El calor y la falta de lluvias en lo que va de 2018 ponen en jaque el rendimiento de la cosecha del sur cordobés. El estrés hídrico y calórico que sufren los cultivos soja y maíz podría generar importantes pérdidas si la situación no se revierte en las próximas semanas, con nuevas precipitaciones. Uno de los sectores que sufre mayor impacto es el oeste del Departamento Río Cuarto.
Así lo confirmó a PUNTAL la titular del Inta de la jurisdicción, Alejandra Canale. “La situación es muy complicada, solamente para el lado del norte del Departamento, en la zona de Alcira Gigena llovió un poco más en lo que fue el mes de enero. Y todo lo que viene siendo febrero no ha llovido prácticamente nada. Ayer (viernes) en la localidad de Baigorria y Elena llovió entre 2 y 3 milímetros, es decir que casi no hubo precipitaciones”, manifestó.
En este sentido, indicó que “esto implica un panorama bastante difícil en los cultivos porque hay un estrés hídrico muy importante, además las plantas están sufriendo un estrés calórico fuerte”.
En este orden ratificó que “el Departamento Río Cuarto es uno de los más complicados del sur porque en general en los otros ha estado lloviendo”. Y puntualizó que “las localidades más afectadas están al oeste, como son Achiras, Carolina El Potosí, Coronel Moldes, Río Cuarto, Alejandro Roca y Adelia María”.
Si bien el escenario es adverso, Canale reconoció: “Estamos a tiempo de revertir la situación, necesitamos que llueva en los próximos días. Todavía no se ha perdido cosecha”.
Adelantó que “el pronóstico a corto plazo nos marca que habrá precipitaciones, aunque no serán muy abundantes, al menos servirán algunos milímetros durante el fin de semana para mejorar la situación. Esto aliviaría un poco, también el tema de la baja de la temperatura ayuda porque no hay tanta evaporación en los suelos”.
Los cultivos más comprometidos
En referencia a la siembra sostuvo que “en el caso de la soja tardía hay algo de caída de chauchas y eso va a influir en el rendimiento. Se nota mucho en lo que es distintos manejos, hay muchos productores que han trabajado con varias rotaciones y los suelos están un poco más cubiertos y tienen un manejo del agua mucho mejor; pero los otros que vienen de monocultivo de soja o maní han perdido mucha agua y están más comprometidos, se ve mucha pérdida de hojas”.
Canale detalló que “los maíces de segunda son los más complicados, o maíces tardíos; luego lo que es soja tanto de primera como de segunda; le siguen los maíces de primera y por último el maní porque no tiene tanto problema, aguanta bastante el estrés hídrico y el calor”.
En tanto, la titular del Inta Río Cuarto precisó que en la ganadería también se sienten los efectos negativos de la sequía ya que “en lo que son las pasturas, no hay rebrote. Todo lo que sea elaboración de rollos de alfalfa se ha detenido. Incluso el estrés calórico, con las altas temperaturas que hemos tenido, también influye”.
Luciana Panella
En este sentido, indicó que “esto implica un panorama bastante difícil en los cultivos porque hay un estrés hídrico muy importante, además las plantas están sufriendo un estrés calórico fuerte”.
En este orden ratificó que “el Departamento Río Cuarto es uno de los más complicados del sur porque en general en los otros ha estado lloviendo”. Y puntualizó que “las localidades más afectadas están al oeste, como son Achiras, Carolina El Potosí, Coronel Moldes, Río Cuarto, Alejandro Roca y Adelia María”.
Si bien el escenario es adverso, Canale reconoció: “Estamos a tiempo de revertir la situación, necesitamos que llueva en los próximos días. Todavía no se ha perdido cosecha”.
Adelantó que “el pronóstico a corto plazo nos marca que habrá precipitaciones, aunque no serán muy abundantes, al menos servirán algunos milímetros durante el fin de semana para mejorar la situación. Esto aliviaría un poco, también el tema de la baja de la temperatura ayuda porque no hay tanta evaporación en los suelos”.
Los cultivos más comprometidos
En referencia a la siembra sostuvo que “en el caso de la soja tardía hay algo de caída de chauchas y eso va a influir en el rendimiento. Se nota mucho en lo que es distintos manejos, hay muchos productores que han trabajado con varias rotaciones y los suelos están un poco más cubiertos y tienen un manejo del agua mucho mejor; pero los otros que vienen de monocultivo de soja o maní han perdido mucha agua y están más comprometidos, se ve mucha pérdida de hojas”.
Canale detalló que “los maíces de segunda son los más complicados, o maíces tardíos; luego lo que es soja tanto de primera como de segunda; le siguen los maíces de primera y por último el maní porque no tiene tanto problema, aguanta bastante el estrés hídrico y el calor”.
En tanto, la titular del Inta Río Cuarto precisó que en la ganadería también se sienten los efectos negativos de la sequía ya que “en lo que son las pasturas, no hay rebrote. Todo lo que sea elaboración de rollos de alfalfa se ha detenido. Incluso el estrés calórico, con las altas temperaturas que hemos tenido, también influye”.
Luciana Panella

