Condenaron al excomisario a dos años de prisión: indignación de los familiares
El exjefe de Zona Uno de la Departamental General Roca se declaró culpable y pidió perdón. Fue condenado en un juicio abreviado. Estaba acusado de chocar y matar a dos mujeres en ruta 26 en febrero de 2014
En el juicio el excomisario Gustavo Alvarez declaró y pidió perdón a los familiares de las víctimas. Los familiares salieron destrozados ya que esperaban una prisión efectiva.
La defensa llevó al estrado una estrategia que fue acordar con el fiscal Julio Rivero un juicio abreviado, con el cual, al reconocer el acusado su culpabilidad, la pena impuesta quedó en prisión en suspenso con dos años y medio y siete años de inhabilitación para conducir. Así Alvarez zafó de la cárcel.
El juicio por el cual se esperó más de cinco años finalmente se realizó en la mañana de ayer, en la Cámara 1° del Crimen de Río Cuarto. Gustavo Álvarez, acusado de doble homicidio culposo, llegó con la mirada esquiva acompañado de su abogado defensor, el letrado de Vicuña Mackenna Daniel Fernández, y fueron directamente a la sala, sin cruzarse con los familiares de las víctimas.
Minutos antes de inicio del juicio, trascendió el acuerdo arribado entre la defensa y el fiscal de Cámara Julio Rivero. La querella debió comunicárselo a los familiares de las víctimas, que fueron con la expectativa de una pena de prisión efectiva. “Es escandaloso”, dijo a Puntal el abogado querellante, Hernando Ortubia.
Contrariamente a lo que podía esperarse, dados los recursos presentados por la defensa para demostrar una supuesta inocencia del exfuncionario policial, la estrategia defensiva dio un giro y fue asumir la culpabilidad de homicidio culposo por la muerte de las dos mujeres en el hecho ocurrido en horas de la madrugada del 8 de febrero de 2014, en ruta provincial 26, a metros del acceso a Villa Huidobro.
De esta manera, el letargo de los cinco años de espera fueron a contraposición de los 20 minutos que duró el juicio que comenzó a las 11.30. Algunas palabras estudiadas del comisario respondieron preguntas de índole personal formuladas por la jueza Virginia Emma y luego al fiscal, que se limitó a repreguntar con consideraciones resumidas sobre su familia, su actualidad como empleado rural en Villa Valeria, en la Estancia La Candelaria, que pertenece a un alto funcionario nacional, y su carrera de 26 años como policía.
Alvarez dijo al respecto que su carrera duró hasta que lo cesantearon hace tres años a causa del hecho, por lo que perdió el estado de policía.”No quería tener más vinculación con la Policía”, dijo en un momento.
Ortubia apareció en escena desencajado y dijo aceptar la parte técnica del juicio pero para nada estar conforme con la condena, y se dirigió directamente a Alvarez: “Usted atropelló y mató a dos personas y lo hizo estando de servicio y alcoholizado, cuando no mucho antes había estado participando de una campaña de prevención vial en la ruta. Yo me pregunto qué pasa con los niños que se quedaron sin su mama”, en relación a María Rosa Suárez.
La sentencia dejó la sensación de que fue demasiado poco para tanto dolor.
Los familiares de las víctimas buscaron cruzar miradas con el acusado, los ojos llorosos y cansinos parecían encendidos hacia Alvarez, que mantuvo la cabeza gacha gran parte del tiempo, como queriendo salir de ahí lo más rápido posible. Sin embargo, cuando se le dio la oportunidad de hablar sobre lo sucedido, el excomisario esgrimió una disculpa a los familiares: “Les pido perdón, esto ha sido una mochila para mí estos cinco años”, sostuvo.
La defensa representada por Fernández argumentó que el juicio estuvo bien técnicamente y que “no se debe jugar para la tribuna”, en referencia a la pronunciación de la querella. Dijo también que su defendido nunca quiso matar a nadie, habló de las circunstancias del hecho y dijo comprender el dolor de las víctimas.
Al ser consultado sobre que su defendido estaba alcoholizado en el momento de la colisión fatal, el letrado argumentó que su defendido, previo al accidente, estaba investigando un caso de drogas en Villa Huidobro y que se había reunido con informantes, y en ese contexto “tomó una copa”.
María Rosa Suárez (34) y Catherine Hernández (19), dejaron su vida en esa ruta y fueron atropelladas por un funcionario policial que se movilizaba en un móvil oficial y conducía alcoholizado. “Quisiera saber si puede dormir por las noches”, dijo Paty Chacón, la mamá de María Rosa, quien permaneció sentada sin moverse cada minuto que duró el juicio pero casi al final, al escuchar la sentencia, rompió en llanto y debió salir de la sala.
Quien la conoce en Villa Huidobro sabe que la mujer está partida de dolor, pero de alguna manera encontró la entereza para sostener a sus nietos en momentos difíciles, ninguno tanto como la dolorosa ausencia de una mamá.
Ignacio Castro
Redacción Puntal
La defensa llevó al estrado una estrategia que fue acordar con el fiscal Julio Rivero un juicio abreviado, con el cual, al reconocer el acusado su culpabilidad, la pena impuesta quedó en prisión en suspenso con dos años y medio y siete años de inhabilitación para conducir. Así Alvarez zafó de la cárcel.
El juicio por el cual se esperó más de cinco años finalmente se realizó en la mañana de ayer, en la Cámara 1° del Crimen de Río Cuarto. Gustavo Álvarez, acusado de doble homicidio culposo, llegó con la mirada esquiva acompañado de su abogado defensor, el letrado de Vicuña Mackenna Daniel Fernández, y fueron directamente a la sala, sin cruzarse con los familiares de las víctimas.
Minutos antes de inicio del juicio, trascendió el acuerdo arribado entre la defensa y el fiscal de Cámara Julio Rivero. La querella debió comunicárselo a los familiares de las víctimas, que fueron con la expectativa de una pena de prisión efectiva. “Es escandaloso”, dijo a Puntal el abogado querellante, Hernando Ortubia.
Contrariamente a lo que podía esperarse, dados los recursos presentados por la defensa para demostrar una supuesta inocencia del exfuncionario policial, la estrategia defensiva dio un giro y fue asumir la culpabilidad de homicidio culposo por la muerte de las dos mujeres en el hecho ocurrido en horas de la madrugada del 8 de febrero de 2014, en ruta provincial 26, a metros del acceso a Villa Huidobro.
De esta manera, el letargo de los cinco años de espera fueron a contraposición de los 20 minutos que duró el juicio que comenzó a las 11.30. Algunas palabras estudiadas del comisario respondieron preguntas de índole personal formuladas por la jueza Virginia Emma y luego al fiscal, que se limitó a repreguntar con consideraciones resumidas sobre su familia, su actualidad como empleado rural en Villa Valeria, en la Estancia La Candelaria, que pertenece a un alto funcionario nacional, y su carrera de 26 años como policía.
Alvarez dijo al respecto que su carrera duró hasta que lo cesantearon hace tres años a causa del hecho, por lo que perdió el estado de policía.”No quería tener más vinculación con la Policía”, dijo en un momento.
Ortubia apareció en escena desencajado y dijo aceptar la parte técnica del juicio pero para nada estar conforme con la condena, y se dirigió directamente a Alvarez: “Usted atropelló y mató a dos personas y lo hizo estando de servicio y alcoholizado, cuando no mucho antes había estado participando de una campaña de prevención vial en la ruta. Yo me pregunto qué pasa con los niños que se quedaron sin su mama”, en relación a María Rosa Suárez.
La sentencia dejó la sensación de que fue demasiado poco para tanto dolor.
Los familiares de las víctimas buscaron cruzar miradas con el acusado, los ojos llorosos y cansinos parecían encendidos hacia Alvarez, que mantuvo la cabeza gacha gran parte del tiempo, como queriendo salir de ahí lo más rápido posible. Sin embargo, cuando se le dio la oportunidad de hablar sobre lo sucedido, el excomisario esgrimió una disculpa a los familiares: “Les pido perdón, esto ha sido una mochila para mí estos cinco años”, sostuvo.
La defensa representada por Fernández argumentó que el juicio estuvo bien técnicamente y que “no se debe jugar para la tribuna”, en referencia a la pronunciación de la querella. Dijo también que su defendido nunca quiso matar a nadie, habló de las circunstancias del hecho y dijo comprender el dolor de las víctimas.
Al ser consultado sobre que su defendido estaba alcoholizado en el momento de la colisión fatal, el letrado argumentó que su defendido, previo al accidente, estaba investigando un caso de drogas en Villa Huidobro y que se había reunido con informantes, y en ese contexto “tomó una copa”.
María Rosa Suárez (34) y Catherine Hernández (19), dejaron su vida en esa ruta y fueron atropelladas por un funcionario policial que se movilizaba en un móvil oficial y conducía alcoholizado. “Quisiera saber si puede dormir por las noches”, dijo Paty Chacón, la mamá de María Rosa, quien permaneció sentada sin moverse cada minuto que duró el juicio pero casi al final, al escuchar la sentencia, rompió en llanto y debió salir de la sala.
Quien la conoce en Villa Huidobro sabe que la mujer está partida de dolor, pero de alguna manera encontró la entereza para sostener a sus nietos en momentos difíciles, ninguno tanto como la dolorosa ausencia de una mamá.
Ignacio Castro
Redacción Puntal