Río Cuarto | sesión especial | Concejo Deliberante | Raúl Alfonsín

"Hoy ya nadie discute sobre el sistema democrático", dijo el radical Carlos Becerra

El exsecretario general de la Presidencia de la Nación, exdiputado nacional y exsecretario de Inteligencia participó de la sesión extraordinaria del Concejo Deliberante de Río Cuarto por los 38 años del regreso al voto

“Hemos avanzado tanto que hay cosas que no se discuten en la Argentina. Discutimos sobre las diferencias sociales o el rumbo económico, pero nadie discute sobre el sistema democrático. Eso ya se ganó”.

La frase pertenece al dirigente radical Carlos Becerra, quien fue secretario general de la Presidencia de la Nación durante el gobierno de Raúl Alfonsín, diputado nacional, viceministro del Interior en la gestión de Fernando de la Rúa y secretario de Inteligencia.

Móvil desde Concejo Deliberante con Carlos Becerra: 38º Aniversario de la recuperación del voto

Becerra fue invitado por el bloque de Juntos por Río Cuarto, que preside Gonzalo Parodi, para participar de la sesión extraordinaria por los 38 años del regreso a la democracia.

-¿Cómo fue el regreso a la democracia?

-Si me lo permite, antes quiero felicitar la decisión del Concejo Deliberante de Río Cuarto por haber puesto este día para una sesión especial para conmemorar el retorno a la democracia. Fue una etapa muy importante la que se inició el 30 de octubre que le dio el triunfo a Raúl Alfonsín-, afirmó a Puntal AM.

-Largas colas de votación, ¿no?

-Efectivamente, largas colas de votación. Fue una campaña electoral formidable de militancia y de debate de ideas.

“Nosotros tenemos que ver la inserción de Argentina en la región y en el mundo, hacer un gran acuerdo de todos los sectores políticos, sociales y empresariales. Y a partir de allí la Argentina va a empezar a andar. Tengo esperanza de que eso va a ocurrir”, dijo el dirigente radical Carlos Becerra.

-Debate que hoy se ha perdido.

-Hay que recuperarlo. Porque las ideas son el motor de los cambios y de las transformaciones. Y en aquel momento hubo un proceso electoral con debate de ideas. Salíamos de la muerte para entrar en la vida, del autoritarismo para entrar en la democracia. Los chicos y chicas eran expulsados de las universidades durante la dictadura porque usaban pelo largo o minifaldas.

-Fue también una etapa difícil porque hubo intentos desestabilizadores.

-Tuvimos, porque lo cierto es que uno de los compromisos de campaña fue el juzgamiento de las cúpulas militares. De tal manera que ese compromiso trajo como consecuencia reacciones. El poder de fuego lo tenían las fuerzas armadas. Y había que hacer que ese poder de fuego recayera en el pueblo.

-Y la oposición acompañó.

-Ese fue el episodio desgraciado de Semana Santa pero el pueblo se volcó a las calles y en la Plaza de Mayo fue todo un apoyo. Y allí se dieron cita todos los dirigentes de la política argentina para defender la democracia.

-¿Y cómo vivió Alfonsín esos momentos?

-Fue un escenario de tensiones pero al mismo tiempo con la templaza de Alfonsín para tomar las decisiones. Y hemos avanzado tanto que hay cosas que no se discuten en la Argentina. Discutimos sobre las diferencias sociales o el rumbo económico, pero nadie discute sobre el sistema democrático. Eso ya se ganó.

-Y eso es muy importante.

-Es muy importante. Porque luego de haber pasado 38 años sabemos que la democracia está firme.

-¿Una gran deuda de la democracia es la pobreza?

-Todos tenemos responsabilidades. En este tema hay responsabilidades compartidas. El día que la Argentina está en condiciones de debatir un programa económico y social para los próximos días habremos iniciado el camino de la derrota de la pobreza.

-¿Cómo está viendo la realidad del país?

-La grieta es mala, horrible, porque impide el debate y alcanzar consensos. Aconsejaba Alfonsín que el debate fuera empate porque entonces estaban las dos ideas que se debatían. La principal misión del próximo gobierno será liquidar definitivamente la grieta.

-¿Una suerte de Pacto de la Moncloa?

-Así es. Nosotros tenemos que ver la inserción de Argentina en la región y en el mundo, hacer un gran acuerdo de todos los sectores políticos, sociales y empresariales. Y a partir de allí la Argentina va a empezar a andar. Tengo esperanza de que eso va a ocurrir.

-Nos decía José de Mendiguren que después de las elecciones hay que ir a un gran acuerdo. ¿Coincide?

-Coincido. Va a haber un empate legislativo pero con un interlocutor no dispuesto a dialogar.

-¿Lo dice por la vicepresidenta (Cristina Kirchner)?

-Correcto. Así que el 15 (de noviembre) hay que empezar a buscar los consensos con miras al 2023.

-¿Qué legado deja nos Alfonsín?

-Él no concebía una Argentina democrática sin una Latinoamérica democrática y no concebía una Argentina igualitaria sin una distribución equitativa de la riqueza.

-¿Puede ser aplicable hoy?

Sí, pero tiene que haber un debate de ideas.

Marcelo Irastorza. Redacción Puntal