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En medio de los efectos de la crisis y el Covid, muchos fieles pidieron por trabajo a San Cayetano

La veneración al santo se hizo bajo estrictos protocolos. El obispo Uriona pidió para que la Argentina pueda salir adelante

En medio de los efectos de la crisis económica agudizados por la pandemia del Covid-19, muchos fieles riocuartenses se acercaron ayer a la parroquia de San Cayetano para pedirle al santo por pan y trabajo.

Las misas que se celebraron durante el día para honrar al santo de la Providencia estuvieron enmarcadas en estrictos protocolos sanitarios.

Adentro de la iglesia estaba la imagen de San Cayetano para que los feligreses se acercaran, en fila y con distanciamiento social, para rendirle culto.

“Estamos pasando por un momento complicado. Venimos a pedirle trabajo y también para que nos proteja del coronavirus”, señalaron los devotos del patrono del pan y del trabajo.

Y añadieron: “Venimos siempre. Pero con mayor razón este año, que ha sido muy duro. Venimos a pedirle también para que a nadie le falta la comida en la mesa”.

“En estas circuntancias, mucha gente se ha ido y mucha gente necesita una mano”, afirmaron.

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El obispo Adolfo Uriona.

El obispo Adolfo Uriona.

Por la tarde, el obispo Adolfo Uriona presidió la misa fuera del templo, aprovechando que había buen tiempo.

“A diario somos testigos del trágico rostro de la muerte, viendo la vida llegar a su fin sin tener en cuenta la edad, el estatus social o las condiciones de salud. Sufrimos además el hambre, el crecimiento de la pobreza, la pérdida de tantos puestos de trabajo, la situación de muchas empresas que quiebran y comercios que deben cerrar sus puertas, sumado al peso de una deuda externa asfixiante”, afirmó monseñor Uriona.

Y añadió: “No queremos dejarnos invadir por la inquietud y la angustia que provocan estas graves dificultades que estamos padeciendo hoy a causa de la pandemia y sus consecuencias, sino que buscamos acercarnos nuevamente con espíritu de humildad y confianza al Señor de la misericordia. Por intercesión del santo, le pedimos a Dios que se terminen estos flagelos y que la Argentina, con el compromiso de todos los ciudadanos, pueda salir adelante”.