Con 16 años recién cumplidos, el adolescente es imputable, confirmó el fiscal de Instrucción de Primera Nominación, Pablo Jávega, al tiempo que precisó que el acusado de homicidio fue trasladado al complejo Esperanza, en la ciudad de Córdoba.
Para terminar con la vida de Torres, de 43 años, el joven le aplicó ocho heridas punzocortantes en zona de torso y cuello. Jávega precisó que hubo tres que le causaron el deceso: una en el pulmón izquierdo, otra en la zona de carótida yugular, y la tercera en la zona del diafragma, hígado y riñón derecho.
Torres recibió ocho heridas cortantes; 3 fueron las letales: en el cuello, diafragma e hígado, determinó la autopsia realizada en la morgue.
El homicidio se registró alrededor de las 15.30 del miércoles en la vía pública cuando Torres y su pareja caminaban por calle Coronel Videla al 900, a la altura del pasaje Público, a metros de la escuela Madre Teresa de Calcuta, en el corazón de las 400 Viviendas.
La víctima y el agresor eran conocidos del barrio y habían tenido varios cruces verbales, aunque en los últimos días esas diferencias se agigantaron.
El miércoles, Torres fue sorprendido por el menor, mantuvieron una acalorada discusión hasta que el homicida extrajo un cuchillo y le asestó varias puñaladas.
El menor que vivía a metros del lugar de la disputa y luego del hecho se ausentó del lugar, mientras que la víctima logró dar unos pasos hasta que cayó en medio del pasaje, en medio de los gritos de su pareja pidiendo ayuda y que llamen a la ambulancia.
Un servicio de emergencias asistió al hombre, quien falleció camino al Hospital San Antonio de Padua.
Los investigadores lograron recabar testimonios de vecinos y la pareja de Torres, por lo que cerca de las 23 del miércoles, el adolescente fue detenido.
El fiscal Jávega dijo: “No surgen elementos que permitan sostener una riña previa. La hipótesis que prevalece es la de un ataque unidireccional del adolescente hacia la víctima”.
Sobre los pasos de la causa, el fiscal dijo que una vez que se hayan recolectado todos los elementos probatorios, se formularán los cargos correspondientes y se escuchará la versión del imputado. “Luego se analizará conjuntamente con el Juzgado (Penal Juvenil) qué temperamento se debe adoptar, debido a que en razón de la edad y el delito que se le atribuye, es imputable”, indicó Jávega a Puntal AM.
Torres tenía innumerables antecedentes judiciales y policiales, confirmaron fuentes de la investigación.
En el caso del menor, el Juzgado Penal Juvenil de nuestra ciudad y la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) contaba con varias intervenciones por diferentes delitos.
Remisero
Jávega descartó que haya una relación entre el caso del miércoles y el crimen del remisero Facundo Pereyra, ocurrido el 26 de mayo pasado en el mismo barrio.
El investigador aclaró que recién se están en la primera etapa de recopilación de información sobre el homicidio que conmueve a los vecinos del sudoeste de la ciudad.
En los próximos días se incorporarán pericias y nuevos testimonios.
La única vinculación es que Torres era el padre del menor acusado de homicidio del remisero de la empresa Ya, en Carlos Gaudard y 12 de Agosto, a pocas cuadras del lugar donde se produjo el homicidio del miércoles.
Por el hecho de fines de mayo hay cuatro involucrados dos menores de 14, otro de 15 y el joven de 16 años. En el caso del mayor acusado, la causa pasó a la Fiscalía a cargo de Daniel Miralles.