El pasado 14 de marzo, el filicida de 49 años, oriundo de Vicuña Mackenna, le disparó a su pequeño hijo dentro del automóvil, luego de una reunión en el Juzgado de Paz de Levalle, tras una instancia por el régimen de visitas del niño, luego de haber sido denunciado por violencia de género por su expareja María Celeste Moyano.
En el juicio abreviado, García reconoció la autoría del crimen y de esta forma evitó el proceso judicial con jurados populares.
García terminó con la vida de su pequeño hijo, como venganza de la denuncia por violencia que había presentado la mujer el día anterior.
La pareja de García decidió terminar la relación, cansada de los episodios de violencia que vendría soportando, y abandonó la casa que compartían en Vicuña Mackenna para instalarse en General Levalle, en el domicilio de unos familiares.
En un momento de la audiencia del 14 de marzo, García se retiró con su hijo hasta el automóvil. Se dirigieron a otro punto de General Levalle y en el interior del vehículo, le disparó en la cabeza a su propio niño de dos años para provocarle la muerte.
Después del aberrante crimen, el hombre se dirigió al Hospital Municipal Dr. Luis Rodríguez, estacionó su auto cuidadosamente, lo cerró con el mando a distancia y se bajó para meterse a la guardia con el niño en brazos.
Una vez dentro del centro de salud dijo que le había disparado al chico porque “vive conmigo o no vive con nadie”.
García también dijo que intentó quitarse la vida, pero que el disparo no había salido del arma de fuego.