Río Cuarto | tatuadores

Tatuadores mostraron su trabajo a cambio de juguetes para los pibes

Quienes realizan desde hace tres años la convocatoria para Navidad, ahora sumaron una iniciativa para el Día del Niño. Entregarán lo recaudado en centros comunitarios periféricos de la ciudad.
 
El grupo Tatuadores Unidos de Río Cuarto, compuesto por referentes locales de la actividad, llevó a cabo una nueva iniciativa con finalidad social. Así como todos los años lleva a cabo la propuesta en Navidad de “Un tatuaje por un juguete”, ahora convocó a la ciudadanía a formar parte de una convención en la que mostraron su trabajo en vivo y a costos muy accesibles, y la entrada al evento consistió en un regalo para los chicos de los barrios. 

En el salón del sindicato de trabajadores municipales, durante toda la tarde de ayer, 13 tatuadores locales se congregaron para mostrar su arte y para compartir con los interesados la posibilidad de acceder a trabajos a bajo costo. La finalidad del encuentro fue la de juntar juguetes que en las próximas semanas se entregarán en centros comunitarios periféricos, con la consigna de que ningún niño se quede sin una sonrisa en su día. 

Por la reducida capacidad del salón, un número acotado de público podía ingresar en tandas, pero fuera del edificio una larga cola esperaba su turno. Algunos de los tatuadores regalaron tatuajes, mientras que otros los hicieron a costos muy económicos. Esta pequeña convención es una antesala a la que los artistas locales esperan desarrollar el año que viene.

En diálogo con PUNTAL, Hugo Albano, uno de los organizadores, comentó: “Se ha llenado de gente, es algo muy bueno para darles una mano a los chicos, mediante nuestro granito de arena queremos hacer un aporte”.

Trabajo unido

Albano destacó el avance que ha tenido la iniciativa en casi 3 años de desarrollo, con la intención de mostrar otra cara de los tatuadores; “esto es un arte y por suerte cada día se va más el tabú de que el tatuaje es carcelario. Cada artista tiene su estilo y lo muestra en estos encuentros”, explicó el tatuador.

Señaló que el formato que tuvo en esta oportunidad, a modo de “Tattoo Day” (convención de tatuajes), se debió a que en diciembre realizarán nuevamente la campaña “Un tatuaje por un jueguete”. “Aquí quisimos compartir con la gente nuestro trabajo y algunos sólo cobraron lo mínimo como para salvar los gastos”, dijo Albano y aseguró que también sirve para que cada uno muestre el estilo con el que trabaja. 

- Se observa un trabajo aunado de todos los tatuadores, lejos de la competencia que se pueda generar. 

- Estamos presentes los que venimos laburando para ayudar. Entre nosotros somos amigos y nos gusta brindar una mano. La mayoría somos padres, varios venimos del barrio y sabemos lo que es no tener un juguete o no poder darle un juguete a tu hijo, por eso queremos que para estas fechas puedan todos tener una sonrisa.

Los 13 tatuadores dispusieron sus camillas y mesas con muestras de su trabajo. Cada uno cuenta con un estilo particular y ayudan a los artistas que se van sumando en la actividad. Este trabajo en equipo se pudo observar nuevamente durante la jornada de ayer.

- A la vez, pueden mostrar el crecimiento artístico que tiene cada uno.

- El tatuador intenta superarse día a día, con la experiencia que se obtiene con cada trabajo. Buscamos mejorar, aprender otros estilos, comprar máquinas nuevas, constantemente apuntamos a crecer en la actividad. Tenemos la idea de hacer una gran convención, que esperamos concretar el año que viene.