El gobernador Martín Llaryora dispuso intervenir el Servicio Penitenciario de Córdoba, a dos días de asumir en el cargo, por lo que de inmediato el fiscal de Delitos Complejos, Enrique Gavier, dispuso la detención de Juan María Bouvier, quien era el jefe del sistema carcelario desde 2008, en el marco de una serie de irregularidades registradas en varios penales de la provincia.
Además de Bouvier, fueron detenidas su pareja, Silvia Guadalupe Barbero, subdirectora general, y Víctor Hugo Vivas, subjefe del Servicio Penitenciario. Fueron imputados de delito de asociación ilícita en el marco de irregularidades que vienen investigando en varias cárceles de la provincia, como el penal de Bouwer y el de Villa María.
Según informó el Ministerio de Justicia y Trabajo, el Servicio Penitenciario tendrá ahora al exfiscal federal Gustavo Vidal Lascano como interventor del organismo, bajo el cargo formal de secretario de Gestión y Organización Penitenciaria.
Además, se informó que "fueron aceptadas las renuncias de todos los integrantes de la conducción del organismo".
En los últimos meses los escándalos judiciales comenzaron a salpicar a la cúpula penitenciaria. Varios altos jefes terminaron presos. Uno de los más cercanos a Bouvier fue Darío José Tello Pajón, quien se desempeñaba como jefe de seguridad de todas las cárceles.
La detención de Tello Pajón la ordenó el fiscal Enrique Gavier en la investigación por asociación ilícita, que ahora sumó entre los arrestados al propio extitular del Servicio Penitenciario.
En septiembre pasado fue detenida la cúpula del cárcel de Villa María por el supuesto delito de asociación ilícita. Gavier descubrió que allí funcionaba un “call center” a través del cual los presos cometían estafas a través de teléfonos celulares con acceso a internet.
El fiscal también ordenó en noviembre pasado la aprehensión del exdirector del Servicio Penitenciario, Darío José Tello Pajón, acusado de asociación ilícita y extorsión en grado de tentativa, tras los allanamientos en el penal de Bouwer.
Esta investigación da cuenta de que múltiples presos habrían tenido beneficios como salidas transitorias o la modificación de sus informes de conducta.
Antecedente
Bouvier llegó a esa función en marzo de 2008, cuatro años después del trágico motín en la cárcel de San Martín.
El inspector general integró la primera promoción de penitenciarios en 1978, egresado de la Escuela de la Policía que en ese momento formaba a los guardiacárceles.
Bouvier pidió el pase a retiro el 31 de diciembre de 2004, un mes y medio antes de la rebelión que dejó ocho muertos en el penal de San Martín. Cuando se apartó del cargo se desempeñaba como subjefe del Servicio Penitenciario.
Su regreso al área se produjo cuatro años más tarde pero como director general de la institución. Reemplazó a Graciela Lucientes de Funes, a quien había secundado hasta 2004.
La designación de Bouvier al frente del Servicio Penitenciario ocurrió a través del entonces ministro de Justicia, Luis Angulo. En sus 15 años de gestión trató de mantener un perfil bajo y mantenerse alejado de cualquier tipo de conflicto.

