Tranquera Abierta | soja

El ciclo agrícola, en fase comercial y con promesa de un mayor ingreso de divisas

La cosecha de soja duplicaría a la del año pasado mientras el maíz todavía es una incógnita

La cosecha de soja aceleró en las últimas semanas, pero igual sigue retrasada.  

El ciclo agrícola 2023/24 está culminando su etapa productiva (últimas semanas de cosecha de granos gruesos), para pasar a la fase comercial, aquella en la que los granos producidos deben ingresar al circuito económico, ya sea al de la exportación o al de las industrias locales de procesamiento.

Al cierre de la cosecha se conocerán los volúmenes finalmente logrados, una de las variables claves para determinar el impacto económico del ciclo. Pero importan también los volúmenes que finalmente se comercialicen (no necesariamente deben ser iguales a los producidos, aunque deben converger en algún momento) y el valor al que finalmente se terminen vendiendo los granos o sus productos derivados.

Sobre esos ejes transitó el último trabajo del Ieral de la Fundación Mediterránea realizado por Franco Artusso y Tobías Lucero.

“La cosecha empieza a tomar ritmo, aunque sigue rezagada en perspectiva a ciclos agrícolas previos, particularmente en soja, no tanto en maíz. A fines de mes, se llevaba cosechada el 77% del área implantada con soja (Bolsa de Cereales de Buenos Aires), con un atraso de 12 puntos porcentuales respecto del patrón de años anteriores. En maíz el área cosechada estaba llegando al 28%, con un rezago de sólo 2%”, explicaron.

Las estimaciones de volúmenes producidos de soja están convergiendo en un rango de 49-50 millones de toneladas según distintas fuentes, creciendo un 100% o más respecto al ciclo previo. En maíz existe mayor divergencia y el rango va desde 46,5 millones (Bolsa de Cereales Buenos Aires) hasta 55 millones (Secretaría de Bioeconomía); además de cuestiones metodológicas, las diferencias en las proyecciones se asocian a la dificultad de determinar el daño final de “la chicharrita” en producciones del centro-norte del país. De todos modos, la producción del cereal terminará siendo muy probablemente 35-45% superior a la del ciclo previo

En paralelo, hay buenas noticias por el lado de los precios internacionales. Las cotizaciones en el Mercado de Chicago, que se mostraron a la baja en buena parte del año, empezaron a recuperarse en mayo. Al cierre de la semana pasada, los precios de la soja y el maíz retornaron prácticamente al mismo nivel que tenían al comenzar el año. El trigo, por su parte, que venía siguiendo un patrón similar, se despegó con un salto importante y se viene manteniendo en buen nivel desde entonces (+16% respecto de los valores de inicios de año)

En cuanto a la comercialización de los granos por parte de los productores, según datos oficiales y estimaciones propias, hasta fines de mayo se llevaba vendido con precio cerrado alrededor del 20% de la cosecha esperada de soja (50 millones), un porcentaje bajo en relación a la media de las últimas 18 campañas (34%). La comercialización se habría acelerado en mayo, de un promedio semanal de 542 mil toneladas en abril a uno de 1.337 mil este mes. En maíz se estiman ventas equivalentes al 26% de la cosecha esperada (47 millones), un porcentaje también menor al histórico (41%), aunque aquí debe matizarse por el hecho que las siembras se vienen corriendo en el tiempo (con mayor participación de los planteos tardíos) y los volúmenes producidos han crecido mucho en últimos años. Es de esperar que el rezago en la comercialización se vaya corrigiendo con el transcurso del año

Finalmente, en base a lo sucedido hasta el momento y proyecciones para lo que resta del año, “se estiman exportaciones brutas y netas de productos agroindustriales por US$ 32,3 mil millones y US$ 29,8 mil millones en el año 2024 (se descuentan importaciones de soja), con una mejora de US$ 6,6 mil millones y US$ 9,8 mil millones, respectivamente, respecto al 2023 (+26% interanual y +49% interanual). Focalizando en las exportaciones netas, en los primeros cuatro meses del año se aproximaron a US$ 9,1 mil millones (+US$ 2,2 mil millones, +32% interanual), mientras que para lo que resta del año (mayo-diciembre) se proyectan envíos por US$ 20,6 mil millones (+US$ 7,5 mil millones, +57% interanual).