¡Estremecedor relato de Mariana Nannis!
La mediática dio detalles de una terrible situación que vivió con el futbolista.
Esta noche Susana Gimenez hizo la diferencia en el rating debido a que Mariana Nannis estuvo sentada en su living e hizo fuertes confesiones sobre su relación con Claudio Paul Caniggia. Así fue como contó una de las escenas más violentas que le tocó vivir con el exfutbolista. Según su relato, el ex futbolista le dijo que tenía una cena pero que iba a ir solo para que ella “no lo molestara”. Se retiró a las nueve de la noche y recién volvió a las cuatro y media de la madrugada.
“Cuando le dije del horario y le pregunté por qué llegaba a esa hora, si se había ido a las 9 de la noche, se puso como loco. Le señalé que yo no había venido a la Argentina para ver cómo salía y yo me quedaba como una imbécil. ‘Para ver esto me voy a Marbella’, le dije”, recordó Nannis al mencionar que lo esperó durante toda la noche y él volvió en las peores condiciones.
“Estaba sacado, le pegaba a las paredes, y me decía que no soy nadie. Entonces me fui a la habitación, empecé a mirar una revista, él se me puso al lado, le pegó una trompada a la revista, me empezó a tirar trompeadas a la cara. Me decía: ‘Hija de puta, te voy a matar’. Me levanté como pude, toda golpeada, y me fui al living. Mientras, él me gritaba: ‘Callate, hija de puta'”, empezó relatando.
“Le dije que iba a llamar a la policía, pero me contestó que ni se me ocurra y me dijo ‘soy amigo de Angelici, soy amigo del Presidente, duro dos minutos en la cárcel, pero cuando salga de la cárcel tu cabeza va a rodar”, continuó con su relato. Susana, asombrada, le repreguntó: “¿Le hiciste la denuncia?”. A lo que Nannis respondió: “¿Para qué? Si lo sacan en dos minutos, vuelve y me caga a trompadas. Es peor. Si tiene gente conocida no queda nada asentado”.
Mariana Nannis mostró pruebas de los golpes que recibió de su marido.
“En Marbella me hizo de todo, por eso lo tuve que internar, no tiene control, nunca tuvo control. Fue violento conmigo en muchos restaurantes. Pero ahí se dieron cuenta. Me fui al baño a llorar como si fuera un perro y después me retiré”, recordó con tristeza por el daño “irreversible” que le causó el consumo de drogas durante tantos años.
“Son muy manipuladores y mentirosos. Yo de salud mental estoy bien, el que está mal es él. Sino, que le hagan una rinoscopía y un análisis de sangre y se fijen en qué condiciones está. Lo ve un juez y en dos minutos lo internan”, remarcó en referencia a lo difícil que le resultó convivir con un hombre adicto que además, según ella, la maltrataba adelante de sus tres hijos.
“No siempre es agresión física: también es agresión verbal, con insultos. Un desastre. De repente me decía: ‘Mirá lo que parecés… Parecés una vieja anciana’. Yo no parezco una vieja anciana. Soy una buena mujer que protege a su familia, no se droga, respeta y no pone cuernos. Algo que no se encuentra ahora. Soy una gran mujer y, si él dice que no lo soy, bueno, lo lamento, perdí 30 años de mi vida cuidando a un hombre”, se lamentó.
“Cuando le dije del horario y le pregunté por qué llegaba a esa hora, si se había ido a las 9 de la noche, se puso como loco. Le señalé que yo no había venido a la Argentina para ver cómo salía y yo me quedaba como una imbécil. ‘Para ver esto me voy a Marbella’, le dije”, recordó Nannis al mencionar que lo esperó durante toda la noche y él volvió en las peores condiciones.
“Estaba sacado, le pegaba a las paredes, y me decía que no soy nadie. Entonces me fui a la habitación, empecé a mirar una revista, él se me puso al lado, le pegó una trompada a la revista, me empezó a tirar trompeadas a la cara. Me decía: ‘Hija de puta, te voy a matar’. Me levanté como pude, toda golpeada, y me fui al living. Mientras, él me gritaba: ‘Callate, hija de puta'”, empezó relatando.
“Le dije que iba a llamar a la policía, pero me contestó que ni se me ocurra y me dijo ‘soy amigo de Angelici, soy amigo del Presidente, duro dos minutos en la cárcel, pero cuando salga de la cárcel tu cabeza va a rodar”, continuó con su relato. Susana, asombrada, le repreguntó: “¿Le hiciste la denuncia?”. A lo que Nannis respondió: “¿Para qué? Si lo sacan en dos minutos, vuelve y me caga a trompadas. Es peor. Si tiene gente conocida no queda nada asentado”.
Mariana Nannis mostró pruebas de los golpes que recibió de su marido.
“En Marbella me hizo de todo, por eso lo tuve que internar, no tiene control, nunca tuvo control. Fue violento conmigo en muchos restaurantes. Pero ahí se dieron cuenta. Me fui al baño a llorar como si fuera un perro y después me retiré”, recordó con tristeza por el daño “irreversible” que le causó el consumo de drogas durante tantos años.
“Son muy manipuladores y mentirosos. Yo de salud mental estoy bien, el que está mal es él. Sino, que le hagan una rinoscopía y un análisis de sangre y se fijen en qué condiciones está. Lo ve un juez y en dos minutos lo internan”, remarcó en referencia a lo difícil que le resultó convivir con un hombre adicto que además, según ella, la maltrataba adelante de sus tres hijos.
“No siempre es agresión física: también es agresión verbal, con insultos. Un desastre. De repente me decía: ‘Mirá lo que parecés… Parecés una vieja anciana’. Yo no parezco una vieja anciana. Soy una buena mujer que protege a su familia, no se droga, respeta y no pone cuernos. Algo que no se encuentra ahora. Soy una gran mujer y, si él dice que no lo soy, bueno, lo lamento, perdí 30 años de mi vida cuidando a un hombre”, se lamentó.