Santiago San Paulo: "Nos propusimos salirnos de ese pantano de dolor que significó Cromañón como herida social"
El dramaturgo y directo riocuartense radicado en Córdoba, cuenta de “Mugre Superstar”, la obra que le abre la puerta del teatro a Omar Chabán y que subirá a escena el próximo domingo 2 de junio en el Teatrino, en la apertura del Festival Susú Abella. Ciclo Mujeres Barderas
Especial para Puntal
El próximo domingo 2 de junio a las 19hs. en el Teatrino de la Trapalanda, con una entrada general de $7000 y en el inicio del Festival Susú Abella. Ciclo Mujeres Barderas, subirá a escena la obra Mugre Superstar, escrita y dirigida por Santiago San Paulo, riocuartense radicado en Córdoba, junto a Natalia Buyatti.
Anticipa la gacetilla de prensa: “A 20 años de Cromañón le abrimos la puerta del teatro a Omar Chabán. Mugre Superstar entreteje voces generacionales y pone en diálogo personajes de la contracultura rock en Argentina haciendo un revisionismo histórico sobre lo que nos pasó la noche del 30 de diciembre de 2004 en República Cromañón. Mugre Superstar nos permite renovar el relato de un teatro de lenguaje contemporáneo comprometido con los temas sociales, los traumas de la historia, y la memoria de la cultura nacional. En 2024 se cumplen 20 años de Cromañón, lugar que reivindicamos como espacio de memoria”.
Ficha artística
Dramaturgia: Natalia Buyatti, Santiago San Paulo. Elenco: Martina Krasinsky, Juan Luppi, Martina Ansardi, Olave Mendoza, Dolores Burgos. Banda de sonido: Joel Costas. Gráfica:
Lucho Galo. Operación de sonido: Hernán Ocampo- Fotografía: Martina Burgos, Camila Barey. Asistencia de escena: Yamila Arévalos. Producción: Mugre Superstar. Dirección: Santiago San Paulo.
Hablamos con Santiago:
-¿Cuándo, cómo y por qué tuviste la necesidad de escribir una obra sobre un hecho tan complejo, profundo y doloroso como Cromañón y cómo concretaste llegarla al escenario?
-En 2016 me fui a estudiar teatro a Buenos Aires becado por el Instituto Nacional del teatro. Cada semana durante seis meses me tomaba un colectivo en la plaza Alberdi del barrio General Paz en Córdoba capital y llegaba de madrugada los martes a Once, en el barrio de Balvanera. Todavía estaba oscuro a las seis de la mañana en Buenos Aires y yo tenía que hacer tiempo. Caminando me encontré con la plaza Miserere, que se llama así por un antiguo vecino que frecuentaba la plaza y era conocido por su extrema misericordia. Ahí descubrí algo particular. En una de las esquinas de esa plaza, Tanguito compuso la canción La balsa en 1967, en el baño del bar La Perla. Uno de los temas que se considera fundacional de la cultura rock en Argentina, y cruzando la Miserere en diagonal, justo en la esquina contraria, 37 años después, Omar Chabán funda República Cromañón donde esa cultura rock encuentra su fin. En 37 años pasaron muchas cosas. De sobrevivir al naufragio hablaba aquella primera canción de Los Gatos. Ahí dije, “tengo una metáfora, algún día voy a hacer una obra con esta historia”. Me interesé por el tema, inicié un proceso de investigación documental y recién en 2020, plena pandemia, le propuse a Natalia Buyatti escribir una dramaturgia que hiciera foco en Omar Chabán, productor prístino e inclasificable que encuentra su ocaso en Cromañón. El año pasado volví a Buenos Aires con el texto terminado y convoqué un elenco que resultó maravilloso para montar la obra. Dirigí Mugre Superstar con la colaboración de artistas y espacios culturales en el barrio de La Boca, estrenamos en febrero de este año en Espacio Callejón en Almagro.
-Sobre tablas ¿cómo la ficción puede abordar un tema que es un trauma para nuestra historia?
-La ficción tiene un poder que es hacer aparecer lo que se esconde, lo que no está a la vista, lo que no se dice. Interpela los documentos con una transversalidad inesperada y esa actitud de la ficción, que se hace cargo de la construcción subjetiva de la noticia e inventa perspectivas que muchas veces se acercan más a la verdad de los hechos que lo que entendemos como la realidad. La ficción puede hacer memoria desde el goce estético, defiende el relato como posibilidad de reflexión, emoción, embebe los sentidos de quienes espectan y destaca la opinión personal. En este caso lo que nos propusimos es ayudar a salirnos del trauma Cromañón, salirnos de ese pantano de dolor que significó Cromañón como herida social, provocar divertimento y estimular el pensamiento sobre una tragedia que marcó el pulso de nuestra comunidad. Como un soplo que ataca el corazón. La ficción es una tecnología que nos ayuda a naufragar en un mar embravecido.
-¿Por qué el título Mugre superstar?
-Con Natalia descubrimos ese nombre viendo un documental sobre el boliche Cemento, lugar emblemático del underground en los 80, años de postdictadura, de resignificación de la palabra libertad como concepto colectivo por parte de una juventud alborotada y con ánimo artístico, el lugar que regenteaba Chabán y que fue cuna de artistas que hicieron algo divino para la historia argentina, ligar un lenguaje artístico refinado con una cultura popular sedienta de referencias. Ya no recuerdo si fue Katja Alemann, Fernando Noy o Wallas de Massacre, en el documental, alguien dice que Cemento era una mugre superstar, anotamos esa frase entre otras y cuando terminamos la obra nos pareció el nombre más significativo por su amplitud de sentido. Cemento era una mugre superstar, el underground era una mugre superstar, Chabán, Cromañón, el tratamiento del tema en los medios masivos de comunicación y en la justicia, la cultura rock, el romance de una generación con sus referencias, las referencias mismas, los artistas del off, la plaza Miserere, todo era una mugre superstar. La obra se iba a llamar Rock Chabán (risas).
-¿Por qué creés que los medios llegaron a demonizar a Chabán?
-En la primera pregunta vos dijiste que Cromañón te parecía un hecho complejo, profundo y doloroso. Creo que los medios masivos de comunicación lo que hacen es simplificar los hechos de una manera tendensiosa y con una perspectiva superficial y morbosa. Cuando sucedió la tragedia, que fue masacre porque se podría haber evitado con mayor participación responsable del Estado apoyando el crecimiento de las comunidades artísticas, de los artistas, el público y los espacios, estos medios, en connivencia con la justicia y los poderosos de turno hicieron de Chabán un chivo expiatorio que distraía una cadena de responsabilidades. Chabán tenía que pagar los platos rotos y los pagó, pero pagó también los platos que rompieron otros. Además matar a Chabán fue matar a una manera de entender el arte, les vino como anillo al dedo. Hay un empresario invisible en Cromañón que se llama Rafael Levy, Chabán no era el dueño de Cromañón. Cuando la justicia porteña destituye a Ibarra por Cromañón, como jefe de gobierno de la Capital Federal, luego de unas elecciones extraordinarias, asume Macri ese poder, y se cierran un montón de espacios culturales con un regulacionismo del Estado basado en la misma política del abandono. Antes no aportaba, y después de Cromañón tampoco. Es historia conocida que el Estado cambie de cara para que todo siga igual, es decir vaya para peor, es la novela del Gatopardo de Guiseppe Tomasi Di Lampedusa, hay una película para ver por si ya les aburre leer libros, se llama El Gatopardo de 1963.
-Estás en contacto con sobrevivientes de Cromañón. ¿Qué recuerdan de aquella noche y qué sienten hoy, 20 años después?
-Fabiana Puebla es sobreviviente de Cromañón. Ella con su testimonio aportó mucho a la escritura. Nos puso en contacto con otras y otros sobrevivientes y familiares de víctimas que se agrupan en Movimiento Cromañón. Les acercamos el texto terminado y pudimos escuchar devoluciones que sirvieron mucho para la puesta en escena. Nosotros acompañamos el reclamo de la agrupación, piden que Cromañón sea un espacio de memoria, que el lugar deje de pertenecer a Levy, el actual propietario, y se convierta en un espacio de donde la sociedad pueda hacer memoria y resignificarlo de varias maneras. Yo pienso que Cemento, actualmente una dependencia del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, también debería ser un espacio de memoria. Necesitamos lugares donde poder hacer fuerte nuestras historias, espacios donde poder recuperar identidad nacional, espacios donde poder desarrollar una política cultural.
-El día que ocurrió lo de Cromañón lo primero que pensé fue “me podría haber pasado a mí”. Recuerdo perfectamente haber ido a ver shows y festivales en Córdoba en los 90 a subsuelos donde las bengalas eran parte de la mítica rockera. Lo de Cromañón fue una cadena de irresponsabilidades ¿Coincidís?
-Totalmente. Yo también podría haber estado ahí. Y creo que esa empatía es una manera de hacernos responsables de lo que nos pasó en Cromañón. Porque nos pasó a todos y todas.
-20 años después, muchas cosas cambiaron en los conciertos de rock. Pero daría la sensación que siempre falta mayor seguridad. ¿Estás de acuerdo?
-No sé si seguridad es la palabra. Pero sí mayor participación responsable del Estado. Mirá, por parte del sector político se está llevando adelante una batalla cultural que de cultural está teniendo muy poco pie en nuestra propia identidad. La batalla cultural que veo que se lleva adelante, en términos generales, sobre todo a nivel nacional, tiene que ver más con una cultura que todo lo iguala homogenizando las referencias. Es decir, a lo que apunta esta batalla es a la creación de no lugares, vos estás en Río Cuarto y es lo mismo que estar en cualquier ciudad del mundo, como los shoppings o los aeropuertos que son todos iguales, no tienen identidad, se borra la propia historia en una especie de oda al imperio anglosajón.
-¿La obra también es un homenaje a aquellos años dorados del rock de los 80?
-De alguna manera sí, la obra cuenta desde Café Einstein, el primer boliche de Chabán donde debuta la banda Sumo liderada por Luca Prodan, pasando por Cemento, llegando a Cromañón. Es una obra contradictoria, no sé si funciona como homenaje (risas). Tampoco sé si fueron tan dorados aquellos años 80 (más risas), pero que se divertían parece que se divertían...
-El elenco es de Buenos Aires. ¿Cómo se armó y cómo es la comunión bajo y sobre tablas?
-Es un equipo federal. Juan Luppi es un actor bastante conocido por su trabajo en cine, viene de una familia de actores, es bien porteño, en la obra es Chabán. Martina Krasinsky, también de Buenos Aires, interpreta a Naty, que sobrevive a Cromañón, representa a la juventud. Dolores Burgos es el rockero, también de Buenos Aires, una actriz muy joven que promete un fino compromiso con la escena nacional. Martina Ansardi es tucumana y hace el personaje de la actriz, compañera de Chabán. Olave Mendoza es chaqueña, Susana en la obra, madre de Naty, es quien en la ficción, en una especie de acto misericordioso, le abre la puerta del teatro a Chabán para que cuente su historia. Me interesaba convocar artistas de la escena que viniesen de diferentes estéticas y que nunca hayan trabajado juntos.
La música la compuso Joel Costas, músico riojano, hizo una especie de homenaje a distintas bandas emblemáticas del rock argentino, ahí sí homenaje. Es un grupo maravilloso, hemos formado la familia Mugre Superstar y nos llevamos muy bien.
-La obra abrirá el Festival Susú Abella Mujeres Barderas. Es casi un milagro un festival independiente en estos tiempos ¿no?
-Sí. Me parece una hermosa iniciativa y muy necesaria en estos momentos... y en cualquier momento. Justamente por lo que venimos hablando, que el Estado se ocupe de estimular el arte nombrando a las personas que hicieron posible un mundo más colectivo. Es como cuando se utilizan los fondos que devienen de recaudaciones de los derechos autorales de personas que ya no están para apoyar la producción actual de artistas que siguen en este camino, eso me parece bellísimo en cuanto al gesto que importa. También me parece necesario que el Estado ayude a pasar una mejor vida a artistas que ya grandes tienen menos posibilidades de producción, una especie de jubilación especial a personas que han trabajado en el servicio artístico de manera independiente (risas), quiero decir no esperar a que se mueran para reconocerlos... la Susú, una divina.
-Y te pido algunas palabras para recordar a nuestra queridísima Susú…
-Susú, acá estamos. ¡Que sea rock!
Programación
Domingo 2
Obra: Mugre Superstar. Teatrino de la Trapalanda (Colón 149.) 19.00hs. Entrada general $7.000. En venta en boletería del Teatro. Público destinado +16.
Viernes 7
Obra: "El Bululú. Antología endiablada". Teatro Municipal (Constitución 945) 21.00hs. Entradas: $6.000, $8.000 y $10.000. En venta en boletería del teatro. Apto para todo público.
Leticia González de Lellis y Osqui Guzmán confeccionan El bululú. Antología endiablada, donde al mundo del siglo de oro español y Federico García Lorca, le suman el de la cultura boliviana, herencia de la familia del actor, generando una original y divertida mezcla.
El Bululú. Antología Endiablada, se construye sobre una hipótesis: el teatro es una máquina de coser memoria.
Sinopsis: Un bululú era un comediante que andaba, solo, por los pueblos representando a los personajes de una comedia, entremeses, poemas y canciones. En los años 70 el actor José María Vilches realizó más de 4500 funciones de su espectáculo El Bululú con gran éxito. La grabación de este espectáculo llegó a manos de Osqui Guzmán cuando daba sus primeros pasos en el teatro y lo marcó para siempre. 25 años después Leticia González de Lellis y Osqui Guzmán escriben El bululú. Antología endiablada, donde al mundo del siglo de oro español y Federico García Lorca, le suman el de la cultura boliviana, herencia de la familia del actor, generando una original y divertida mezcla.
Sábado 8
- 18.00hs. Mesa convite- Artes e Infancias. Reflexiones en torno al legado de “Susú”. Sala Las Hijas de Susú (Belgrano 462). Entrada libre y gratuita.
Disertan Bachi Salas, Iris María, Ricardo Sánchez, Katya Isaacson, Florencia Rodes, Fernanda Oro, Enrique Alcoba y Natalia Oldemo.
Sobre la actividad… Susú abrió una puerta e inició un camino amoroso.
Desde esa memoria y de su convicción en la construcción de una sociedad justa proponemos este intercambio.
Una invitación a la reflexión desde diversas perspectivas sobre el teatro y el arte de infancias en nuestra cultura.
Repensarnos en estos tiempos a partir de su legado con la intención de sumergirnos en la atmósfera que se desprende de esta artista y maestra.
- 19.00hs. Lunática. KIKA producciones. Teatro del Bardo. Sala Las Hijas de Susú (Belgrano 462). Entrada a la gorra. Apta para todo público.
Sobre la obra… Tomando como inspiración el cuento “Rosa Luna y los lobos” de Magali Le Huche, imaginamos, escribimos y creamos nuestro espectáculo Lunática. Nos parece un disparador adecuado para abordar temáticas como: la discriminación, la diversidad, el derecho a la libertad y la diferencia, el bullying, la desigualdad entre los géneros. ¿Qué cuenta? Lunática cuenta la historia de Rosa y su increíble amistad con los lobos. Rosa era una niña que amaba cantar, aunque no se sabe si cantaba bien o no tanto, pero lo hacía con unas ganas, prácticamente era lo único que le gustaba hacer. Las vecinas y vecinos de su pueblo, los Nunca Contentos, como su nombre lo indica, no estaban muy contentos con su canto, ni con su tamaño, ni con su color. Rosa se refugió en el bosque, donde una audiencia inusitada de lobos disfrutaba de sus canciones...sin embargo esta solución no duraría mucho tiempo...
Domingo 9
Obra: Armario Poético del deseo sexual, del ciclo Mutaciones Elementales. Teatrino de la Trapalanda (Colón 149.) 20.00hs. Entrada a la gorra. Público destinado +18.
Se presenta la obra " Armario Poético del Deseo Sexual", teatro performático. En escena: Ivana Bracamonte- Cecilia Peralta- Katia Ysaacson Dirección: Katia Ysaacson. Las Hijas de Susú.
¿Será que lo que nos constituye está guardado adentro nuestro como un montón de fragmentos, partes, pedazos, que según como los ordenemos serán una u otra cosa? Una experiencia artístico-performática para preguntarnos ¿dónde nace el deseo? ¿Dónde hablamos de nuestra intimidad? ¿Qué puede un cuerpo? Basadas en experiencias personales sobre el desarrollo de la sexualidad, abriendo una ventanita para animarnos a mirar, a decir y a construirnos de nuevo.
Miércoles 12
Obra: "La Invisible, conversaciones de cornisa". Grupo: Las Mandadas. Centro Cultural Leonardo Favio (Buenos Aires 55) 20.00hs. Entrada a la gorra. Apto para todo público.
¿Qué nos inspira a vivir plenamente? ¿Qué nos lleva a elegir la vida olvidando que la muerte nos pisa los talones? Una mujer invisible busca estas respuestas en una tarde tragicómica como la vida misma. “La mujer invisible” es un retazo de la esencia universal de la humanidad que se cuestiona frente a un tiempo de desencanto y violencia. Nos preguntamos a través de su voz y su mirada que es lo esencial que aflora a pesar de todo, incluso a pesar de nuestro…
Sandra es barrendera, recorre las calles, limpia el mundo. Nadie la ve, ella nos ve, nos intenta entender, levanta la mirada. Mientras, una mujer busca respuestas, otra amenaza con tirarse en la cornisa de un edificio.
Jueves 13
Obra: Yo, odisea. Grupo: La Rueda de los Deseos y Teatro del Bardo. Centro Cultural Viejo Mercado (Gral. Paz 1100) 20.00hs. Entrada a la gorra. Público destinado +13.
Una joven nos cuenta sobre los personajes de la Odisea, es la narradora de esta historia que nos guiará en las profundidades del viaje de Yo, Odisea. Nuestro puerto de partida para zarpar fue el texto clásico de Homero, lo que queda de él en el imaginario colectivo, se sumaron en la travesía autoras/es como Suely Rolnik. Carmen Estrada, Jean Pierre Vernant, Virginia Woolf, entre otras, y experiencias personales con el que conformamos el marco con el que arribamos a nuestra versión de la obra. Aquí las mujeres de la Odisea (Penélope, Calipso, Circe, la Sirena) son protagonistas como fuerzas/arquetipos que despliegan su vínculo con sus anhelos y la tensión ante las imposiciones externas. Se manifiestan en un telar en acción que crea ritmos que acompañan los cantos y palabras que ellas componen en cada escena. Ulises es un personaje, pero también es la metáfora de acción proyectada en esas letras que conforman su nombre, un conjuro que activa. La ficción de una autoría “sorpresa” que garabateó estos signos hace miles de años es la que hace posible el presente de la obra que abre diálogo con espectadores para encontrar en ese nuevo vínculo un tejido de actualidad en la mirada del relato.
Viernes 14
Taller: “Elige tu propia aventura”. A cargo de: Valeria Folini, Gabriela Trevisani, Mona Álvarez. Casa de la Cultura (Rivadavia esq. Gral. Paz) De 16 a 19hs. Entrada a la gorra. Traer: ropa cómoda, un objeto, un pequeño texto aprendido (de cualquier índole: texto poético, científico, receta, cuento, etc.), un objeto de vestuario. Público destinado +16.
Exploraremos distintas opciones de índole creativa: ¿Texto escrito, poesía, imágenes? ¿Espacio vacío, objetos, vestuario? ¿Comedia, tragedia, melodrama? El camino estará lleno de opciones, y cada uno elegirá que herramientas le son útiles para componer un material escénico. Todos en un mismo espacio, y cada uno diseñando su propia aventura.
Sábado 15
Obra: Semblanzas de fuego y de sal. Grupo: Las Hijas de Susú. Centro Cultural Leonardo Favio (Buenos Aires 55), 20.00hs. Entrada a la gorra. Apto para todo público.
"Semblanzas de Fuego y de Sal" en homenaje a nuestras queridas poetas Betty Medina Cabral y Glauce Baldovin.
En escena se desarrolla un desopilante intento por mantener viva la cultura a través de dos locutoras aferradas a sus creencias poéticas y un grupo de performers que intentan poner el cuerpo a toda locura que promuevan las locutoras.
Comedia delirante amenizada con la música en vivo y el fulgor de las y los espectadores.
Katia Ysaacson (actriz-directora), Cecilia Peralta (actriz), Sandra Cardarelli (actriz), Laura Giménez (actriz) Patricia González (actriz) Santiago Llanes (músico) Julio Escudero (músico).