Para la SAT, la suba del boleto sólo le permitirá cerrar el año
La empresa de transporte de pasajeros SAT rechazó de plano que la suba en el precio del boleto ocurrida durante el fin de semana en la ciudad le permita oxigenar la ecuación económica. Apenas admitieron que será un aporte para poder llegar a fin de mes y cerrar el convulsionado 2023. Pero a partir de allí, podría ingresarse en una dimensión desconocida para el transporte de la ciudad.
De hecho, al cierre de la semana pasada, el subsecretario de Gobierno de la Municipalidad, Gastón Maldonado, había anticipado que se avanza hacia un sistema absolutamente distinto al que funcionaba hasta hace 15 días. La proyección no habla de un mejor servicio, sino más bien todo lo contrario. La idea que flota tanto en la empresa como en el Palacio de Mójica es que “habrá un transporte ajustado a los recursos que se dispongan”.
La referencia tiene que ver con los anuncios del gobierno nacional de recortar los subsidios, que hoy son la parte principal de los ingresos de las empresas en todo el país. Si eso deja de llegar, el sistema necesariamente deberá reconfigurarse.
El gobierno nacional insiste en que en todo caso deberán ser las provincias y municipios los que deberán aportar en subsidios y ser complemento del valor del boleto. En ese triángulo deberá configurarse el entramado de recorridos, frecuencias y colectivos en calle. Posiblemente sea un diseño que en algunas semanas deberá definirse.
Algunas variables centrales de los costos comenzaron a correr con más fuerza desde comienzos de diciembre, como el combustible y las paritarias. Se suman repuestos, cubiertas y otros elementos. Pero además, no creen que esos fuertes aumentos hayan terminado, más bien todo lo contrario. Por eso en el transporte reina la incertidumbre.
Del otro lado, el análisis se centra en la demanda: ¿qué pasará con los pasajeros si la Nación decide no aportar más subsidios y el boleto debe compensar esos recursos? En el sector no hay dudas de que la cantidad de usuarios tendrá una merma significativa, porque además vienen tolerando con ingresos deprimidos aumentos generalizados de bienes y servicios. El poder de compra de los usuarios está siendo brutalmente afectado.
Ayer, el vocero de la SAT, Rodrigo Reineri, destacó que el aumento del boleto “es absolutamente insuficiente”, y hasta calculó a cuánto podría irse el pasaje si no hubiera subsidios en el sistema: más de $600.
Vale recordar que antes del ajuste del precio del boleto, la empresa había decidido recortar el servicio en casi un 30% ante la imposibilidad de sostener el pleno funcionamiento. Ayer, Reineri aseguró que las unidades fueron repuestas en parte tras la entrada en vigencia del nuevo valor. “Se reforzaron algunos sectores y horarios donde era necesario”, agregó.
Pero anticipó que de aquí en más, la empresa irá evaluando día a día cómo adaptarse a la realidad cambiante que ofrece el contexto económico nacional y las medidas del gobierno de Milei.
En ese marco, aseguró que no tiene precisiones aún de cómo continuará el esquema de subsidios a partir del 1° de enero, para lo cual faltan apenas 15 días. “No sabemos bien lo que puede llegar a pasar durante la temporada estival. Tenemos de manera extraoficial que la partida de subsidios de enero llegaría normalmente, pero nada confirmado ni oficial. Por eso, la incertidumbre y la necesidad de certezas”, enfatizó Reineri.