Por la sequía, se incrementaron un 40% las salidas de Bomberos
En lo que va del 2018, tuvieron 84 intervenciones más que en el mismo período del año pasado. Señalan que pese a que los pastizales están verdes la humedad es casi nula. Piden tomar mayor conciencia
Si hay algo que caracterizó a los dos primeros meses del año fue la prolongada ausencia de precipitaciones. En ese marco, las intervenciones de Bomberos Voluntarios de Río Cuarto se han incrementado considerablemente con respecto al mismo período del año pasado. Es que los incendios de pastizales, ya sea en el ejido urbano como a sus alrededores, han sido una constante.
Durante enero y febrero, han sido 292 las salidas efectuadas por el cuerpo de Bomberos Voluntarios local, contra las 208 efectuadas en el mismo período de 2017. Manteniéndose constantes las intervenciones en casos de accidentes, incendio de viviendas y otros tipo de siniestros a los que habitualmente asisten bomberos voluntarios, dicho incremento -que alcanza un 40 por ciento- se explica a partir de los condicionantes climáticos: producto de la prolongada sequía, se han incrementado los incendios de pastizales tanto en lotes dentro de la ciudad como en las sierras.
“En estos meses hemos tenido muchos incendios de pastizales, cosa que no era normal en años anteriores. Eso es lo que ha producido un incremento importante en las intervenciones que tuvimos durante enero y febrero”, expresó a PUNTAL el Jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Río Cuarto, Guillermo Rafti.
“Claramente se debe a la importante sequía que estamos atravesando. En la parte central del país en donde estamos nosotros, siempre los incendios de pastizales se han producido en invierno, luego de las heladas, cuando el pasto está seco. Luego, con las lluvias en el verano, los incendios no eran frecuentes”, explicó Rafti.
Y agregó: “En cambio ahora, como ha habido una sequía prolongada, los incendios de pastizales se han mantenido constantes. Hay que tener en cuenta que uno por ahí ve el pasto verde, pero lo cierto es que no tiene la humedad suficiente. Entonces, es relativamente fácil que arda”.
En rigor, en lo que va del año, bomberos voluntarios ha tenido 84 intervenciones más que en el mismo período del año pasado. Según precisó Rafti, la mayoría de las intervenciones por incendio han sido en lotes baldíos dentro del ejido urbano o a sus alrededores, y en un porcentaje menor se trató de colaboraciones en distintos operativos desarrollados en la zona serrana.
Asimismo, advirtió que, de seguir así las condiciones climáticas, se prevé un invierno complicado en cuanto a incendios se refiere. “Estamos hablando de que si no llegan las lluvias se va a superar ampliamente la cantidad de intervenciones que tuvimos en todo el año pasado”, pronosticó.
En consecuencia, apeló a la responsabilidad de los ciudadanos. “Por ley está prohibido prender fuego ya sea en baldíos, campos o en zona forestal. La gente debe ser consciente de que las consecuencias pueden ser muy graves”, subrayó.
Accidentes de tránsito
Otro gran porcentaje de las salidas de Bomberos Voluntarios tienen como motivo la sucesión de accidentes de tránsito en las diferentes rutas aledañas a la ciudad. No obstante, el jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios señaló que en estos dos meses la frecuencia de los accidentes de tránsito ha sido similar a la de las últimas temporadas de verano.
“Sí se puede percibir que se han dado una serie de despistes en ciertas zonas de la Autovía Río Cuarto-Córdoba, principalmente en el tramo que va desde Baigorria hasta Almafuerte”, admitió Rafti, quien indicó que en la mayoría de los casos se producen por distracciones de los conductores.
“En la Autovía, por ejemplo, sucede que al no venir nadie de frente se confían demasiado. Al concurrir a los accidentes, en muchos casos se demuestra que sucedió por descuidos de los conductores; porque iba fumando y se le cayó el cigarrillo, porque se le cayó el mate, o porque iba con el celular en la mano. Muchas veces, ellos mismos te lo dicen”, señaló.
Asimismo, al referirse a la velocidad, indicó que la mayoría de los conductores circulan a más de los 110 km/h permitidos, y que en el caso de la autovía no ve con malos ojos que se incremente la velocidad máxima hasta los 130 km/h. En ese sentido evaluó: “Si los accidentes ocurrieran por la velocidad, deberíamos tener muchísimos más ya que, de hecho, la mayoría de la gente circula por encima de la velocidad permitida”.
“Entonces, la velocidad es una cuestión de conciencia de cada conductor. Porque lo que te está indicando el cartel, ya sea 110 o 130 km/h si lo llegan a poner, es la velocidad máxima en la que podés circular. Ahora bien, vos podés ir a menos. El conductor tiene que ser consciente e ir a la velocidad que él considere seguro para sí mismo y para los demás. Es una cuestión de responsabilidad y conciencia”, concluyó.
Durante enero y febrero, han sido 292 las salidas efectuadas por el cuerpo de Bomberos Voluntarios local, contra las 208 efectuadas en el mismo período de 2017. Manteniéndose constantes las intervenciones en casos de accidentes, incendio de viviendas y otros tipo de siniestros a los que habitualmente asisten bomberos voluntarios, dicho incremento -que alcanza un 40 por ciento- se explica a partir de los condicionantes climáticos: producto de la prolongada sequía, se han incrementado los incendios de pastizales tanto en lotes dentro de la ciudad como en las sierras.
“En estos meses hemos tenido muchos incendios de pastizales, cosa que no era normal en años anteriores. Eso es lo que ha producido un incremento importante en las intervenciones que tuvimos durante enero y febrero”, expresó a PUNTAL el Jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Río Cuarto, Guillermo Rafti.
“Claramente se debe a la importante sequía que estamos atravesando. En la parte central del país en donde estamos nosotros, siempre los incendios de pastizales se han producido en invierno, luego de las heladas, cuando el pasto está seco. Luego, con las lluvias en el verano, los incendios no eran frecuentes”, explicó Rafti.
Y agregó: “En cambio ahora, como ha habido una sequía prolongada, los incendios de pastizales se han mantenido constantes. Hay que tener en cuenta que uno por ahí ve el pasto verde, pero lo cierto es que no tiene la humedad suficiente. Entonces, es relativamente fácil que arda”.
En rigor, en lo que va del año, bomberos voluntarios ha tenido 84 intervenciones más que en el mismo período del año pasado. Según precisó Rafti, la mayoría de las intervenciones por incendio han sido en lotes baldíos dentro del ejido urbano o a sus alrededores, y en un porcentaje menor se trató de colaboraciones en distintos operativos desarrollados en la zona serrana.
Asimismo, advirtió que, de seguir así las condiciones climáticas, se prevé un invierno complicado en cuanto a incendios se refiere. “Estamos hablando de que si no llegan las lluvias se va a superar ampliamente la cantidad de intervenciones que tuvimos en todo el año pasado”, pronosticó.
En consecuencia, apeló a la responsabilidad de los ciudadanos. “Por ley está prohibido prender fuego ya sea en baldíos, campos o en zona forestal. La gente debe ser consciente de que las consecuencias pueden ser muy graves”, subrayó.
Accidentes de tránsito
Otro gran porcentaje de las salidas de Bomberos Voluntarios tienen como motivo la sucesión de accidentes de tránsito en las diferentes rutas aledañas a la ciudad. No obstante, el jefe del cuerpo de Bomberos Voluntarios señaló que en estos dos meses la frecuencia de los accidentes de tránsito ha sido similar a la de las últimas temporadas de verano.
“Sí se puede percibir que se han dado una serie de despistes en ciertas zonas de la Autovía Río Cuarto-Córdoba, principalmente en el tramo que va desde Baigorria hasta Almafuerte”, admitió Rafti, quien indicó que en la mayoría de los casos se producen por distracciones de los conductores.
“En la Autovía, por ejemplo, sucede que al no venir nadie de frente se confían demasiado. Al concurrir a los accidentes, en muchos casos se demuestra que sucedió por descuidos de los conductores; porque iba fumando y se le cayó el cigarrillo, porque se le cayó el mate, o porque iba con el celular en la mano. Muchas veces, ellos mismos te lo dicen”, señaló.
Asimismo, al referirse a la velocidad, indicó que la mayoría de los conductores circulan a más de los 110 km/h permitidos, y que en el caso de la autovía no ve con malos ojos que se incremente la velocidad máxima hasta los 130 km/h. En ese sentido evaluó: “Si los accidentes ocurrieran por la velocidad, deberíamos tener muchísimos más ya que, de hecho, la mayoría de la gente circula por encima de la velocidad permitida”.
“Entonces, la velocidad es una cuestión de conciencia de cada conductor. Porque lo que te está indicando el cartel, ya sea 110 o 130 km/h si lo llegan a poner, es la velocidad máxima en la que podés circular. Ahora bien, vos podés ir a menos. El conductor tiene que ser consciente e ir a la velocidad que él considere seguro para sí mismo y para los demás. Es una cuestión de responsabilidad y conciencia”, concluyó.