El sector manisero reclama una solución urgente a la falta de gasoil
La falta de gasoil que derivó en una protesta del transporte de cargas que cumple hoy su sexto día de paro en el país generó un fuerte perjuicio en distintas cadenas productivas, pero en el maní la situación se torna desesperante. Es que el cultivo que representa la máxima economía regional de Córdoba tiene particularidades que hace que la situación sea aún más grave que para otros granos como la soja o el maíz.
El maní está en pleno proceso de arrancado, el primero de los pasos que requiere el cultivo en el período de cosecha. Así queda expuesto en el lote hasta que luego llega el momento de cosecha. Entre esos dos pasos está hoy más del 30% del área total. Y si el tiempo corre y no hay solución al conflicto y la parálisis se extiende, las pérdidas de la cadena serán millonarias.
Ante esta situación, la Cámara Argentina de Maní (CAM) emitió un comunicado de alerta en el que expresa que “en pleno proceso de arrancado y recolección de maní, para nuestro sector, la ecuación es muy simple: sin abastecimiento de combustible, no circulan los camiones que trasladan la mercadería y, por ende, las cosechadoras no pueden trabajar en el campo. Freno total”, explicaron los directivos de esa cadena productiva.
Para la entidad, “la situación es grave y acuciante para nuestra economía regional, primera exportadora mundial de este producto”.
Y agregaron: “Desde la Cámara Argentina del Maní estamos reclamando a las autoridades, y con urgencia, la inmediata solución a la faltante de combustible, así como también la liberación de las rutas, que impide la normal circulación”.
Diego Yabes, vicepresidente de la Cámara, le explicó la situación a Tranquera Abierta: “Estamos en plena cosecha, que se inició hace unos quince días, un poco adelantada para lo habitual y eso fue por las heladas tempranas que tuvimos entre fines de marzo y comienzos de abril, que hicieron que el maní termine su ciclo y tuvimos que avanzar con el proceso de arrancado”, señaló el directivo.
Y continuó: “El maní tiene el doble proceso de arrancado primero y luego de cosecha. Por lo cual más del 30% de la superficie total de maní está arrancada hoy y hay que trillarla. Una vez que el maní está arrancado hay que sacarlo del campo lo antes posible. Y la única posibilidad de hacerlo es trillando y enviando a las plantas. Pero en estos momentos los camiones no pueden circular porque no los dejan pasar por las rutas. Entonces hoy el paro, piquetes y bloqueos que tenemos en distintos puntos del sur de Córdoba no permiten dejar pasar los camiones”, alertó Yabes.
A eso se agrega la pérdida de embarques en puerto: “También está el puerto bloqueado y tampoco podemos entrar los contenedores a puerto. Por eso la situación es muy compleja porque el maní no es como la soja que se puede almacenar el silobolsa o el maíz que se lo puede dejar en pie; el maní hoy es el cultivo más perjudicado porque cada día que pasa de arrancado son pérdidas que se producen. Con el riesgo de que el clima complique más las cosas o simplemente porque el producto se seca de más y cuando se trilla comienzan a desprenderse los granos y quedan muchos kilos en el campo”, explicó el vicepresidente de la Cámara.
Yabes destacó también que quienes lograron conseguir camiones y cargar en los campos después se encontraron con los piquetes y finalmente la mercadería quedó demorada en algún piquete de la región sin llegar a las plantas de destino. “Por eso también las plantas están paradas no pudiendo comenzar a trabajar. Y para completar con la exportación parada porque no podemos hacer circular los contenedores”, concluyó el directivo.
Por su parte, la entidad destacó que “a nuestro reclamo se suma una gran decepción luego de conocer que no prosperó la mesa de trabajo entre la Federación de Trasportadores Argentinos y el Ministerio de Transporte, este miércoles 13 de abril”.
Al tiempo que recordó que “los productores y agroindustriales alertamos que la actividad está detenida, justo cuando comienza una labor clave: la cosecha”.
La imposibilidad de realizar las tareas de arrancado, trilla y transporte en este momento “opera en detrimento de la mercadería, que es técnicamente insalvable. Generando pérdidas millonarias tanto para las familias de la región como para las arcas del Estado”, indicó la Cámara Argentina del Maní.
Y concluyó: “El maní no sabe de esperas, una vez arrancado, debe ser cosechado y cargado inmediatamente para llegar a la planta procesadora, donde se realiza su secado industrial. Esto pone en riesgo unos 200 puestos de trabajo por planta (unos 4.000 en total) y afecta la economía de al menos 20 municipios”, remató.