Río Cuarto | San Cayetano

En otro año marcado por la pandemia, los fieles vuelven a venerar a San Cayetano

El padre Gustavo Juárez dijo que este contexto sacó a la luz las falencias y los puntos vulnerables de la sociedad, pero destacó también las expresiones de solidaridad que surgieron en ese momento.

El templo de San Cayetano en Río Cuarto está abierto este sábado desde las 6.30.

 

En otro año marcado por la pandemia y sus consecuencias socioeconómicas, los fieles vuelven a venerar a San Cayetano. Pese a las restricciones debido a la emergencia sanitaria, se espera que otra masiva convocatoria de fieles este 7 de agosto.

En Río Cuarto, la parroquia ubicada en barrio Bimaco abrió sus puertas este sábado a las 6.30 de la mañana y a las 7 se celebró la primera misa de la jornada.

La ceremonia central será presidida por el obispo Adolfo Uriona a las 16, pero una vez más no podrá desarrollarse la procesión para cumplir los protocolos vigentes.

Consultado por la convocatoria que se da habitualmente para el Día de San Cayetano, el padre Gustavo Juárez consideró que esa respuesta se debe a que "es un santo cercano a la realidad de la gente, cercano a la realidad de los trabajadores, más en tiempos difíciles.

La ceremonia central será presidida por el obispo Adolfo Uriona a las 16, pero una vez más no podrá desarrollarse la procesión para cumplir los protocolos vigentes.

"Es una devoción que se cultiva en el seno de nuestra familia", expresó el párroco en una entrevista con Puntal AM.

Gustavo Juárez: Cada 7 de agosto se celebra el día de San Cayetano

Al reflexionar sobre el escenario en el que volverá a producirse esta celebración, el padre Juárez afirmó que "la pandemia ha sacado a la luz las grandes falencias, pobrezas, puntos vulnerables de nuestra sociedad no solo en el país sino a nivel mundial".

Y agregó: "Aún así la pandemia también ha desatado los resortes sociales que son muy cercanos a la vida de la gente, a la vida de los barrios, la solidaridad entre las familias y con los vecinos, la solidaridad que se expresa en los comedores y en los merenderos, en el trabajo que hace Cáritas".

Juárez señaló que la solidaridad también "se pone de manifiesta cuando tenemos un pequeño empresario renunciando a sus propias ganancias para tratar de conservar y preservar el puesto de trabajo para sus empleados".

Horarios

Este sábado 7 de agosto, los horarios de las misas serán a las 7, 10, 11, 14.30, 16, 18 y 20 horas. A las 16 será la celebración central, presidida por monseñor Adolfo Uriona.

El templo estará abierto desde las 6.30 y hasta las 22.

Respetando las medidas sanitarias, las intenciones especiales estarán dirigidas a los fallecidos por Covid-19, sus familias y trabajadores de la salud.

Mensaje de Ojea

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y obispo de San Isidro, monseñor Oscar Vicente Ojea, envió un mensaje a los fieles para la celebración de San Cayetano, en el que aseguró que "el trabajo hace a la dignidad más profunda del ser humano".

“Celebramos nuevamente este 7 de agosto a San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. El trabajo es una realidad que hace a la dignidad más profunda del ser humano, es imitar a Dios que crea”, comenzó diciendo Ojea en un videomensaje difundido hoy.

El presidente de la CEA recordó que “Dios crea para nosotros el mundo y nos pide que lo cuidemos y que lo hagamos avanzar; por eso en el trabajo está la vocación más noble del hombre y su suprema dignidad, pero hoy esta dignidad está herida. Es una dignidad herida porque tenemos enormes problemas de desocupación, de pérdidas de trabajo, de angustias”.

“Esa sensación de estar desamparados, fuera de todo, en el mundo del afuera, en el mundo de la exclusión, sin pertenencia, sintiéndose poco dignos con respecto a la propia familia; por eso es sagrado el trabajo, hace a la dignidad humana y a la pertenencia a una comunidad”, agregó.

Monseñor Oscar Ojea | Mensaje para la fiesta de San Cayetano

En ese sentido, expresó “¡Qué hablar cuando el trabajo es mal remunerado!” y señaló que “allí no se trabaja solo ya con el sudor de la frente sino también con el sudor del corazón”.

El titular del episcopado lamentó que “en tantos sentidos tenemos herida esta dignidad del trabajo".

"La angustia de perder los trabajos también va generando que este año más que nunca pongamos delante a este intercesor San Cayetano para que cuide en nosotros el trabajo”, exhortó el obispo.

Y añadió: “Tenemos que pedirle a San Cayetano por las fuentes del trabajo y por la capacidad de que el país pueda unirse en torno a esta realidad donde cada uno pueda aportar lo mejor de sí”.

Al respecto Ojea hizo referencia a que “hay trabajos informales, trabajos que los realizan la inmensa cantidad de hermanos y hermanas de la economía popular: el reciclado, el cartoneo, los vendedores ambulantes, las pequeñas manufacturas, ciertas obras de artesanía, tantas cosas, tantas búsquedas de trabajo para poder ganarse la vida de cualquier manera porque estamos en una situación casi desesperante en algunos puntos”.

La angustia de perder los trabajos también va generando que este año más que nunca pongamos delante a este intercesor San Cayetano para que cuide en nosotros el trabajo La angustia de perder los trabajos también va generando que este año más que nunca pongamos delante a este intercesor San Cayetano para que cuide en nosotros el trabajo

“Pidámosle a San Cayetano, el santo del pan y del trabajo, que mire una vez más nuestra Argentina, que considere la enorme necesidad que tenemos de salir a flote a través del trabajo para todos, que podamos entendernos en este punto empresarios, trabajadores -todo tipo de trabajadores- trabajadores de la economía popular y tantos hermanos y hermanas nuestros que están desocupados”, apuntó el religioso.

Ojea concluyó su mensaje pidiendo "que Dios los bendiga y que San Cayetano les dé fortaleza y esperanza para que el Señor nos regale trabajo”.

Los devotos de San Cayetano podrán venerar su imagen mañana en el atrio del templo del barrio porteño de Liniers, en Cuzco 150, al aire libre y cumpliendo las medidas sanitarias por la pandemia de coronavirus, ya que la iglesia permanecerá cerrada.

Para evitar el amontonamiento de fieles, el rector del santuario de San Cayetano, padre Lucas Arguimbau, los invitó a “cumplir tu promesa cualquier día del mes”, en un año que volverá a ser atípico para la multitudinaria celebración debido a las restricciones por la pandemia.

En tanto, las misas del día 7 se emitirán, -incluso la central, celebrada por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli a las 11-, a través del Canal Orbe 21 y las cuentas de Facebook (San Cayetano Liniers) y de Youtube (Santuario San Cayetano).