Suiza, el gran comprador del oro argentino y un destino prometedor para el agro
Esta noche se
enfrentan por un
lugar en semifinales
del mundial de
fútbol, pero ambos
países mantienen
un creciente
vínculo comercial
Argentina y Suiza hoy monopolizan la atención futbolística en uno de los dos partidos por los cuartos de final del mundial e intentarán dar un paso más y meterse entre los semifinalistas del torneo organizado por la Fifa. El cruce tiene sólo dos antecedentes: 1966 y 2014, ambos con triunfos argentinos.
Pero más allá del enfrentamiento deportivo, son dos países ¿que tienen un intercambio comercial creciente con un producto estrella: el oro. No es casual que Suiza sea el principal mercado de exportación de dos provincias argentinas: San Juan y Santa Cruz, ambas con canteras importantes de ese metal precioso. Pero además, es un país con importantes inversiones en Argentina.
Según un estudio reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario, “la relación comercial entre Argentina y Suiza atraviesa un momento histórico, y con ella el vínculo con todo el bloque económico que este país integra”. Vale recordar que Suiza no integra la Unión Europea, aunque mantiene un más que fluido vínculo con ese bloque. Lo cierto es que en cualquier ranking de PIB per cápita es habitual encontrar a Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein entre los primeros lugares. Pero ninguno de estos países pertenece a la Unión Europea, sino que entre ellos conforman su propio bloque económico: la Asociación Europea de Libre Comercio o EFTA (por sus siglas en inglés, European Free Trade Association). Este bloque mantiene múltiples acuerdos con la UE: sus miembros adhieren al Espacio Schengen y, con la excepción de Suiza, integran desde 1994 el Espacio Económico Europeo, mientras que el país helvético cuenta con sus pro-pios tratados de libre comercio y libre movilidad con la Unión. Los números del comercio con este bloque no dejan lugar a dudas. En 2025 las exportaciones argentinas al EFTA alcanzaron los US$ 2.094 millones, un récord histórico. De esta manera, anotaron un crecimiento del 25% respecto del 2024, año que ya había marcado un máximo. “Hoy hablar de exportaciones al EFTA es hablar de exportaciones a Suiza, ya que estas representan más del 98% de los bienes despachados al bloque. Naturalmente, las exportaciones a Suiza también marcaron un récord histórico en 2025”, explicó el informe de la Bolsa rosarina. El gran protagonista de este salto exportador vuelve a ser el oro. Suiza es el principal comprador del oro argentino, que se origina principalmente en Santa Cruz y San Juan, y se consolida como el primer mercado de las exportaciones mineras nacionales. De hecho, Suiza es el principal socio comercial de Santa Cruz y San Juan, siendo destino del 33% y 49%, respectivamente, de las exportaciones originadas en cada provincia.
El país helvético es sede de las principales refinadoras de oro del mundo, lo que explica su alta demanda de este metal producido en Argentina. Además, el precio internacional del oro, que encadenó máximos históricos a lo largo de 2025, apuntaló fuertemente el valor del comercio en dólares con el bloque. Por su parte, las importaciones argentinas desde el EFTA, totalizaron US$ 779 millones en 2025. Así, el intercambio comercial bilateral superó los US$ 2.870 millones, el mayor registro de la historia. Con exportaciones que duplican a las importaciones, el superávit comercial con el bloque también marcó un récord el año pasado: US$ 1.315 millones, superando el máximo previo de 2019 y acumulando once años consecutivos de resultados positivos para nuestro país.
Inversiones
La relación excede largamente al comercio. Con un stock de inversiones por más de US$ 8.500 millones al segundo semestre de 2025, Suiza marcó máximos en su Inversión Extranjera Directa (IED) en Argentina el año pasado. Si se suman los otros tres países del bloque, se alcanza un stock de IED de US$ 9.511 millones al cierre del año pasado, lo que convierte al EFTA en el quinto inversor extranjero en Argentina. Más allá del peso del complejo oro y plata, los rubros con mayor potencial de crecimiento en este exigente mercado europeo son los bienes agroindustriales. En este sentido, se esperan crecimientos de la demanda de carnes, miel, lácteos, frutas frescas, trigo, maíz, aceites vegetales y vinos, en un mercado de 14 millones de habitantes cuyo PIB per cápita es muy superior al argentino.