Río Cuarto |

Se conocen los alegatos y la sentencia por el crimen de Claudia

Desde las 16 arrancan las exposiciones del fiscal, la defensa del acusado Sergio Medina y de la querella. Posteriormente, el tribunal, integrado por un jurado popular, darán a conocer el veredicto.

Llegó el día clave en el juicio por el crimen de Claudia Muñoz, ya que después de las 16 se producirán los alegatos del fiscal Julio Rivero, del abogado querellante y de la defensa de Medina. Luego de las exposiciones de las partes, los jurados populares y los tres jueces técnicos tienen la tarea de deliberar para dar a conocer su veredicto.

El proceso que se conduce en la Cámara Primera del Crimen arrancó el pasado lunes, y diversas personas al igual que peritos brindaron sus testimonios.

Ayer en la tercera audiencia, el tribunal y toda la sala se vieron sorprendidos por la confesión de un testigo que afirmó ver a otro sospechoso con la comerciante, antes del asesinato en su negocio.

Se trata de José Luis Salinas, quien sería la única persona que habría visto a un joven que entró junto a Claudia Muñoz la tarde que la mataron.

Nueva pista

Según contó el nuevo testigo, la tarde del 9 de mayo de 2017 estaba apostado en un pilar frente al negocio Mil Sol, propiedad de Claudia Muñoz, en San Martín al 2000.  Ahí, estaba esperando al mecánico que solía prepararle las motos de carrera, Orlando Albornoz, alias “Pachi”, quien tiene su taller justo al lado de la pilchería.

Salinas no pudo precisar el horario pero calculó que eran alrededor de las cuatro de la tarde, porque a esa hora solía visitar el taller.

En medio de la espera vio algo que le llamó la atención. “Un flaco en una bici montain bike se paró y empezó a mirar hacia adentro del negocio (Mil Sol). Estuvo un rato ahí y se fue. A los diez minutos, más o menos, la mujer (Claudia Muñoz) se cruza desde el gimnasio, se sube a su auto, un Fiat Uno, y se va. Yo seguía esperando a Pachi y me quedé ahí”.

Acto seguido, dijo ver regresar al mismo muchacho, unos 5 o 10 minutos después. “Era un flaco, bastante alto, con el pelo enrulado tirando a rubio, vestía un jean blanco y remera también blanca, tenía la ropa sucia, como si saliera del trabajo”, describió Salinas.

Dijo que el hombre “de unos 27 años” se quedó esperando hasta que finalmente llegó Claudia Muñoz en su auto, hablaron algo a corta distancia y los dos entraron a la pilchería.

A los pocos minutos, el testigo decidió irse del lugar porque el mecánico no llegaba.

Así, a escasas horas de que el jurado popular y los jueces Emma, García y Vaudagna deban decidir si envían  a prisión perpetua o absuelven a un hombre acusado de femicidio y ensañamiento, la nueva información pone en riesgo todo el andamiaje investigativo.

Cabe recordar que en la segunda audiencia, el ex jefe de Investigaciones, Gustavo Oyarzábal fue citado como testigo por el jurado para que narrara qué lo hizo sospechar de Sergio Medina.

“Esto fue algo pasional y cometido por una persona conocida”, había vertido el ex funcionario policial detenido hace más de una año por la causa de narcolavado.

Oyarzabal sostuvo que fue su primera conclusión, hipótesis que a su criterio se vio corroborada cuando las sospechas recayeron en el albañil de Las Albahacas, un antiguo cliente de Claudia Muñoz.

 

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