Se trata del disco que los catapultó definitivamente a la cima de todos los charts y de los temas que coreamos a más no poder, una y otra vez. Sí, estamos hablando de su segundo disco “Songs from the big chair” de los británicos “Tears for Fears” donde sus integrantes Roland Orzabal (voz y guitarra líder) y Curt Smith (bajo y voz) nos han hipnotizado con sus tremendas melodías, ritmos y armonías, sobresalen “Shout” y “Head over heels”.

Una de esas tantas canciones, que está incluida en este disco, y es una de mis favoritas, es un tema que marcó en gran parte a varias generaciones y hasta la fecha lo sigue haciendo, tercer sencillo que se desprende de este disco: “Everybody wants to rule the world” la cual tiene un significado bastante profundo en estos últimos tiempos, en realidad, de todos los tiempos.

Ésta, critica una importante naturaleza del ser humano: el deseo de poder. Para ello, menciona a lo largo de toda la canción que todos los hombres quieren gobernar el mundo. Lo anterior es posible porque hemos sido creados y diseñados para realizar dicha acción. En nuestro interior cada uno tiene la capacidad de convertirse en líder o mandatario. El punto clave en la vida es el momento en el que tendremos que decidir entre ejercer aquel poder o dejarlo de lado.

La canción busca explicar todo lo anterior poniendo el ejemplo de un hombre común que debe decidir qué hacer. Es claro que no es algo sencillo pues, la persona tiene miedo de ser cegado por el poder y terminar haciendo cosas que lastimen a otros humanos. Si eso llega a pasar, se convertirá en su más grande remordimiento.

Por otro lado, el hombre sabe que la toma de poder lo hará entrar en un nuevo y diferente estado. Su decisión es un punto de no retorno, pues nunca volverá a la vida que solía tener. Toda esta incertidumbre llevará al protagonista a perderse en su indecisión. Es por ello que buscará la ayuda de alguna persona que lo oriente y le muestre cómo equilibrar la libertad (que él va a otorgar a las personas bajo su mandato; o incluso aquella que él conservará para estar alejado de la corrupción) y el placer que obtendrá al convertirse en el líder máximo.

Conforme avanza la canción, entendemos que el hombre (finalmente) ha comenzado a gobernar. Al principio se encuentra muy contento por obtener un logro que lo lleva a estar en una posición privilegiada. Por otro lado, lo iniciará poniendo en marcha sus ideales con la única misión de ayudar a los que lo rodean (el pueblo, los que están bajo su mandato). Cabe mencionar que el gobernante mantendrá fresco el pensamiento de que nada dura para siempre. Él recordará que es posible perder su puesto en un abrir y cerrar de ojos (tal vez será removido por otra persona con su mismo deseo de poder).

Desgraciadamente, con el paso del tiempo, el líder comenzará a perder la visión de la realidad que vive. Llegará al punto en el que no podrá ver con claridad. El hombre nuevamente se sentirá dudoso y perdido. Tomará decisiones equivocadas que afectarán al resto de la población. Cumpliendo sus temores, el protagonista terminará corrompido, olvidará sus verdaderos propósitos, dará la espalda a su naturaleza humana y olvidará su propia esencia. El protagonista se convertirá en un tirano.

Al final de su carrera, el gobernante llegará al momento en el que la luz de la verdad (lo correcto) no lo podrá alcanzar. Será ahí cuando las paredes de su realidad se desmoronarán y perderá todo lo que tiene. Cuando eso ocurra, será bueno para él tener a alguien a su lado. Una persona que lo tome de la mano y esté dispuesto a nunca dejarlo; que lo acompañe a seguir adelante.

La canción de Tears for Fears concluye mencionando que todas las luchas se fundan en la búsqueda del equilibrio entre libertad, placer y poder. Es lo que nos lleva a actuar de una manera determinada. Finalmente, la melodía termina diciendo que todos queremos gobernar nuestro mundo; un recordatorio de que, tarde o temprano, deberemos de tomar tan difícil decisión.

“Everybody wants to rule the world” fue el tercer sencillo de "Songs from the Big Chair", segundo álbum de Tears for Fear que ahora, tras cumplirse 35 años, se relanza para todos sus seguidores. Cuando el álbum se publicó, la canción no se iba incluir por considerarse de muy poco peso, y no combinar con el resto de melodías. Fue Chris Hughes (productor del disco) quien convenció a la banda inglesa de grabarla. Él tenía la esperanza de convertir la melodía en un éxito en Estados Unidos. Tan mal no les fue. Gracias Chris!

La música

“Everybody wants to rule the world” se encuentra apoyada, principalmente, en la batería, teclados y un bajo súper “gordito” marcando y llevando el pulso, como si fuera un tren en constante movimiento. La métrica del ritmo se encuentra en un 12/8, lo que le da la característica de mucho peso y excelente groove. Ambos instrumentos llevan el ritmo de toda la melodía. No obstante, es importante mencionar que la canción concluye con un magnífico solo de guitarra que ayuda a transmitir un mensaje mucho más potente.

La melodía de Tears for Fears es dulce, alegre y repetitiva (hasta el punto en el que se puede pensar que pertenece al género pop, y así es). Lo anterior contrasta drásticamente con el mensaje que es dado por la letra. Sin embargo, ambas se acoplan para dar un nuevo significado a la canción: tal vez todos queramos dominar el mundo alguna vez.

Por Félix Olaizola Pouler - Músico