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Su pasión por las alturas la llevó a ser campeona mundial en acrobacia

Se trata de la huinquense Candela Guzmán, quien logró consagrarse en el certamen internacional en la especialidad de trapecio. La chica de 16 años conoció la disciplina a través de un taller municipal que brinda el área de Deportes

Candela Guzmán es una joven huinquense que el pasado lunes cumplió su sueño, cuando en un certamen mundial de acrobacias realizado en La Falda encantó a todos con una performance de impecable nivel y logró coronarse campeona en la especialidad de trapecio. La chica de 16 años participó en la categoría profesional y se midió con las mejores atletas en la modalidad.

Siete años atrás, desde el área de Deportes del Municipio que se encuentra dirigida por el profesor Raul Gastaldo se puso en marcha un Taller de Acrobacias Aéreas a cargo de la profesora Guillermina Aguilera que captó la atención de muchos jóvenes; entre ellos, Candela, quien vio allí la posibilidad de desarrollar su pasión por las danzas en altura.

El trapecio es una actividad que surge a mediados de 1800 y la lógica del espectáculo distinguiría progresivamente las finalidades de las prácticas de circo y de gimnasio. Se trata de una disciplina para nada común en Huinca y zona y consiste en una especie de ballet aéreo, que comúnmente se conoce por su práctica circense.

Hamacarse en las alturas no es para cualquiera, pero Candela asegura que allí es feliz. La joven de sonrisa resplandeciente recibe a Puntal en su casa y junto con su madre, Lorena Maldonado -docente de Lengua y Literatura- comienzan a relatar cómo nació este anhelo en el cual la familia siempre la acompañó para poder cumplir o al menos intentarlo.

La chance de competir como finalista a nivel internacional tuvo un primer paso en un certamen clasificatorio en La Calera, donde una delegación del taller municipal huinquense participó. Fue allí que Candela logró un puntaje que le permitió llegar al “Azul Fest World Championship”, competencia mundial de artes aéreas 2022 que se disputó a partir del viernes 21 de noviembre durante cuatro días en la localidad serrana de La Falda.

Un espacio de liberación

Lo cierto es que Candela, quien asombra con sus rutinas, ama lanzarse al vacío sostenida por dos cuerdas y allí realiza una presentación artística que en la competencia internacional dejó con la boca abierta a más de uno. “Hace algunos años que vengo trabajando en este elemento con Guille, que es nuestra profe, y salió esta posibilidad de competir, así que nos empezamos a preparar junto con otras chicas que también participaron y al pasar la etapa mundial preparé mi coreografía”, dice.

Al mismo tiempo, admite que nunca imaginó que iba a ser la mejor en esa especialidad. “No estuve en la premiación porque nos tuvimos que volver y cuando estaba de viaje me mandan un mensaje con la noticia, fue una alegría increíble porque es pensar que saliste campeona mundialmente”, dice emocionada a sus jóvenes 16 años y con un gran futuro por delante.

En el certamen mundial había alrededor de 400 personas, las competencias se dividían en trapecio, tela y aro. “Muchos no saben lo que es el trapecio, es algo artístico se ve muchas veces en los circos. Desde chica hacía muchas actividades pero siempre me gustaron las alturas y hacer pruebas; primero probé con tela, pero cuando subí al trapecio me enamoré y no me baje más. Siempre lo vi como un espacio para liberarme”, expresa y asegura que es un desafío crecer y dar día a día un paso más en esta disciplina.

Candela, mientras sostiene sus dos medallas para la foto, destaca el apoyo de su familia y de su profesora como sostén principal para seguir desarrollándose en esta actividad. “Mi familia siempre está, mi papá, mi mamá y mi hermano, y Guille, que nos abrió las puertas en esto que es tan lindo”, sostiene.

Su mamá, Lorena, se encuentra cerca mientras la adolescente relata su experiencia a este medio y se le iluminan los ojos. Sabe lo importante que es para su hija poder progresar en esta actividad que surgió casi de manera innata y que hoy la ubica como exponente internacional. La mujer señala que tanto ella como su esposo nunca dudaron en apoyarla plenamente, aunque aclara que siempre mirando desde abajo, confiados en la destreza de su hija y más de una vez pensando “¡No te sueltes!”.

El término trapecio alude a una pieza basada en un palo o vara ubicada de manera horizontal que se mantiene suspendido de dos cuerdas, pero lo que no se encuentra en el frío significado del diccionario es que para ejecutarlo hay que tener algo especial, casi como aprender a volar.

Ignacio Castro. Redacción Puntal