Tranquera Abierta | Sociedad Rural de Río Cuarto

Heraldo Moyetta: "Hay que quitar parches e impulsar la producción"

El actual secretario de la Sociedad Rural de Río Cuarto asumirá la presidencia de esa institución en reemplazo de David Tonello el viernes 3 de marzo. Será una continuidad en la gestión. Quiere más presencia en la región

Moyetta: “La verdad es que hacen esto porque están urgidos de recursos aunque después promocionan que con ese dinero crean un fondo para compensar a otras actividades”.

 

El actual secretario de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Heraldo Moyetta, reemplazará a David Tonello a partir del próximo viernes 3, cuando en la sede de la entidad se realizará la asamblea correspondiente de cambio de autoridades.

En los hechos será una continuidad de las últimas conducciones la que planteará Moyetta, que en la sala principal de reuniones de la institución recibió a Tranquera Abierta para explicar qué Rural imagina, los desafíos a futuro, el tránsito por un 2023 complejo y la actual política agropecuaria.

“Somos parte de un equipo que llevó adelante muchos proyectos y acciones en los últimos años con el paso institucional más importante dado el año pasado con la puesta en marcha de la escuela en nuestro predio que para nosotros es un gran orgullo”, dijo el próximo presidente de la institución.

El 2023 plantea arduos desafíos: en lo productivo, la profunda sequía hizo estragos en amplias zonas productivas, aunque Río Cuarto y región tiene un estado de los cultivos algo mejor. En lo político será un año de definiciones con elecciones a gobernador y presidente. Todo tendrá en la Rural una caja de resonancia.

“Será un año intenso, pero venimos de un contexto también difícil en el que la pandemia nos afectó mucho y como institución tuvimos que llevar adelante acciones que nunca hubiésemos imaginado y resolver dificultades que tampoco era simples, como las del paso a San Luis cuando se cerró el ingreso”, recordó Moyetta.

Esas experiencias, para el directivo, “terminaron de consolidar a un equipo que hace años viene trabajando en la institución, aunque yo tengo menos antigüedad que el resto de los integrantes de la comisión”, añadió.

Moyetta remarcó que “en esta última etapa David me dio un lugar muy destacado al ser secretario de la institución y a partir de allí surgió la idea de que pueda asumir una responsabilidad mayor. Lo analicé con la familia, porque claramente tenemos el mismo tiempo para repartir entre nuestro trabajo, la familia y la entidad. Y finalmente decidió tomar el desafío”, contó el directivo ruralista a este diario.

Moyetta destacó que llevará adelante una gestión abierta, amplia y con fuerte relación con las demás instituciones de la sociedad, “algo que venimos profundizando en los últimos años y continuaremos por ese camino”, anticipó.

“Es un desafío lindo porque es una institución muy importante y presente en la ciudad y la región”, indicó.

Ven una Rural más integrada...

La hemos logrado insertar en la sociedad y no se la ve, como antes por ahí ocurría con las entidades agropecuarias, distante del resto de la comunidad.Somos generaciones que crecimos con otra lógica, que somos parte de un todo, tenemos que hacernos cargo de eso y sumarnos al conjunto, y no que si a un sector le va bien el resto que haga lo que pueda. De hecho, el proyecto educativo es parte de esa evolución. Por eso digo que fue una decisión, la de aceptar el cargo, tomada en conjunto con el equipo y en lo personal con mi familia. Y más allá del nombre que figure a la cabeza esto es un equipo de gente que va a continuar con los que vienen ya trabajando y los que se van a sumar. La línea de gestión va a continuar.

Van a continuar en esa línea...

La Rural hoy está más integrada, está más cerca y posiblemente nos falte aún mucho camino por recorrer en ese sentido, pero parte de los esfuerzos están puestos en esa dirección. Lo vemos en la exposición anual, con gente que viene y que no tiene nada que ver con el campo pero que se interesa por lo que hay en el predio. Y en eso la pandemia creo que fue un punto de inflexión cuando la Rural puso a disposición todas sus instalaciones para trabajar con el equipo de salud municipal y provincial, porque en ese momento no se sabía qué iba a pasar. Sumemos la participación desde la presidencia de Eduardo Bagnis en el Consejo Económico y Social que fue algo muy importante y lógicamente va a continuar. Y la escuela de equinoterapia que nació con la gestión de otro color político pero que continuó, que es algo que hacemos junto a la Municipalidad. Y eso es difícil que se dé, y se dio. Por ahí la gente no conoce la escuela de equinoterapia y sea necesario difundirlo más, pero hay 30 chicos que son parte de eso. El objetivo es ayudar a lograr la ley de equinoterapia, y es una de las tantas cosas en las que trabajamos y que no tienen que ver con el gremialismo rural, que es nuestra base y razón de ser. Pero nuestra institución se debe a la ciudad. En ese punto creo que tenemos menos relación con la región y es algo que hay que potenciar. Con Higueras y Holmberg tenemos una relación mayor por una cuestión de cercanía, pero hay que ampliar ese radio.

De hecho cuentan con asociados con campos en toda la región...

Claro, desde Cabrera, Gigena, Mackenna. Por eso creo que hay que intentar abrirse un poco más. Y continuar con la idea de tener una institución que sea de toda la ciudad. Hoy tenemos en el predio del Banco de Alimentos, en el que colaboran un montón de instituciones y al que le dimos un lugar en nuestro predio.

Cómo es la participación del productor...

Cuesta que el productor se sume a las instituciones. Creo que fue un sector muy preocupado en lo suyo durante mucho tiempo, muy individualista, por su propio trabajo. Pero estas instituciones son muy necesarias y con ellas se puede hacer mucho. Además somos conscientes que la política nos escucha, nos observa y eso hay que aprovecharlo para objetivos positivos.

¿Qué desafío supone que sea una de las rurales más grandes, no sólo en el orden provincial sino también nacional?

Siempre se dijo que la de Río Cuarto tiene la muestra ruralista más grande del país después de Palermo. Pero sí dentro de nuestra confederación, dentro de Cartez es la más grande. También nos debemos al resto de las rurales para poder entre todas trabajar de manera conjunta. Y a nivel CRA, que es la nacional, es una de las más importantes también. En Córdoba están Río Cuarto y Jesús María, pero lo más relevante es la gestión no el tamaño. Hay que gestionar para lograr cosas.

¿Cómo es la relación con la Provincia?

Hemos logrado tener buena relación. Pero no hay que confundir ese diálogo o intercambio más fluido con ser obsecuentes de un partido político determinado. Para nada. Y también tuvimos críticas por recibir a determinados políticos en nuestra institución, pero en la Rural de Río Cuarto se reciben a todos.

Bueno, este será un año fuertemente político, seguramente van a pasar muchos...

Seguramente que sí. Y los vamos a recibir a todos los que quieran venir. Tenemos la obligación de plantearles a todos la problemática del sector, para que la conozca el que gane las elecciones o el que sea opositor; todos. En la mesa de reuniones de la institución además se perdió el temor de enfrentar al político y de hecho hemos tenido discusiones duras con algunos. Pero es interesante como ejercicio.

El primer año de gestión será intenso desde lo político, con la exposición en el medio...

En el marco de la muestra vamos a estar seguramente entre las elecciones Primarias y las generales. Va a ser un momento muy interesante.

En lo productivo no va a ser menos fácil el 2023 con una sequía muy fuerte en buena parte del país...

Sin dudas. Va a marcar una agenda de pedidos de soluciones inmediatas que hay que afrontar. La sequía ya provocó un daño irreversible, ya está consumado. En algunas zonas, como Río Cuarto por suerte, podría tener una cosecha como para pasar el año si las lluvias acompañan en los próximos días. Pero el resto de la zona productiva nacional es un desastre, y de hecho ya se habla de pérdidas que podrían llegar a 15 mil millones de dólares o incluso 18 mil millones.

Este último escenario si además de la sequía se adelantan las heladas...

Así es. Vamos a tener un riesgo hasta último momento y esto va a complicar la situación económica de manera terrible. Pensemos en los pueblos del interior que en buena medida viven de la actividad agropecuaria. Contratistas con menos trabajo, camioneros y demás. Va a golpear fuerte y más en este contexto de país con muchas dificultades de arrastre. Lo vivimos en 2018, aunque esta es más severa.

¿Qué valoración hacen del dólar soja?

Cuando el productor toma estas opciones que el Gobierno lanza para hacer caja de dólares, es para tratar de salvarse con lo que tiene como reserva; el que la tiene. Si el productor se guarda un poroto de soja es para hacer frente a los compromisos que tiene previsto a futuro. Y sin dudas que aprovechará el precio diferencial. Pero sabemos que se perjudica a otras producciones a las que hay que salir después a rescatar, como la cadena porcina o los feedlots. Como política, el dólar soja no sirve y las que aprovechan en definitiva y hacen el mayor negocio son las exportadoras. Porque además el dólar soja terminó destruyendo los mercados de referencia. Hoy la Cámara Arbitral tiene un precio y la fábrica otro. Y en todo caso sería mucho mejor quitar las retenciones y eliminar distorsiones acumuladas. Porque la verdad es que hacen esto porque están urgidos de recursos aunque después promocionan que con ese dinero crean un fondo para compensar a otras actividades. Todos sabemos la verdad. Lo que necesitamos es sacar todos estos parches y poner sobre la mesa ideas y políticas para producir más porque el país tiene la capacidad para hacerlo, saliendo obviamente de esta coyuntura puntual de la sequía. Pero hoy podríamos crecer en producción, pero no hay decisiones que alienten ese camino. Con la carne otro tanto.

¿Por qué?

Porque parece que quieren que haya cada vez menos producción, y lo van a lograr. Al final la carne va a terminar siendo un producto de elite. Y encima se dicen disparates como que los feedloteros o los productores retienen los novillos terminados, con lo que cuesta tenerlos! Uno no ve la hora de sacárselos de encima porque te comen vivo, y más con el precio del maíz. Hay una costumbre de siempre encontrar al responsable, al culpable en otro lado y nunca asumir el resultado de las malas políticas. Arreglar todo esto va a implicar mucho esfuerzo y no sé si como sociedad estamos en condiciones o dispuestos a asumirlo.