora Cristian Pavón. Del otro lado no tiene dudas: Ángel Di María.
Y para el ataque confió desde el primer momento en la inserción de Mauro Icardi como delantero central, dejando de lado a Gonzalo Higuaín, al que directamente no volvió a convocar después de los dos amistosos iniciales frente a Brasil y Singapur. Además, del plano local prefirió al boquense Darío Benedetto por encima del entonces riverplatense Lucas Alario. Y Sergio Aguero estaba directamente fuera de los planes.
No pasaron ni tres meses desde aquel debut oficia del 31 de agosto frente a Uruguay en el Centenario y ya todos esos parámetros entraron en discusión y ameritan un replanteo que recién podrá llevar a la práctica el año próximo, el del Mundial, cuando los tiempos de pruebas se acoten al máximo.
Es que la línea de tres expuso a la selección a un doble riesgo que ayer puso sobre el tapete Nigeria, cuando pareció decirle desde afuera al técnico de la necesidad de recurrir, como sus antecesores, a la defensa de cuatro, sobre todo si su idea futbolística pasa por la posesión del balón como premisa.
Es que esa propuesta indica que hay que arriesgar con la salida limpia y precisa desde el fondo de la cancha, pero eso deja implícito el riesgo de que ante una eventual pérdida temprana, el fondo queda desguarnecido por los costados y además defiende con un jugador menos que si tuviera línea de cuatro.
Y si a eso se suma la contingencia de que el volante central no tiene espíritu de recuperación, las complicaciones no serán otras que las que Argentina sufrió ante los africanos.
En cuanto al delantero, ni Icardi ni Benedetto le dieron respuestas al "Zurdo" de Casilda, se resistió a devolverle una oportunidad al "Pipita" Higuaín y entonces no le quedó más remedio que recurrir al "Kun", a quien como anteriormente Gerardo Martino en la selección y ahora Josep Guardiola en Manchester United, considera "nueve" y no "media punta". El ex Independiente respondió en los 135 minutos que jugó en la gira por Rusia.
Por todo esto es que la posibilidad de algunos retornos de lesionados, sobre todo para la defensa, y el reconocimiento del resultado fallido de algunas pruebas, algo que no se vería como un retroceso sino que enaltecería la figura del entrenador, podrían significar un cambio de rumbo valioso para la selección en el arranque del año donde las pruebas dejarán rápidamente paso al examen final.
Y si de esas necesidades se tratara, que por ejemplo Marcos Rojo volvió a competir hoy después de siete meses de inactividad por una ruptura de ligamentos cruzados, es una excelente noticia para Sampaoli, sobre todo si en su mente sobrevuela la posibilidad de retornar a las fuentes de la línea de cuatro.
El defensor del Manchester United inglés jugó 45 minutos en el equipo Sub 23 de su club, que le ganó por 2-1 a una formación juvenil de Athletic de Bilbao, en un cotejo disputado en España.
Rojo sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda el pasado 20 de abril en el encuentro entre Manchester United y Anderlecht, de Bélgica, por los cuartos de final de la Europa League, y debió ser operado para no correr riesgos a futuro con la zona afectada.
Ahora, a casi siete meses de sufrir esa severa lesión, el defensor volvió en un encuentro por la Premier League International Cup y se ilusiona con llegar al Mundial de Rusia 2018, tal como lo reflejó en su cuenta de Instagram.
"Al fin llegó este día tan deseado. Le quiero agradecer primero que nada a mi mujer y mis dos amores que siempre estuvieron al lado mío. A toda mi familia y a toda la gente del club, que se portaron más que bien conmigo desde el primer día, y a todos mis amigos. Muchas gracias. Feliz de volver a sentir esto tan hermoso. A seguir trabajando", escribió el ex Estudiantes de La Plata par reflejar lo que siente a los 27 años con este regreso.
Mientras tanto Mascherano, que estuvo muy expuesto jugando como stopper por derecha, algo a lo que definitivamente no está acostumbrado porque el "Barsa" juega con línea de cuatro, llegó a Barcelona con "una ruptura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna derecha", según reveló un parte médico del club catalán, que además anticipó que estará "fuera de servicio" por espacio de un mes.
En cambio el que celebró, aunque su prestación en estos dos partidos de la selección por tierras mundialistas, fue Paulo Dybala, pero no justamente por haber sido titular ayer frente a los nigerianos, sino porque hoy cumplió 24 años, y seguramente habrá levantado una copa de vidrio para brindar por un futuro mejor que le permita formar parte de un equipo que sueña con elevar otra en Rusia, mucho más grande y de metal.