Se trata de un dato político simbólico. En la última sesión preparatoria, los libertarios le arrebataron al PJ la vicepresidencia de la Cámara y los dejaron sin autoridades. El lugar que ocupaba Silvia Sapag (Neuquén), y que el peronismo esperaba retener con Lucía Corpacci (Catamarca), lo ocupó Carolina Moisés (Jujuy), una díscola que fue suspendida del partido por Cristina Kirchner.
El bloque libertario está encolumnado en su totalidad, pero son solo 21 votos de esos 37 que son los que necesita para poder conseguir el quorum y la media sanción. El problema es que los socios que acompañaron hasta ahora muestran fisuras, lo que podría convertir al proyecto en el cisne negro de las extraordinarias.
Aliados fragmentados
Es que los aliados habituales del Gobierno votan divididos. En la UCR estiman que solo cinco de 10 acompañarían la reforma. En el Pro, solo uno estaría dispuesto a votar a favor. Los pampeanos como Daniel Kroneberger (UCR) y Victoria Huala (Pro) se resisten por el antecedente del Río Atuel, cuyo cauce se secó -afectando la actividad agrícola ganadera- presuntamente por actividades mineras en la zona de Mendoza. El conflicto interprovincial llegó a las Corte Suprema: en 2020 el máximo tribunal ordenó a las provincias fijar un caudal hídrico para recomponer el ecosistema. A los pampeanos se les suman otras voces disidentes en ambos espacios. Según pudo saber este medio, las chubutenses Edith Terenzi y Andrea Cristina, aliadas al gobernador Ignacio Torres, tampoco están de acuerdo con el texto final.
Desde Provincias Unidas, la cordobesa Alejandra Vigo se inclina por el rechazo. También el correntino Mauricio “Camau” Espínola, pero podría modificar su postura frente a la presión del Gobierno. Con este escenario, el oficialismo no logra asegurar por sí solo los 37 votos necesarios y depende de acuerdos transversales.
La clave está en el peronismo. El Gobierno confía en el respaldo de los tres integrantes de Convicción Federal —sector disidente del PJ— y, especialmente, en el acompañamiento de dos referentes cordilleranos del bloque Justicialista: los exgobernadores Sergio Uñac (San Juan) y Lucía Corpacci (Catamarca). Ambos provienen de provincias con fuerte potencial minero y conocen de primera mano el impacto económico que tendría una ampliación de las áreas habilitadas.
Sin embargo, dentro del propio bloque que conduce José Mayans persisten posiciones contrarias. La definición final dependerá de que ninguno de los eventuales apoyos modifique su postura a último momento.