Con la campaña gruesa en marcha, y mientras las sembradoras ganan hectáreas, un nuevo informe de Coninagro sobre el poder de compra de productos agropecuarios demostró que en el caso de la soja su relación con insumos y bienes del agro mejoró. Es decir, se necesitan menos kilos de la oleaginosa para adquirir los mismos productos que un año atrás.
Por caso, el informe elaborado por la consultora Data Miazzo, explicó que mientras en octubre de 2024 se necesitaban 14,2 kilos por litro de glifosato mientras que el mes pasado alcanzó con sólo 11,5 kilos. Del mismo modo, para comprar una cosechadora hace un año había que destinar 1.555 toneladas de soja frente a las 1.245 de octubre de este año. Para una pick up, pasó de 127 toneladas a 104. Finalmente, en el caso del gasoil, y a pesar de los recurrentes aumentos en los combustibles, se cargaba un litro con 4,3 kilos mientras que ahora se necesitan 3 kilos.
“El estudio tiene por objetivo monitorear cómo evolucionan las relaciones entre precios y costos en el agro, proporcionando una herramienta clave para evaluar la competitividad de los productores. Este enfoque, basado en un análisis insumo-producto, permite observar integralmente las dinámicas de costos y precios, ofreciendo una perspectiva valiosa sobre la competitividad del sector”, indicó el informe.
En esta edición, el trabajo puso el foco en la soja, que además de funcionar como referencia clave para la producción agrícola, ha tenido importantes cambios en las relaciones insumo producto por el efecto residual en los precios de la eliminación temporal de los Derechos de Exportación.
A pesar de la positiva comparación interanual, el informe detalla que el balance sigue siendo dispar frente al promedio de los últimos cinco años. Allí, las mayores ganancias se dieron en fitosanitarios, con un aumento del poder de compra del 13%, y en tierra: para adquirir una hectárea en zona maicera bastaron 57 toneladas de soja, 1% menos que un año atrás.
La comparación con el promedio quinquenal revela contrastes. Para comprar un litro de glifosato se necesitaron 14 kg de soja, una mejora del 29% en el poder de compra. En cambio, frente a los fertilizantes la relación se deterioró: hicieron falta 2,8 kg de soja por cada kilo de DAP, lo que implica una caída del 9% en el poder de compra.
Las inversiones de capital muestran un mayor deterioro. El precio de un tractor equivale hoy a unas 480 toneladas de soja, esto es un 34% más que el promedio de las últimas cinco campañas (aproximadamente 122 toneladas adicionales). Cosechadoras y sembradoras registran una dinámica similar: la soja perdió en torno al 20% de su poder de compra frente a estas inversiones si se la compara con el promedio histórico reciente.

