Vuelve la campaña “Un tatuaje por un juguete” para los pibes en Navidad
Lo recaudado se entregará en centros comunitarios de varios puntos de la ciudad. Por costos y cuestiones de organización se entregarán 500 números, por orden de llegada
Vuelve la campaña “Un tatuaje por un juguete”, organizada por tatuadores de la ciudad que buscan brindarles una sonrisa a los chicos de barrios periféricos en esta Navidad. Este año será en el Paseo de la Ribera y contará con la participación de 15 artistas.
Hugo Albano, organizador del evento, comentó que la convocatoria será para el próximo domingo 16, a partir de las 14, con 15 tatuadores, música en vivo y puestos de comida.
“Se ha tornado una costumbre, los pibes están esperando que lleguemos. Ya muchos nos conocen y nos saludan si nos encuentran en la calle”, indicó el tatuador y comentó que “por eso, vamos a ir al frente por los chicos”.
Albano señaló que este año, por cuestiones de organización y presupuesto, “la idea es hacer solamente 500 tatuajes, y a cambio pedimos a la gente que entregue un juguete nuevo”, sostuvo.
No obstante, aclaró que “el que tenga juguetes usados, en buen estado, y que quiera donarlos, serán bienvenidos, pero queremos que los chicos tengan la posibilidad de abrir su juguete”.
Albano explicó que el valor de los tatuajes que van a realizar se encuentra entre los $ 500 y $ 600, “no pedimos un juguete de ese precio, pero al menos uno nuevo para que el chico tenga la emoción de abrirlo”, destacó.
Con el juguete se entregará un ticket para que el participante pueda elegir un tatuador de los que estarán en el evento. “Calculamos que cada uno hará entre 20 y 25 tatuajes, porque en los otros años hemos terminado muy tarde, hasta las 3 de la mañana trabajando, todos muy cansados, y al día siguiente todos trabajamos”, dijo Albano, quien señaló: “Cada tatuador tendrá sus diseños a disposición para que la gente elija; para nosotros es lo más lindo poder usar nuestro estilo, de hasta máximo 6 cm por 6 cm”.
Cuando elija a su tatuador, la gente recibirá un número y tendrá la posibilidad de saber cuánto tiempo aproximado debe esperar para que le toque el turno. “Esto le permite a la gente que se va a tatuar que no se le haga tan larga la espera, incluso tienen el Paseo”, destacó el organizador.
“Es la cantidad de tatuajes que vamos a hacer porque es para ese número que se compraron los insumos, todo pagado por los mismos artistas. Somos muchos los tatuadores y por lo tanto habrá muchos estilos diferentes a disposición”, completó Albano.
- Pese a la complicada situación económica decidieron mantener el proyecto.
- Son insumos caros, que responden a los precios del dólar al ser todo importado. Del mismo modo le vamos a dar para adelante, es un evento que no se da casi nunca en Río Cuarto, y tienen la posibilidad de ver cómo trabajan los tatuadores, quizás pueden donar igual sin tatuarse, para llegar a la mayor cantidad de pibes posible.
- ¿Dónde se entregarán los juguetes?
- El año pasado hicimos un recorrido muy grande, llegamos a muchos barrios, y para este año ya tenemos seleccionados algunos puntos. Lo hacemos a pulmón y esperamos que la gente se prenda y entienda el objetivo de todo esto. No se trata de llevarse un tatuaje gratis, sino de dar en esta época y recibir la sonrisa de los pibes.
- ¿Consideran que con eventos como éstos se ha cambiado la imagen del tatuador que tiene la sociedad?
- Creo que los tiempos han cambiado, ya el tatuaje no es el tabú de antes. Se sabe que todos los tatuadores nos levantamos todos los días a tatuar, trabajamos por la mañana y por la tarde, tenemos familias, y se entiende que llevar la piel tatuada no nos hace mejor ni peor persona, como tampoco lo hace el saco y corbata. Creo que se cambió también la imagen del tatuado, la gente no se tatúa por rebeldía, sino que lo hace por lo que realmente es, un arte y llevar tu cuerpo adornado.
Hugo Albano, organizador del evento, comentó que la convocatoria será para el próximo domingo 16, a partir de las 14, con 15 tatuadores, música en vivo y puestos de comida.
“Se ha tornado una costumbre, los pibes están esperando que lleguemos. Ya muchos nos conocen y nos saludan si nos encuentran en la calle”, indicó el tatuador y comentó que “por eso, vamos a ir al frente por los chicos”.
Albano señaló que este año, por cuestiones de organización y presupuesto, “la idea es hacer solamente 500 tatuajes, y a cambio pedimos a la gente que entregue un juguete nuevo”, sostuvo.
No obstante, aclaró que “el que tenga juguetes usados, en buen estado, y que quiera donarlos, serán bienvenidos, pero queremos que los chicos tengan la posibilidad de abrir su juguete”.
Albano explicó que el valor de los tatuajes que van a realizar se encuentra entre los $ 500 y $ 600, “no pedimos un juguete de ese precio, pero al menos uno nuevo para que el chico tenga la emoción de abrirlo”, destacó.
Con el juguete se entregará un ticket para que el participante pueda elegir un tatuador de los que estarán en el evento. “Calculamos que cada uno hará entre 20 y 25 tatuajes, porque en los otros años hemos terminado muy tarde, hasta las 3 de la mañana trabajando, todos muy cansados, y al día siguiente todos trabajamos”, dijo Albano, quien señaló: “Cada tatuador tendrá sus diseños a disposición para que la gente elija; para nosotros es lo más lindo poder usar nuestro estilo, de hasta máximo 6 cm por 6 cm”.
Cuando elija a su tatuador, la gente recibirá un número y tendrá la posibilidad de saber cuánto tiempo aproximado debe esperar para que le toque el turno. “Esto le permite a la gente que se va a tatuar que no se le haga tan larga la espera, incluso tienen el Paseo”, destacó el organizador.
“Es la cantidad de tatuajes que vamos a hacer porque es para ese número que se compraron los insumos, todo pagado por los mismos artistas. Somos muchos los tatuadores y por lo tanto habrá muchos estilos diferentes a disposición”, completó Albano.
- Pese a la complicada situación económica decidieron mantener el proyecto.
- Son insumos caros, que responden a los precios del dólar al ser todo importado. Del mismo modo le vamos a dar para adelante, es un evento que no se da casi nunca en Río Cuarto, y tienen la posibilidad de ver cómo trabajan los tatuadores, quizás pueden donar igual sin tatuarse, para llegar a la mayor cantidad de pibes posible.
- ¿Dónde se entregarán los juguetes?
- El año pasado hicimos un recorrido muy grande, llegamos a muchos barrios, y para este año ya tenemos seleccionados algunos puntos. Lo hacemos a pulmón y esperamos que la gente se prenda y entienda el objetivo de todo esto. No se trata de llevarse un tatuaje gratis, sino de dar en esta época y recibir la sonrisa de los pibes.
- ¿Consideran que con eventos como éstos se ha cambiado la imagen del tatuador que tiene la sociedad?
- Creo que los tiempos han cambiado, ya el tatuaje no es el tabú de antes. Se sabe que todos los tatuadores nos levantamos todos los días a tatuar, trabajamos por la mañana y por la tarde, tenemos familias, y se entiende que llevar la piel tatuada no nos hace mejor ni peor persona, como tampoco lo hace el saco y corbata. Creo que se cambió también la imagen del tatuado, la gente no se tatúa por rebeldía, sino que lo hace por lo que realmente es, un arte y llevar tu cuerpo adornado.