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“La naturaleza es algo extraordinario, hay que vivirla y sentirla”

El actor español Llorenç González (Gran Hotel y Velvet) habla del viaje que hizo por Argentina que lo inspiró para el unipersonal que presentará el domingo en el Teatrino.

Este domingo 23 de septiembre con dos funciones, a las 19 y a las 21hs. en el Teatrino de la Trapalanda, se presenta el unipersonal Tocando al frente del actor español Llorenç González, conocido por su participación en las series Gran Hotel y Velvet y en la película El sexo de los Ángeles. Entrada gral. $450.

En el espectáculo, González “nos conduce por un itinerario lleno de anécdotas personales, tangos cantados, cuentos y música en vivo a través de los maravillosos escenarios naturales y urbanos de Argentina”. Acompañado por el pianista Txema Cariñena y con la dirección de Iñigo Asiain y el propio González.

En diálogo con Puntal, González expresó:

-¿Cuándo y por qué decidiste hacer el viaje por Argentina?

-Fue en un momento vital donde necesitaba validar la manera de hacerme cargo de mi mismo, validar mi manera de vivir y se me ocurrió hacer un viaje en solitario. Elegí Argentina por varias razones. La primera para ponérmelo fácil con el idioma y la segunda por una conexión desde hace tiempo con el tango, sus letras, su contexto, etc.

-En general, ¿qué fue lo más te impactó de nuestro país?

-Solo estuve un mes viajando, hace dos años en 2016. Lo que más me impactó de Argentina, es descubrir cómo un solo país puede tener todos los paisajes y todos los climas a la vez. Desde el calor de  Iguazú, hasta el frió helador del Calafate.

-¿Qué lugar o lugares te gustaron más y por qué?

-Me gustaron todos. Quedé hipnotizado por la Garganta del Diablo en Iguazú, contemplé una maravillosa puesta de sol en Purmamarca viendo cómo cambiaban de color las montañas, viví el bullicio de la ciudad de Buenos Aires, quedé mudo ante las venerables ballenas en Puerto Pirámides, me asombré de los gigantes congelados del Parque Nacional de los Glaciares, y pisé los caminos que se aproximan al monte Fitz Roy. La naturaleza es algo extraordinario, es casi inexplicable, hay que vivirla y sentirla. 

-Imagino tendrás miles de anécdotas por contar. ¿Alguna que quieras compartir?

-Durante una excursión de Purmamarca a Iruya, coincidí con un matrimonio argentino en el mismo 4 x 4 y hablando y hablando les conté que yo era actor y trabajaba en las series de Gran Hotel y Velvet. Ellos estaban en Salta para cubrir, para su radio local de Belén de Escobar, la procesión de la Virgen de los milagros, que se hace cada septiembre. Allá mismo, improvisadamente, me hicieron un nota telefónica para la radio. Esa fue mi primera nota en altura, a unos cuatro mil metros. Siempre podré decir que fue una nota de altura!  

-Como balance, ¿Qué te dejó esa experiencia?

-Me dejó muchos aprendizajes. Por ejemplo dejarme llevar por el momento, fluir y no estar tan pendiente de tener organizado y armado todo el viaje. Me dejó unos paisajes maravillosos que ya forman parte de mí, conversaciones con gente que no conocía que te pegan directo al corazón. También teatro, mucho teatro que vi en Buenos Aires, canciones nuevas…

-¿Cómo fue que decidiste plasmar ese viaje en un unipersonal?

-Durante el viaje nuca tuve la intención que eso fuera un espectáculo. Yo simplemente viajaba y vivía. Fue al volver cuando les contaba a mis amigos cómo había sido el viaje que ellos me animaron a convertirlo en un unipersonal. Durante el viaje sí que escribí tres cuentos, inspirado por la naturaleza de los distintos lugares que visité, y estos cuentos forman parte del unipersonal. 

-¿Te gustaba nuestra música desde antes o la descubriste en el viaje?

-Sobretodo conocía el tango. Un profesor de la escuela donde yo estudié nos dio unas primeras nociones y a mí me encantó. También había oído algunas cosas más del folklore como algunos poemas y canciones de Atahualpa Yupanki. Pero durante mi viaje fui descubriendo más canciones y ritmos del folklore, sobretodo en los días que estuve por Salta y Jujuy.

-¿Con qué se va encontrar el público que te vaya a ver en Río Cuarto?

-Espero que se encuentre con un espectáculo para los sentidos. Es un viaje en el que yo intento describir los paisajes de manera externa, y lo que me provocaron de manera interna, y mientras lo escribía fui dotando el texto del adjetivo adecuado para que eso se pueda dar. También encontrarán que hablo de sitios conocidos por todos los argentinos, pero desde mi visión de turista. Y también, finalmente, algunas reflexiones sobre la sociedad de nuestros días y los interiores más profundos del ser humano.  

-Sos conocido en nuestro país por las series “Gran Hotel” y “Velvet”. ¿Cómo fueron esas experiencias?

-Qué duda cabe que tanto Gran Hotel como Velvet no solo fueron reconocidas y exitosas en España sino en el resto del mundo, y especialmente en Latinoamérica. Para mi además de una larga temporada de trabajo y por lo tanto de estabilidad, fue la oportunidad de tener un personaje fijo en una serie y poder desarrollar su historia durante muchos capítulos, ir creciendo. También fue  la oportunidad de dar proyección a mi trabajo, primero en España y después de manera más global. Conocer a nuevos compañeros de profesión, pasarla bien haciendo mi trabajo y por supuesto me regaló la oportunidad de poder venir a Argentina a hacer mi unipersonal.  

-¿Crees que las nuevas plataformas cambiaron la forma de ver tv?

-Sí, evidentemente. Las plataformas están destinadas al usuario. Cada usuario puede elegir que serie va a ver, con que frecuencia y en que hora del día. Es mucho más personalizado y además la oferta es enorme. La gente ya no tiene que esperar una semana a que salga el siguiente capítulo. Es la oportunidad también de conocer series de otros sitios, maneras de trabajar distintas. Es la globalización de las series. No deja de ser una respuesta al momento consumista en el que estamos inmersos. Estamos en el momento del "mucho, y ahora mismo". A partir de aquí habría que ver que de positivo y de negativo hay en todo esto, pero la realidad es la que es. 

Andrés Natali