¿No era que en la Argentina hay (tantos) millones de directores técnicos como cantidad de habitantes? Y tantas selecciones como cada uno determine? Asombra tanta coincidencia detrás de las determinaciones de Lionel Scaloni. Es preocupante? Sí, si son señales de aburguesamiento, de seguridad de logro obtenido antes de tiempo, de falta de hambre competitivo. Nadie es campeón en las vísperas. Dependerá de ellos que no los invada el exceso de valoración como penetró en su piel la crítica despiadada de los momentos adversos
Y no es preocupante si recorremos las virtudes del ciclo que nos ha llevado a disfrutar como pocas veces de la mayoría del trayecto. Llegan campeones de Copa América, baño de gloria eternizado en Netflix y en el sentir de Messi y Di María, los más destacados y los más golpeados por cuatro finales perdidas. En el 93 se ganó la Copa América en Ecuador pero después vino el golpe del 0-5 con Colombia que desarmó el escenario de la gloria previa. Hay 19 jugadores de los 26 que nunca jugaron un mundial, un recambio que sólo se dio pos-Maradona, en el 98. Pero antes, Diego encontró su contorno perfecto con Basile, Batistuta, Caniggia y Cía. en Estados Unidos (más allá del final) como ahora Messi lo encuentra en De Paul, Paredes y asociados. La compañía perfecta. Amplía el ciclo positivo y virtuoso del más positivo y virtuoso del mundo.
En esta lista aparecen soluciones a problemas mundiales de la Argentina. Hay arquero indiscutible, no lo eran Armani y Caballero 2018, tengo mis dudas si Romero y menos Abbondanzieri, Cavallero, Roa anteriormente. La diferencia está en la personalidad arrolladora de Martínez: es dueño del arco, toma riesgos en sus decisiones (ahí veo diferencias con “Chiquito” Romero) transmite solidez y es avasallante desde la base, donde comienza todo. Esa personalidad es la de “Cuti” Romero, en otro puesto dudoso en su cobertura. Otamendi corrido de lugar 2018, Federico Fernández y una mala pasada del corazón pincha del cuerpo técnico 2014. Técnicamente distinto, fuerte en presencia física en el cuerpo a cuerpo, Romero solo tiene en su contra su problema recurrente de discontinuidad por lesión. La aparición de De Paul en otro puesto deficitario: sin interior derecho 2010 (se retrasaba Tévez), Enzo Pérez fue solución 2014 e intento de solución 2018. Esta vez hay dueño, con el jugador surgido en Racing. En eliminatorias líder en pases precisos en campo rival (380), en el último tercio (178) y segundo en pases precisos (591) detrás de Leandro Paredes (647).
El recambio de Mascherano es otra de las soluciones. Fueron tres mundiales de “Masche”, aunque Sampaoli pensó en la previa de 2018 en iniciar con el jugador de Juventus de titular. Y no se animó, como no se atrevió a nada durante el Mundial. Como Bilardo en la previa del 90 cuando le insinuó a Diego que Caniggia podía ser uno que falte en la lista previa. Y Maradona le dijo: “Te van a faltar dos entonces, porque si no está él, yo tampoco”.
No están los reproches por los jugadores del pueblo como Pernía 78, Ramón Díaz 86 y 90, Tévez 2014 o la crítica a la selección de amigos luego de las derrotas en las finales.
Las redes sociales llegan como nunca y este equipo enamora y unifica también ahí, con la idolatría de los mas chicos vía figuritas y álbum. El término “Scaloneta” sintetiza toda esta apología y tiene incondicionales en las sentidas y emocionantes publicidades previas y hasta en el ploteo de los aviones.
Es muy fuerte esta previa. Es absolutamente distinta. Los títulos del 78 y el 86 vinieron luego de días tremendos. Pero los tiempos cambiaron, todo varió. Y ya la exaltación del sacrificio y el sufrimiento para llegar a los objetivos no es tan decisiva. Ojalá sea así. Que las sonrisas que aparecieron alrededor de Messi en la cancha y en las concentraciones varíen en dientes apretados o cuchillo entre ellos, como decía el “Cholo” en los momentos necesarios. Y disfrutemos del ir, no solo del llegar, y que después del Maracaná haya un mañana tan bello como la noche aquella.

