Bautizado como “Messi” (South Init Satellite Space Mission), es el nombre del satélite que previene incendios forestales creado por cuatro alumnos de Rio Negro. Los cuatro estudiantes asisten al CET° 30, de Cipolletti, el único colegio de la provincia que entrega el título de Técnico en Programación.

Por iniciativa propia, estos jóvenes (Valentino Sario, Tiziana Perfumo Bouzon, Luka Hugon y Francisco Nicolás González) conformaron un grupo con alumnos de cuarto y quinto año; y después motivaron a una docente para que los acompañara. Este proyecto se da en el marco del programa Cansat, que es una iniciativa internacional, impulsada por varias agencias espaciales del mundo, como la NASA (EEUU) y la ESA (Europa). En este programa se propone a estudiantes construir una carga útil, cuyo tamaño no supere al de una lata de gaseosa, y lanzarla en un cohete hasta una altitud aproximada de un kilómetro. De allí, el término CAN (lata) y SAT (satélite), por sus siglas en inglés. CANSAT Argentina se propone reproducir a escala todo el proceso por el cual se diseña, construye, prueba, lanza y opera un satélite.

Cabe destacar que este desafío habitualmente se realiza para estudiantes de nivel universitario y este año, por primera vez, abarcó también a los colegios de nivel medio.

Estos alumnos diseñaron el proyecto e identificaron los espacios para exponerlo en el mundo científico. El objeto tiene un tamaño de 5 centímetros de diámetro y 15 de alto, se eleva y desciende en un pequeño paracaídas, realizando mediciones al caer desarrollaron un satélite

Su funcionamiento

Tal como explicaron, el satélite no orbita, sino que se eleva y desde allí comienza su caída. En ese proceso, de ascenso y descenso, es cuando se realizan las mediciones de temperatura, presión, humedad y rayos UV. Al mismo tiempo se toman fotos de la biomasa que son transmitidas desde la lata a la tierra. A partir de allí se realiza una telemetría de las mediciones. El objeto tiene un tamaño de 5 centímetros de diámetro y 15 de alto.

El nano satélite deberá obtener y trasmitir datos de presión, humedad y temperatura de la superficie una vez por segundo. También detectar zonas muy secas, advirtiendo los sectores con mayor probabilidad de sufrir incendios durante el verano. Los chicos explicaron que, si en el ambiente hay poca humedad y mucha intensidad de rayos UV, es más probable que en ese sector ocurran incendios. Para lograr esto, se deberá censar humedad y rayos UV al menos una vez cada 3 segundos y transmitir esa información a la estación terrena con una telemetría de los datos. También se deberá tomar fotografías infrarrojas para poder calcular posteriormente el índice NDVI, que detecta vegetación seca.

La propuesta cobra mayor relevancia debido al actual contexto ambiental que vive el planeta, por ello el éxito fue tal que el equipo se destacó entre más de 900 alumnos de la provincia.