La sequía arrastró fuerte la caída de la actividad económica nacional
No resulta nuevo que la actividad agropecuaria es vital para el desempeño de la economía nacional. De hecho, muchos de los padecimientos que atraviesa hoy el país están vinculados en parte a la escasez de dólares, como consecuencia de la pésima última cosecha de granos gruesos.
Por eso no sorprendió que en el último Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) publicado por el Indec correspondiente a agosto se observa que subió 1,3% respecto al valor de julio y se sitúa 0,3% encima en la comparación interanual.
Pero en los primeros ocho meses de 2023 la actividad fue 1,6% inferior al año 2022. Y, con el dato de agosto, el arrastre estadístico para 2023 es negativo en 0,4%.
Con relación a igual mes de 2022, once sectores de la actividad que conforman el EMAE registraron subas en agosto, entre los que se destacan Explotación de minas y canteras (+5,1% interanual) e Intermediación financiera (+4,2% ia). Puntualmente, el sector Explotación de minas y canteras (+5,1% ia) fue, a su vez, el de mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE, seguido por Comercio mayorista, minorista y reparaciones (+1,3% ia).
Por su parte, cuatro sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destacan Industria manufacturera (-3,5% ia) y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (-2,8% ia).
“La actividad agropecuaria cayó un 27,1% en los primeros 8 meses del año, impactada fuertemente por la sequía. De los últimos 7 años, la mayor caída se había dado en 2018, con un 20%. En efecto, resulta interesante medir el nivel de actividad sin la consideración de la agricultura y ganadería. Si se excluye del EMAE a Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, el crecimiento en los primeros ocho meses es de 0,6% interanual”, explicó Nadim Argañaraz del Iaraf.