Río Cuarto

Sorpresiva visita: Toti Flores, un hombre de Lilita Carrió, se sumó al encuentro ruralista

El dirigente social dijo que el campo genera esperanza con su movilización
Sorpresiva visita: Toti Flores,  un hombre de Lilita Carrió, se sumó al encuentro ruralista
Toti Flores en la asamblea del campo en el sur santafesino: “Lo peor que nos puede pasar es que nos gane el pesimismo”.  

Alrededor de la convocatoria de las entidades del campo a Villa Constitución sobrevolaba la posibilidad de que se plegaran figuras políticas, especialmente de la oposición. Muchos imaginaban a algún precandidato a presidente de Juntos por el Cambio o legisladores santafesinos de esa fuerza. Sin embargo no fueron de la partida, pero sí sorprendió la presencia de Toti Flores, el referente social que forma parte del armado de Elisa Carrió. “Vino con un guiño de Carrió”, comentó a Puntal un experimentado dirigente ruralista.

En diálogo con este diario, Flores remarcó que la asamblea de las entidades agropecuarias demuestra que “el campo sale a la lucha para defender sus propios intereses pero también la República. Los discursos fueron clarísimos. Se sabe dónde está el problema: que es en la política que tiene el Gobierno nacional, que quiere destruir a todos los que se le opongan”.

“No se puede cargar sobre los que producen la inoperancia de los gobiernos que tienen del clientelismo su forma de construcción de poder”, dijo Flores.

Y agregó: “Tomar la decisión de darle un tiempo muy cortito para que respondan ante las dificultades de coyuntura me parece que es muy importante. Es la primera asamblea de un gran proceso de lucha que va a llevar mucho tiempo”, vaticinó Flores.

También el mensaje fue para quienes quieran suceder a este Gobierno...

Hay un mensaje que es para toda la clase política y eso también tiene mucha importancia. No es solamente para el gobierno actual sino para los que están por venir: que definan cuál será su política para el campo. Yo soy de Juntos por el Cambio y nuestras ONG de los distintos partidos están trabajando para ver cuál es la mejor propuesta, y lo hacen con muchos sectores del campo para generar una propuesta creíble, cierta y posible.

Como hombre que proviene de la militancia social, ¿qué rol le asigna al campo?

Muchos de nosotros que vivimos en La Matanza somos muy agradecidos de lo que pasó en los ‘90 y fundamentalmente en 2001 y 2002. Las retenciones, que están desde hace más de 20 años, eran algo coyuntural que le propuso el Gobierno de entonces al sector agropecuario para poder paliar la situación social. Pero llegaron para quedarse y no sólo eso, sino que el porcentaje fue aumentando. Y como el Estado es voraz, vio la posibilidad de seguir recaudando. No tengo dudas de que hay que eliminarlas paulatinamente o como sea, pero no se puede cargar sobre los que producen la inoperancia de los gobiernos que tienen del clientelismo su forma de construcción de poder.

¿Cómo imagina que seguirá este reclamo?

Hay que ver la dimensión que va tomando el reclamo y las correlaciones de fuerzas. Hay un grupo de ciudadanos que me invitaron el 11 de marzo al Obelisco para marchar en defensa de la República y repudiar lo que hacen con la Corte Suprema de Justicia, órgano mayor de la división de poderes. Y esas son movilizaciones que se ven hoy en Argentina, por diferentes cuestiones, hasta que una gran movilización ordene todo y le haga entender al Gobierno que está en una situación compleja.

¿Por qué vino a la asamblea?

Siempre acompaño al campo. Cada asamblea me deja cosas y me aporta mucha esperanza. Y la Argentina necesita esperanza porque lo peor que nos pasó es que nos convencieron de que así tenemos que vivir y nosotros no coincidimos con eso, y el campo es un ejemplo de que se puede cambiar.

¿Cómo ve la situación social?

Hoy es peor que la de 2001 pero con mayor contención. Y hay en los sectores más pobres la necesidad de una esperanza de cambio. Lo peor que nos podría pasar es que se consolide un pesimismo que derive en violencia.

Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal