De acuerdo con las cifras del Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae), en marzo respecto de febrero el indicador registró una leve baja del 0,1%.
La actividad económica mostró así una fuerte desaceleración respecto del 4,2% de enero y del 5% de febrero, para bajar al 1,4% en marzo, aunque en el primer trimestre es cuando las empresas realizan las paradas técnicas para acondicionar las plantas y por vacaciones del personal.
Pese a la brusca baja el Ministerio de Hacienda prefirió recordar que "el primer trimestre fue el séptimo consecutivo de crecimiento", aunque marzo fue el menor indicador desde abril del año anterior, cuando registró un 0,4% de alza.
Desde ese mes la actividad económica había mantenido variaciones interanuales promedio por encima del 3%.
Respecto del mes anterior, el Emae mostró el segundo mes consecutivo de caída, ya que en febrero pasado había registrado una baja del 0,2%.
Impactó fuertemente en el indicador el sector de la construcción, que registró un alza de sólo el 5,9%, cuando en los nueve meses anteriores había crecido por encima de los dos dígitos, hasta un máximo del 19,2% en octubre último.
El sector agropecuario,
afectado por la sequía
También golpeó negativamente la caída del 5,5% del sector agropecuario, afectado por la sequía, el primer indicador negativo desde octubre del 2016.
Tras la construcción la actividad de hoteles y restaurantes mostró una mejora del 4,5%, seguido de la intermediación financiara con una suba del 3,3%, la actividad inmobiliaria que mejoró 3,1% y el comercio mayorista y minorista, que repuntó 2,8% en forma interanual.
Posteriormente se ubicó la actividad de los servicios sociales y de salud, con una mejora del 1,5%; la explotación de minas y canteras, con 1%; y la producción industrial, que subió 0,8% en la comparación con marzo del año anterior.
Después del sector agropecuario también cayeron 1,4% la actividad en servicios comunitarios y sociales, 0,9% el uso de electricidad, agua y gas, y 0,8% la industria pesquera.