La pena de tres años en suspenso para Adriano Massimino, por atropellar y matar a Eneas Agüero en el macrocentro de Río Cuarto generó controversia. El conductor, de 29 años, reconoció que manejaba alcoholizado en el momento de la tragedia registrada el 9 de abril de 2017. Con esa confesión, accedió a un juicio abreviado.
Sergio Cohen, integrante de "Conduciendo a Conciencia", la ONG fundada tras la tragedia de Ecos, fue consultado en Puntal AM sobre los avances en la legislación por delitos viales. En la oportunidad, mencionó que hay agravantes contemplados en las nuevas normativas entre los que aparece la conducción bajo efectos del alcohol.
"Si una persona va alcoholizada y supera una dosis de alcohol que le permita conducir bajo normas racionales, no es que uno dice 'bueno se le fue el auto, es culposo, no tuvo intención de matar'", consideró Cohen.
"Si uno se sube al vehículo totalmente alcoholizado es como que uno agarra un arma, ni siquiera sabe cómo se maneja, va y mata a una persona", describió el padre de una de las víctimas del accidente registrado en octubre de 2006 con alumnos de una escuela porteña que regresaban de una misión solidaria en Chaco.
"Por mas que no tenga antecedentes, la presencia de alcohol en más del doble de lo permitido se transforma más que en un agravante", afirmó. Y agregó: "Es un delito que no debería ser ni excarcelable y debería ser punible para que no ocurran hechos similares y siente precedentes en la Justicia".
Investigar para prevenir
Otra mirada la expuso el abogado Horacio Botta Bernaus, especialista en accidentología vial. En una entrevista con Puntal AM sostuvo que la prevención se consigue a partir de investigar las causas de los distintos siniestros.
"La sociedad no tiene que quedarse buscando los culpables de las tragedias porque eso no va a prevenir el próximo accidente, lo que debe hacer la sociedad es buscar las causas", instó el letrado.
"Cuando uno trabaja sobre las causas, y encuentra qué es lo que determinó una tragedia o varias tragedias, lo más probable es que saque experiencias que permitan evitar el próximo accidente en las mismas condiciones del que ocurre", explicó.
"Tenemos una sociedad que se centra a veces en cargar las tintas en quien aparece como victimario y no analizamos el entorno, no analizamos las conductas de la víctima", señaló. "En la visión de la seguridad vial no es el problema quién es el culpable sino el problema es qué hacemos con los accidentes cuando no investigamos qué causa los generó y qué causas provocó la tragedia", analizó.
"Si uno se sube al vehículo totalmente alcoholizado es como que uno agarra un arma, ni siquiera sabe cómo se maneja, va y mata a una persona", describió el padre de una de las víctimas del accidente registrado en octubre de 2006 con alumnos de una escuela porteña que regresaban de una misión solidaria en Chaco.
"Por mas que no tenga antecedentes, la presencia de alcohol en más del doble de lo permitido se transforma más que en un agravante", afirmó. Y agregó: "Es un delito que no debería ser ni excarcelable y debería ser punible para que no ocurran hechos similares y siente precedentes en la Justicia".
Investigar para prevenir
Otra mirada la expuso el abogado Horacio Botta Bernaus, especialista en accidentología vial. En una entrevista con Puntal AM sostuvo que la prevención se consigue a partir de investigar las causas de los distintos siniestros.
"Cuando uno trabaja sobre las causas, y encuentra qué es lo que determinó una tragedia o varias tragedias, lo más probable es que saque experiencias que permitan evitar el próximo accidente en las mismas condiciones del que ocurre", explicó.
"Tenemos una sociedad que se centra a veces en cargar las tintas en quien aparece como victimario y no analizamos el entorno, no analizamos las conductas de la víctima", señaló. "En la visión de la seguridad vial no es el problema quién es el culpable sino el problema es qué hacemos con los accidentes cuando no investigamos qué causa los generó y qué causas provocó la tragedia", analizó.

