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“La chaya no es emborracharse sino volverse comunidad”

La Bruja Salguero habla de “Norte”, el disco que presenta hoy en Río Cuarto.

En el marco de la Semana de la Cultura, hoy desde las 20hs. en la Casa de la Cultura la destacada cantante folklórica riojana Bruja Salguero presentará su octavo y notable disco Norte, donde desde una privilegiada voz y la producción de Luis Gurevich, se propone encarnar la canción popular que, afirma, “es un latido que es real y que existe”.

La apertura de la noche será con la actuación de Patricio Suliban, compositor, intérprete, docente y gestor cultural de muy dilatada y destacada trayectoria, autor de la Suite Argentina para Charango y Orquesta y ganador del Premio ¨Charango de Oro¨ (2010) categoría internacional en el Festival de Aiquile, en Cochabamba. Desde 2011 coordina con Juan Gau el ciclo de espectáculos  "Noche de Charanguistas",  que ha tenido ediciones especiales en diferentes ciudades de Europa y del interior argentino y, entre otras cosas, creó la Escuela de Charanguistas, a la cual pertenece la Comparsa que ha actuado en diferentes oportunidades cerrando sus recitales.

Y el cierre se realizará con la presencia de Salguero, notable intérprete riojana, que comenzó a los 12 años acompañada por su padre músico, y fue reconocida como Consagración del Festival de Cosquín, comenzando un camino que la ha llevado a transformarse en una voz indispensable dentro del nuevo cancionero folklórico, llamada para participar en disco conceptuales como “Raíz Spinetta”, “Armando Tejada Gómez” y “Los Encuentros”. Ganadora del Premio Konex de Platino 2015 por ser una de las mejores voces de la década, reconocimiento a su manera de frasear, su rango interpretativo, su melodismo, que le otorgan un nuevo aire universal y poético a sus coplas regionales.

Palabra de bruja

Notable intérprete riojana, Salguero que comenzó a los 12 años acompañada por su padre músico, y fue reconocida como Consagración del Festival de Cosquín, comenzando un camino que la ha llevado a transformarse en una voz indispensable dentro del nuevo cancionero folklórico, llamada para participar en disco conceptuales como “Raíz Spinetta”, “Armando Tejada Gómez” y “Los Encuentros”. Ganadora del Premio Konex de Platino 2015 por ser una de las mejores voces de la década, reconocimiento a su manera de frasear, su rango interpretativo, su melodismo, que le otorgan un nuevo aire universal y poético a sus coplas regionales.

En las calles del barrio porteño de Belgrano, lugar al que llegó hace casi una década, la profesora de danzas folclóricas nacida hace 45 años en la ciudad de La Rioja con el nombre de María de los Ángeles que fue sepultado por el apodo de “Bruja”, conforma en “Norte” un impactante alegato que va de lo personal a lo general.

“Este disco tiene que ver con mi vivencia de madre y con el cambio de vivir en una provincia tan rica culturalmente y con tanto amor para lo nuestro, a venir a vivir a Buenos Aires donde me encontré sin mis alumnos, no tenía el cerro, mi casa, mis afectos y estando acá tuve que buscar quién era realmente, qué buscaba, qué quería”, repasa, íntima, en una entrevista con Télam.

En esa cuerda, evoca que “tuve que hacer terapia porque tenía pánico, fobia social. Los primeros tiempos me pasaron cosas con mis hijos acá cuando llevaban la caja a una clase de música y hasta padecieron algún rechazo por el colorcito de su piel y por nuestra idiosincrasia”.

A modo de balance entre ese sentimiento personal y una obra con mucho escenario trajinado, avisa que “son muchos años y hay mucho en el corazón y en la tripa para saber qué quiero transmitir: que existe aquella cultura y que no es una empanada y un vino, que la chaya no es emborracharse sino volverse comunidad”.

Del cruce de esas dos vertientes irrumpe “Norte”, con gemas clásicas (“Cuando tenga la tierra”, “Romance de la luna tucumana” o “La catamarqueña”) conviviendo con autores actuales como Ramiro González y Martín Molina Torres (“Déle retumbar”), José Luis Aguirre (“Huaynavalito”), Franco Ramírez (“En marzo”), Juan Arabel (“Para renovar los días”) y Santiago Suárez (“Aves nocturnas”).

La hechura de la placa que continúa a “De ventana abierta” (1995), “La Bruja” (1998), “Gualicho” (2002), “La torcida” (2005), “Flor de retama” (2009), “Caja de luna” (2011) y “Grito interior” (2015), añade los aportes del jujeño Bruno Arias (con quien en 2014 publicó “Madre Tierra”) que arregló los temas más norteños, como Daniel Patanchón lo hizo en las chacareras y su guitarrista Sebastián Henriquez para “La catamarqueña”.

-¿Se siente la responsabilidad de ser la voz cantante de un movimiento?

-Más que responsabilidad yo tengo un sueño de que estas voces, estos pensamientos y estas miradas van a llegar al estadio de River para cantar todas juntas “Palabras para el caballito de la noria”, de Ramón Navarro y José Pedroni. Y es ahí adonde apunto.

-¿Qué momentos recupera para afrontar cada nuevo desafío?

-Yo vengo del Barrio Matadero, un barrio muy duro y pobre de La Rioja, con mi papá albañil y mi mamá enfermera. Mi papá era cantor y músico que no pudo hacer crecer su música por el trabajo, pero que me dio las herramientas a mí y una vez me dijo: “Fíjese bien qué va a cantar porque ahí en el escenario uno tiene un poder”. Y esas palabras resonaron de nuevo en mí.

-¿Desde qué lugar se debe cantar hoy en día?

-Lo que está sucediendo duele mucho y cada canción es una oportunidad para cambiarle el pensamiento a personas que están un poco frías. Si bien cada disco es una instantánea de los procesos que fui atravesando, creo que si en mi música hay un hilo conductor es la búsqueda de la belleza en la poesía porque en un mundo tan líquido, la palabra tiene que ser certera, corta, precisa.