Río Cuarto | sísmica

"La ciudad permanece en un estado de negación sísmica"

Luego del terremoto del lunes, que se sintió en Río Cuarto, el geólogo Guillermo Sagripanti pidió tomar conciencia sobre la posibilidad de que ocurra uno en la zona

El terremoto de Caucete (San Juan) de noviembre de 1977 fue uno de los que más se sintió en Río Cuarto.

 

Tras el terremoto con epicentro en San Juan, que se sintió con fuerza en Río Cuarto en los últimos minutos del pasado lunes, el geólogo de la UNRC, Guillermo Sagripanti, aseguró a Puntal que la ciudad “permanece en un estado de negación sísmica por parte de la población y de las autoridades”. Es decir, se actúa como si aquí no pudiera suceder un movimiento telúrico que genere consecuencias graves.

“La sociedad y las autoridades tienen un estado de negación sísmica. Los terremotos ocurren en otros lugares, no suceden acá, por lo que la gente no tiene conciencia de que aquí puede haber un sismo. Hemos hecho encuestas y eso ha quedado evidenciado. Esta actitud nos juega en contra, porque no hacemos nada para disminuir nuestra vulnerabilidad”, consideró Sagripanti.

“Como sociedad, lo único que podemos hacer frente a los movimientos telúricos son actividades para disminuir la vulnerabilidad. Es decir, no podemos evitar la ocurrencia de un terremoto porque es un fenómeno natural, pero sí podemos trabajar para disminuir la vulnerabilidad y revertir el estado de negación sísmica. Hay que empezar por las autoridades, ya sean de nivel provincial o local. Tienen que tomar cartas en el asunto y empezar a hacer cosas para mejorar la situación y generar conciencia”, agregó el especialista.

A todo esto, Sagripanti remarcó que se han hecho estudios en la zona que marcan que en la prehistoria han sucedido terremotos más fuertes que los registrados en la historia reciente.

“Han ocurrido hace mil o dos mil años. Esos movimientos son los que, de alguna forma, pueden volver a repetirse, porque las fallas tienen un período de carga y después descargan la energía acumulada. Entonces, como sociedad, deberíamos estar preparados para saber cómo actuar ante un sismo. Habría que trabajar más con los chicos en las escuelas, en cuestiones de prevención y simulacros, para que ellos actúen como agentes multiplicadores de los conocimientos. Hoy vamos al centro y vemos que hay edificios públicos que abren las puertas para adentro, cuando deberían abrir para afuera. Pasamos por el bulevar Roca y observamos balcones que están a punto de venirse abajo y que con una agitación se le pueden venir a la cabeza de la gente que camina por el sector. Bueno, todo eso hay que corregir”, manifestó.

-¿Cuáles fueron los sismos que más se sintieron en Río Cuarto en el siglo pasado?

-El más fuerte y que generó mucho pánico y daños en algunos edificios fue el del 23 de noviembre de 1977 en Caucete (San Juan). Fue de 7.4 grados y destruyó casi totalmente a Caucete. Antes, Río Cuarto sintió con fuerza el sismo de Sampacho, en 1934, que fue de 6 grados. En esa época, no había tanta edificación en altura, por lo que no hay grandes registros de consecuencias en la ciudad. Lo cierto es que ese terremoto causó daños en el 90% de Sampacho.

-¿Por qué el sismo del último lunes se sintió con fuerza en Río Cuarto?

-Porque fue un terremoto de 6.8 grados. En la región, nosotros estamos acostumbrados a percibir movimientos de alrededor de 3 grados, es decir, movimientos leves. Cada grado de diferencia representa una fuerza 32 veces más fuerte que el anterior. Es decir, con respecto a un sismo de 3 grados, uno de 4 grados es 32 veces más fuerte que el de 3. Ahora, uno de 5 grados es mil veces más fuerte que el de 3 grados. Por eso, el terremoto de 6.8 grados del lunes liberó una energía muchísimo más alta que la que nosotros normalmente estamos acostumbrados a percibir en la zona. Es por eso que notamos el movimiento. Incluso, los que han estado en edificios altos lo han notado con una mayor intensidad.