La Expo Otoño de la Sociedad Rural de Río Cuarto cerró ayer con el tradicional y multitudinario almuerzo de la familia en el salón principal de la institución.
Fue el punto final, aunque en rigor durante la tarde continuaron las actividades de los caballos criollos y la visita de los vecinos de la ciudad y la región a una exposición que es eminentemente de producción animal.
En ese sentido, la actividad inició el miércoles con la jura y remate de los vacunos. Allí se hizo el tradicional concurso de novillos terminados con tres categorías de acuerdo con el peso y también el de las vaquillonas terminadas, también con la misma característica. Pero el punto de atención esta vez se enfocó en los terneros, ya que se organizó el primer concurso de invernada del centro con una gran participación de animales. Los organizadores quedaron conformes por la cantidad y la calidad de la hacienda, lo que llevó a tener buenos precios en la pista central.
El jueves fue el turno de los cerdos, que fueron premiados el viernes para llegar al remate el sábado. El viernes un muy amplio marco de público asistió a la jornada ovina. Y el fin de semana, fue para los caballos criollos.

