La Justicia rechazó el pedido de libertad de Catrambone y Saillén
La Cámara Federal no hizo lugar a la solicitud de la defensa ya que consideró que los sindicalistas tienen peligrosidad procesal y que, de estar libres, podrían interferir con el avance de la investigación.
Los dirigentes de Surrbac Mauricio Saillén y Pascual Catrambone, acusados por lavado de dinero, asociación ilícita y defraudación, seguirán detenidos en la cárcel de Bouwer. La sala B de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, integrada por los magistrados Luis Rueda y Abel Sánchez Torres rechazó el pedido de libertad que habían solicitado los sindicalistas.
La defensa de ambos había apelado la prisión en tres oportunidades, y pero la Justicia Federal consideró que tienen peligrosidad procesal y que, de estar libres, podrían interferir con el avance de la investigación judicial, indicó el medio La Voz.
En su voto, Sánchez Torres realizó una larga enumeración de los motivos por los cuales Saillén y Catrambone deben continuar en la cárcel.
Entre esas razones, señaló la gravedad de los delitos que se les imputan y la conducta rebelde ya demostrada por ambos al momento de sus detenciones cuando intentaron obstaculizar el operativo haciendo rodear sus viviendas con camiones del servicio de recolección.
También mencionó como motivos para la continuidad de la detención que la Justicia todavía no terminó de analizar toda la nutrida masa de documentación secuestrada en los allanamientos a las entidades gremiales y domicilios particulares, y también los intentos realizados por los acusados de transferir algunos de los bienes inhibidos judicialmente.
Agregó, como explicación para la continuidad de la prisión, que recientemente se han acumulado otros expedientes judiciales a la causa que lleva adelante el juez Ricardo Bustos Fierro, que hacen pensar que la causa recién se encuentra en un estado inicial que obliga a resguardar la prueba que todavía falta obtener.
Otro motivo para negarles la libertad a los gremialistas fue que las intervenciones telefónicas revelaron que ambos contaban con contactos que les informaban y les advertían sobre los procedimientos judiciales que se realizarían en sus domicilios
La Cámara ratificó las expresiones que instancias judiciales anteriores habían tenido sobre Saillén, sobre que "la personalidad del imputado se caracteriza por un escaso o inexistente apego a las normas mínimas de conducta establecidas por la sociedad".
La defensa de ambos había apelado la prisión en tres oportunidades, y pero la Justicia Federal consideró que tienen peligrosidad procesal y que, de estar libres, podrían interferir con el avance de la investigación judicial, indicó el medio La Voz.
En su voto, Sánchez Torres realizó una larga enumeración de los motivos por los cuales Saillén y Catrambone deben continuar en la cárcel.
Entre esas razones, señaló la gravedad de los delitos que se les imputan y la conducta rebelde ya demostrada por ambos al momento de sus detenciones cuando intentaron obstaculizar el operativo haciendo rodear sus viviendas con camiones del servicio de recolección.
También mencionó como motivos para la continuidad de la detención que la Justicia todavía no terminó de analizar toda la nutrida masa de documentación secuestrada en los allanamientos a las entidades gremiales y domicilios particulares, y también los intentos realizados por los acusados de transferir algunos de los bienes inhibidos judicialmente.
Agregó, como explicación para la continuidad de la prisión, que recientemente se han acumulado otros expedientes judiciales a la causa que lleva adelante el juez Ricardo Bustos Fierro, que hacen pensar que la causa recién se encuentra en un estado inicial que obliga a resguardar la prueba que todavía falta obtener.
Otro motivo para negarles la libertad a los gremialistas fue que las intervenciones telefónicas revelaron que ambos contaban con contactos que les informaban y les advertían sobre los procedimientos judiciales que se realizarían en sus domicilios
La Cámara ratificó las expresiones que instancias judiciales anteriores habían tenido sobre Saillén, sobre que "la personalidad del imputado se caracteriza por un escaso o inexistente apego a las normas mínimas de conducta establecidas por la sociedad".