Después de la protesta de la ruta 7, prometen una reunión en San Luis
El conflicto entre los productores agropecuarios y camioneros cordobeses que necesitan ingresar a San Luis para trabajar, con el gobierno de Alberto Rodríguez Saá tuvo ayer un capítulo más en la interminable discusión que acumuló 164 días, desde que comenzó la cuarentena. La asamblea que organizaron ayer productores autoconvocados y entidades ruralistas en el límite de la ruta nacional 7 derivó en un corte de la circulación vehicular durante más de dos horas que terminó finalmente con una señal de parte del gobierno puntano. Aunque esto no termina de tranquilizar a los manifestantes que ya en anteriores ocasiones incluso viajaron a reunirse con funcionarios de Rodríguez Saá y las soluciones nunca llegaron.
Desde fines de marzo, el gobierno de esa provincia limitó al mínimo la posibilidad de ingresar a su territorio y dejó afuera de las excepciones a los productores, muchos de los cuales viven en alguna localidad de Córdoba pero tienen sus campos en San Luis y necesitaban llegar para realizar la cosecha gruesa o atender los animales. Eso no fue posible, salvo durante algún período en el que pudieron hacerlo mostrando un testeo de PCR y apenas podían permanecer 72 horas en territorio de San Luis. Después, todo volvió para atrás. Ayer, después cortar el tránsito, les aseguraron una posible reunión para el viernes, que sería confirmada el jueves, con autoridades del Ministerio de la Producción. Allí esperan consensuar un protocolo para poder ingresar y comenzar a trabajar en la nueva campaña gruesa que requiere a partir de ahora la preparación de los lotes.