Oratoria para la vida
El saber comunicarse es un eje principal en nuestra vida, determina qué tipo y calidad de relaciones voy a tener externa e internamente. En resumen todo nuestro entorno gira alrededor de saber expresarnos y comunicarnos. La oratoria es el vínculo que favorece una eficaz y correcta comunicación. Nuestro objetivo en el día a día es comunicar nuestros mensajes a los demás.
Hay puntos claves para tener en cuenta para una buena oratoria, claridad de las ideas que queremos trasmitir. Siempre es aconsejable si tenemos que expresar algo importante, preparar una presentación o speech, usar un lenguaje que manejemos con fluidez. Y temas que podamos manejar y manipular con confianza. Y si es un tema que desconozco, investigar y prepararme para el mismo. Pensemos cuando conocemos a alguien, como cuidamos las palabras y frases que elegimos expresar y utilizar. También es recomendable que los mensajes sean sencillos, es decir, utilizar un lenguaje compresible para nuestro público. Por ejemplo en el mundo de los emprendedores, el emprendedor tiene que seleccionar las ideas prioritarias o ideas esenciales para que el mensaje tenga una diferenciación con los demás mensajes del mercado.
Hoy la oratoria moderna nos plantea cinco puntos a tener en cuenta que hacen la comunicación más eficiente y consistente.
Primero la Gestión de las emociones es el área de la Inteligencia Emocional, es la capacidad que tenemos para gestionar nuestras emociones sin dejar que nos dominen. Aprender a controlar los impulsos, regular nuestros estados de ánimo y evitar que nuestras emociones interfieran en nuestra relación con los demás. Las emociones afectan nuestro discurso muchas veces sin que nos demos cuenta y nos lleva al nerviosismo, a la inseguridad o a la falta de empatía con la audiencia.
Segundo La Gestión mental, percibimos los mensajes por tres canales principales: la vista, el oído y el cuerpo (tacto, gusto y olfato). Todos absorbemos la información por los tres canales principales, pero en cada persona suele predominar uno. Averiguar cuál predomina en el grupo al vas a dirigirte te ayuda a conectar y también a preparar mejor el discurso. Y si tenemos un público heterogéneo podemos recurrir a mensajes multisensoriales, que se dirigen a todos los sentidos. Una buena oratoria se apoya en los sentidos y la tecnología nos ayuda a poder conectar con los mismos.
Tercero Gestionar los tres tipos de lenguaje, lo que captamos del mensaje es 7% del mensaje por las palabras, el 38% por las características de la voz y el 55% por el lenguaje corporal. Por lo cual debemos saber usar el lenguaje verbal, el paraverbal y el lenguaje corporal, si queremos que nuestra oratoria sea efectiva.
Cuarto Gestión de los contenidos. La estructura del discurso para hacerlo atractivo y captar la atención del público durante el mismo. Y recordar que el inicio y el final son fundamentales. Es muy interesante sorprender al público con una historia emotiva, hasta un buen chiste, una frase bonita o un largo silencio.
Quinto Gestionar la actitud para salir adelante frente a cualquier percance, nuestra actitud debe ser de naturalidad. Ser tu mismo y mostrarte como realmente eres. Es una buena fórmula para solventar situaciones imprevistas. La humildad, no somos el rey del mundo, es mejor un perfil más de aprendiz que de saberlo todo, poder decir que no conozco la respuesta y consultar si hay alguien en la sala que tenga alguna respuesta. Y por ultimo siempre hablar con el corazón. Ninguna presentación, mensaje o discurso que no tenga nuestra pasión será efectivo.
El buen orador debe aprender a hablar desde el corazón y saber transmitir emociones, y esa forma de trasmitir va a ser un sello personal, ya que se enriquece por sus propias experiencias y vivencias. Y con este hablar desde el corazón podemos hacer que un balance sea un tema interesante y atractivo para el otro. Así por ejemplo si tengo que hablar de algo que salió mal, que tiene un carácter negativo, podre desde el corazón, estructurar y crear un mensaje que alimente la motivación, la esperanza y la simpatía, en lugar del enojo y la ira por que las cosas no salieron bien como se esperaba. Convertir el discurso en una herramienta que anime a quien escucha a superar lo negativo, lo que no salió bien, y recordar a la personas que siempre hemos enfrentado tales situaciones y hemos salido adelante. Tenemos un espíritu que nos impulsa en lo individual y colectivo. La comunicación es la herramienta clave para que el impulso llegue a destino transformando nuestra vida desde lo más interno de nuestro ser y lo externo de nuestra sociedad.
Por JAVIER BORRA Y SANDRA NIETO | Coaching Integral | Instituto Alquimia del Ser