"Los 5 menos" del complejo sojero
La peor sequia de los últimos 70 años empieza a mostrar sus consecuencias y lo seguirá haciendo a partir de ahora con menor producción de granos en una punta de la cadena y menor generación de divisas en la otra. Este último punto muestra también por qué el Gobierno atraviesa una severa crisis cambiaria y escasez de dólares en plena “temporada alta” de liquidación de granos que coincide con el mayor ingreso de divisas. Este año es distinto.
Sólo en el primer cuatrimestre (enero-abril), el ingreso de divisas, que fue de US$ 5.237 millones, acusó una baja real de US$ 5.861 millones con respecto a igual periodo del 2022 (cuando alcanzó los US$ 11,098 millones). Habría que imaginar cuánta menos tensión cambiaria habría en Argentina si la cosecha y la liquidación hubiesen sido igual a las del año pasado. De igual modo, las secuelas recién comienzan a percibirse porque recién transcurrió uno de los meses de cosecha y aún restan mayo y junio. Y a partir de allí la incógnita sobre cómo afrontar el segundo tramo del año sin un colchón como el que dejaron las campañas pasadas.
Un reciente informe de la Cámara de Industriales Aceiteros de la Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) mostró la profundidad del impacto de la sequía en el sector. Allí se remarca que considerando solo los tres principales cultivos de la Argentina, la sequía se llevo 50 millones de toneladas, entre trigo, maíz y soja. “Una merma del 43% en el volumen de producción y de las exportaciones pegó de lleno en el corazón productivo y agroexportador mas competitivo de nuestro país”, explica el trabajo.
Este año habrá una fuerte caída en las exportaciones de granos de trigo, maíz y soja. En el mismo sentido habrá una fuerte reducción en el volumen de molienda de soja, el clúster que mayor cantidad de divisas genera al país. “La baja en el ingreso de divisas se puede estimar en u$s 18.777 millones, considerando la menor producción y saldos exportables, tomando como referencia el precio FOB de exportaciones del pasado 24 de abril”, detalló el trabajo de Ciara-Cec.
Vale recordar que las entidades que conforman Ciara-Cec suman el 48% de las exportaciones argentinas. Para abril las empresas del sector liquidaron la suma de U$S 2.435 millones de dólares; representando una caída del 23 % en relación al mismo mes de 2022, pero un 98 % superior que en el mes de marzo de 2023.
“El ingreso de divisas del mes de abril es el reflejo de un mercado fuertemente afectado por la extrema sequía que ha reducido drásticamente las producciones de la cosecha fina, la producción de maíz de primera y la soja, esta última además con retraso de cosecha”, remarca el informe, que además pone el acento en otro obstáculo: “La inestabilidad del mercado cambiario condiciona el normal flujo de la oferta. El ingreso mensual de divisas, transformadas en pesos, es el mecanismo que permite seguir comprando granos a los productores al mejor precio posible. La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados, ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial”, explicó.
Molienda en caída libre
La caída de casi 20 millones de toneladas en la producción de soja de la nueva cosecha, de 42,2 millones (2021/22) a 22,5 millones (2022/23- último estimado de la Bolsa de Comercio de Rosario), ha impactado de lleno en la oferta de grano disponible de cosecha temprana. El principal sector agroexportador afectado fue la industria procesadora de soja: “en el primer trimestre del 2023 la molienda de soja se redujo en 2,547 millones de toneladas con respecto al 2022 y una baja de 3,927 millones de toneladas con respecto al 2021. El peor registro de molienda de los últimos 20 años”, detalló Ciara-Cec.
“Con la baja en la producción ya confirmada se hace muy difícil que se produzca una recuperación en la molienda para los próximos meses. La molienda ira de la mano de la oferta de soja disponible que se vera muy reducida por la fuerte baja en la producción”, remarca Ciara-Cec.
Mientras tanto, se proyecta un volumen anual de procesamiento de soja para el 2023 de 27 millones de toneladas, la menor molienda de soja en 18 años. Eso implica una baja de 11,459 millones toneladas, equivalente del 30% con respecto a la molienda de 38,459 millones del año previo. Y una baja de 18 millones toneladas, el 40% con respecto al año de molienda récord de 45 millones de toneladas que ocurrió en 2016.
Esto mismo tiene su impacto puertas adentro de la industria. “Si tomamos en cuenta el volumen de molienda trabajando a capacidad máxima, la Capacidad Ociosa se ha reducido un 10% en abril, llegando ahora al 64% frente al 74% del mes anterior”, precisa el trabajo.
Venta de soja de productores
En el cierre de abril ya se había cosechado el 29% según el ultimo informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y con eso fue aumentando la oferta de soja disponible. Antes de la entrada en vigencia del nuevo Dólar Soja 3 anunciado por el gobierno a principios del mes pasado, los productores ya habían vendido 1,5 millones de toneladas. A partir del nuevo tipo de ambio momentáneo los productores vendieron un volumen similar durante las primeras cuatro semanas de abril.
Claramente la baja estimada en la producción de soja impactó en el volumen de venta de los productores, con fuertes caídas en comparación con las últimas dos campañas. A mediados del mes pasado, habían vendido un volumen total de soja acumulado de 6,558 millones de toneladas, lo que implica un fuerte recorte con respecto al volumen vendido a mitad de abril 2022 cuando sumaron 12,037 millones de toneladas. Se puede sumar que para la misma fecha de 2021 alcanzaron las 11,834 millones en Abril 2021 y 13,510 millones durante el 2020.
Esa menor producción y menor venta tuvo su correlato en el transporte, que viene mostrando números de fletes mucho menores a las campañas previas. En abril se registró una importante recuperación en el ingreso de camiones de soja en comparación con el mes anterior. Ingresaron a todos los puertos 64.254 camiones de soja (contra 11.420 camiones durante marzo) equivalentes a 2.056 millones de toneladas (365.000 toneladas en marzo). Sin embargo vale la pena destacar que comparados con abril de 2022 hay un desplome significativo ya que en aquella oportunidad se anotaron 105.894 camiones y en 2021 fueron 123.904. Para el cuarto mes de 2020, en plena pandemia, ingresaron a los puertos 164.822 camiones.
Como dato final de este desplome en la cadena de la soja, los precios internacionales tampoco ayuda, en parte por la gran campaña que terminará alcanzando Brasil, lejos de los problemas que muestra la Argentina. Lo cierto es que el precio del aceite de soja en el mercado internacional (FOB puertos de Upriver) acumuló una baja de 366 dólares la tonelada desde principios de enero (de US$ 1.260 a US$ 860 a fines de abril). La harina de soja bajó US$ 70 la tonelada en igual período (de US$ 556 a 486 la tonelada).