Río Cuarto | seguridad

Ocho de cada 10 hogares cuentan con alguna medida de seguridad

El dato surge de la Encuesta Nacional de Victimización que realiza el Indec. La mayoría elige rejas, aunque en Río Cuarto crece la contratación de seguros, alarmas o sistema de monitoreo satelital.
 
La colocación de rejas en ventanas y puertas es una de las alternativas que eligen los vecinos para evitar situaciones de inseguridad. Según la encuesta de victimización del Indec, el 85 por ciento de los hogares cuentan con alguna medida para frenar delitos contra la propiedad.

Alarmas, rejas y seguros son algunas de las alternativas que manejan los vecinos para reducir los robos domiciliarios, aunque en muchos casos los delincuentes se las ingenian para franquear las medidas que toman los propietarios de las viviendas.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos realizó una encuesta nacional, en la que el dato más relevante señala que el 85,4 por ciento de los hogares de los argentinos cuenta con alguna medida de seguridad con el objeto de protegerse de hechos vinculados a la delincuencia. Además, se detalló que los delitos en viviendas se intensifican en horas de la noche y de la madrugada. 

En nuestra ciudad, hay un incremento en la contratación de seguros del hogar y en la incorporación de sistema de alarmas o monitoreo satelital, se indicó.

La Encuesta Nacional de Victimización 2017, que produce indicadores comparables a nivel nacional y provincial sobre la incidencia delictiva durante el año previo a la confección del estudio, se encarga de identificar las medidas tomadas por los ciudadanos para prevenir delitos. 

Según el Indec, en 2016, el 13,6 por ciento de los hogares del territorio nacional sufrió robos en la vivienda, hurto de automóviles, camionetas o camiones, así como de autopartes y motocicletas y el secuestro extorsivo de alguno de los miembros familiares. 

El robo o hurto en vivienda presenta la mayor prevalencia: afectó a 8 por ciento de los hogares argentinos, aunque la cifra se eleva al 9,1 por ciento en el caso de la provincia de Córdoba.

Los delitos violentos afectaron a 12,7 por ciento de las mujeres, mientras que los varones presentan una prevalencia del 9,3 por ciento.

El 78,1 por ciento de los delitos contra la persona tuvieron lugar en la vía pública o en el transporte público, precisa el informe del organismo de estadísticas.

De día

A  diferencia  de  los  delitos  contra  el  hogar,  que  se  producen  predominantemente  en  horarios nocturnos, los hechos contra las personas suceden mayoritariamente durante la mañana o la tarde.

Asimismo, se llegó a la conclusión de que casi el 50 por ciento de estos delitos contra el hogar y el 66,3 por ciento de hechos delictivos contra personas a lo largo del 2016 no fue denunciados ante la Policía. ¿La razón principal? La desconfianza en las autoridades. 

Entre los encuestados que efectuaron una denuncia durante 2016, ya sea por delitos, más de la mitad declara haber estado insatisfecho o muy insatisfecho con la forma en que la autoridad competente manejó la denuncia.

En cuanto al dato que especifica que el 85,4 por ciento de los hogares está provisto con alguna medida de seguridad contra robos, hurtos o secuestros, se desprende que un 15,5 por ciento instaló algún elemento de prevención.

Las rejas en las ventanas se han posicionado en lo más alto del ranking entre las alternativas para evitar la inseguridad.

“Después de que nos entraron a robar, colocamos rejas hasta en la puerta del patio y del frente. Vivimos como en la cárcel”, detalló Gladis, una vecina del oeste de la ciudad.

El exsecretario de Seguridad de la Provincia Alberto Bertea aseguró que la seguridad es un tema que preocupa a toda la población y algunos encuestadores “lo ubican en primer lugar como problemática social”. 

Sostuvo que la cuestión de seguridad está en la agenda no solamente en nuestro país sino también en el mundo.

Bertea, quien ocupó el cargo en el segundo mandato de José Manuel de la Sota, dijo que los delitos se producen a mayor escala en los conglomerados urbanos más grandes o de mayor densidad poblacional.

Explicó que, por las características de la provincia, los hechos delictivos son de menor impacto, a diferencia de  Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza.

“La problemática de la inseguridad es por una multiplicidad de causas, aunque no se soluciona con mayor o menor presencia de policías. Los delitos se incrementan cuando hay una problemática laboral, sumado a una educación deficitaria, que no puede contener a los alumnos en sus aulas”, afirmó.

Sobre el debate del rol de las fuerzas de seguridad y si tienen que tener mano dura, Bertea manifestó: “No es suficiente detener una persona: es detenerla, juzgarla y condenarla; lo que no coincido de ninguna manera es con la famosa puerta giratoria”.

“Hay algunos sectores de la comunidad que trabajan en salvaguarda del delincuente y no en proteger a la víctima. Me parece que hay que revertir la situación: el delincuente es delincuente y la víctima es víctima”, expresó Bertea.

Fuerte cuestionamiento a la Policía provincial

En un apartado de la Encuesta Nacional de Victimización, se preguntó a los encuestados si se habían sentido discriminados por parte de la Policía provincial. Córdoba encabezó el ranking con el 12,4 por ciento, y fue la única jurisdicción que alcanzó niveles superiores al 10 por ciento durante 2016.