Todas las voces
Los últimos conciertos de la Semana de la Cultura.
Las imágenes pretenden un imposible: resumir las emociones profundas compartidas por todos los espectadores que tuvieron el placer de disfrutar de todas las voces (las que se cantan y las que se abren paso del vientre de los instrumentos) que les dieron un contenido difícil de igualar a tres días sucesivos de gran música en la Casa de la Cultura.
Algunos podrán quedarse con ese torrente desgarrado que dejó caer la Bruja Salguero, una avalancha que empezó al compás de “Cuando tenga la tierra” y no dio un minuto de respiro a las emociones desplegadas.
Otros con el fino trabajo melódico de Trina la diuca, entramado de arreglos de las voces en canon con el detallado toque de las guitarras, tanto para una cueca chilena como para un tango o para un vals peruano.
Los de más allá podrán haber disfrutado especialmente del toque sorprendente y de la interpretación potente del folclore venezolano de Guitarpa.
O de la galanura y delicadeza vocal que exhibe Paulina Torres. O del reposado enfoque de los cuatro músicos y la narradora, cordobeses ellos, que celebraron la creación de Esa mujer llamada Pablo. O la incontenible potencia creadora del cuarteto liderado por Patricio Sulivan.
Razones todas devenidas de tres noches de esas que dejan un regusto tal de emociones como para descansar de tanta angustia.
R.S.
Algunos podrán quedarse con ese torrente desgarrado que dejó caer la Bruja Salguero, una avalancha que empezó al compás de “Cuando tenga la tierra” y no dio un minuto de respiro a las emociones desplegadas.
Otros con el fino trabajo melódico de Trina la diuca, entramado de arreglos de las voces en canon con el detallado toque de las guitarras, tanto para una cueca chilena como para un tango o para un vals peruano.
Los de más allá podrán haber disfrutado especialmente del toque sorprendente y de la interpretación potente del folclore venezolano de Guitarpa.
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R.S.