Las malezas resistentes son una gran amenaza para los productores porque no solo sobreviven a los herbicidas comunes sino que además compiten con los propios cultivos por nutrientes, luz solar y agua.
Asimismo, actúan como puentes para todo tipo de plagas, hongos, virus y bacterias, por lo que pueden reducir fuertemente los rendimientos de los cultivos.
En ese sentido, esta nueva tecnología está diseñada para controlar a esas malezas gramíneas resistentes en cultivos clave como soja y algodón; y en aplicaciones pre siembra, en cereales y maíz. El ingrediente activo del producto (la molécula) fue aprobado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) el 15 de diciembre de 2025, su formulación, en tanto, en abril de este año y fue lanzado oficialmente al mercado este mes.
Cabe destacar que Argentina –tercer productor mundial de soja– está entre los mercados agrícolas más innovadores del mundo, con productores que suelen ser los primeros a nivel global en adoptar tecnologías agrícolas de vanguardia.