Orsanic: “Hemos tenido grandes cracks, pero Del Potro es el que levantó la Copa”
El excapitán del equipo que ganó la Davis dialogó con Buen Día Río Cuarto en la previa de la clínica que dictará en General Deheza. Recordó aquella gesta en Zagreb y habló del importante rol que cumplió la Torre de Tandil
El 27 de noviembre de 2016, el deporte argentino se dio uno de los grandes gustos de su historia. Capitaneado por Daniel Orsanic, el equipo albiceleste de tenis ganó por primera vez la Copa Davis. El conductor de aquel grupo de jugadores estará visitando General Deheza hoy y mañana, dictando una clínica y disertando sobre la actividad deportiva. En diálogo con Buen Día Río Cuarto, el excapitán del equipo argentino contó algunos detalles de aquella consagración, como la presencia de Maradona y la importancia de Del Potro.
-¿El logro se dimensiona más cada vez que llega un nuevo aniversario del título?
-Siempre, cuando se cumple un año más de algo, uno recuerda lo que sucedió. La gente también te lo hace rememorar. Hoy por hoy con el tema de las redes sociales te imaginarás que llega un montón de cosas, desde audios hasta fotos, porque ese intercambio es mucho más sencillo. Ganar la Davis es algo que uno siempre tiene presente y lo va a llevar todo el tiempo adentro, más allá de que en el día a día es otra cosa, pero ya es parte del camino.
-El apellido Orsanic tiene orígenes balcánicos… ¿Se puede decir que fue campeón en la tierra de sus antepasados?
-Sí, de hecho yo soy de origen croata. Mi padre nació allá, vivió gran parte de su infancia en Zagreb y cuando fuimos a jugar me encontré con gente que jugaba con él en la calle cuando era chico. Fue muy especial, porque nunca antes había ido para allá.
-Estuvo muy presente Diego Maradona en ese fin de semana. ¿Tuvo contacto con Diego después de la conversación?
-Sí porque Maradona se alojó en el mismo hotel que nosotros. Hicimos un pedido para que no lo viésemos en el club. Lo vimos el viernes a la noche en el hotel. Yo no porque me quedé hasta el último momento con el partido, pero lo visitaron en el hotel. Creo que Diego fue a la habitación del masajista y saludó a los jugadores. Yo lo pude ver el sábado a la noche con todo el equipo. Fuimos a su habitación, estuvimos charlando de lo que había pasado el viernes y el sábado y de lo que se venía el domingo. Diego se mostró siempre con su habitual optimismo y apoyo para cualquier deportista argentino.
-¿Fue la gran reivindicación histórica del tenis argentino esa Davis?
-Yo nunca me lo tomé de esa manera. Intenté siempre que los jugadores y el cuerpo técnico estuviesen lo más al margen posible. Me parece que eso era una carga muy grande y no contribuía para que el equipo estuviera enfocado en lo que teníamos en ese momento enfrente. Todo lo demás se sabía y estaba, pero nunca una charla o una arenga fue dirigida en términos de: “Ahora tenemos que cambiar la historia” u “Hoy hay que ganar sí o sí”. Siempre hablamos de cómo lo teníamos que hacer. Hubo un trabajo bastante marcado en aislarnos de lo que era el resultado y de lo que había pasado antes.
-¿Hay una paradoja en el funcionamiento que tienen los equipos en la Davis y lo individual del propio tenista?
-El tenis tiene esa posibilidad de competir solo, pero también es un deporte por equipo en el dobles. Eso es algo que pocos deportes te lo dan y es algo muy lindo.
-¿Qué es Del Potro para el tenis argentino?
-Es un crack. Es uno de los tantos que hemos tenido. Hablando de Copa Davis, él estuvo en tres de las cinco finales que Argentina tuvo en su historia. Dentro de esos cracks es el único que ha conseguido ganarla. Eso también es algo muy fuerte. En las dos finales anteriores él no había podido ganar partidos, por lo que allí hubo una especie de final aparte. La primera pregunta que le hicieron a Juan Martín cuando llegamos a Croacia fue sobre ese tema. Había una carga de responsabilidad muy grande porque era el jugador de mayor jerarquía dentro del equipo y bueno, a partir de ahí él se carga con toda esa responsabilidad. Si vos me preguntás dónde hay que ubicarlo a Juan Martín, yo te diría que dentro de los cracks que hemos tenido, en lo más alto de todo, por lo que fue el logro que obtuvo. Pero hemos tenido otros jugadores extraordinarios, como David Nalbandian, que han dejado todo en Copa Davis. Hemos tenido grandes cracks, pero Del Potro es el que terminó ganando la copa.
- De los que tuvo la oportunidad de ver, ¿cuál ha sido el tenista que más lo ha conmovido?
-Nunca he tenido ídolos, ni en tenis ni en ningún deporte. Pero siempre le he prestado mucha atención a la forma de manejarse dentro de una cancha. Siempre me ha llamado mucho la atención ver cómo funciona un gran jugador frente a situaciones difíciles. Yo creo que mentalmente, Rafa Nadal es el más fuerte de la historia del tenis. Ahora, es difícil elegir un jugador. La gracia y la excelencia de Federer son inigualables. La flexibilidad de Djokovic también. Es muy difícil mencionar a un solo jugador. Pero, de los argentinos, quien mejor tenis ha jugado es David Nalbandian.
-¿El logro se dimensiona más cada vez que llega un nuevo aniversario del título?
-Siempre, cuando se cumple un año más de algo, uno recuerda lo que sucedió. La gente también te lo hace rememorar. Hoy por hoy con el tema de las redes sociales te imaginarás que llega un montón de cosas, desde audios hasta fotos, porque ese intercambio es mucho más sencillo. Ganar la Davis es algo que uno siempre tiene presente y lo va a llevar todo el tiempo adentro, más allá de que en el día a día es otra cosa, pero ya es parte del camino.
-El apellido Orsanic tiene orígenes balcánicos… ¿Se puede decir que fue campeón en la tierra de sus antepasados?
-Sí, de hecho yo soy de origen croata. Mi padre nació allá, vivió gran parte de su infancia en Zagreb y cuando fuimos a jugar me encontré con gente que jugaba con él en la calle cuando era chico. Fue muy especial, porque nunca antes había ido para allá.
-Estuvo muy presente Diego Maradona en ese fin de semana. ¿Tuvo contacto con Diego después de la conversación?
-Sí porque Maradona se alojó en el mismo hotel que nosotros. Hicimos un pedido para que no lo viésemos en el club. Lo vimos el viernes a la noche en el hotel. Yo no porque me quedé hasta el último momento con el partido, pero lo visitaron en el hotel. Creo que Diego fue a la habitación del masajista y saludó a los jugadores. Yo lo pude ver el sábado a la noche con todo el equipo. Fuimos a su habitación, estuvimos charlando de lo que había pasado el viernes y el sábado y de lo que se venía el domingo. Diego se mostró siempre con su habitual optimismo y apoyo para cualquier deportista argentino.
-¿Fue la gran reivindicación histórica del tenis argentino esa Davis?
-Yo nunca me lo tomé de esa manera. Intenté siempre que los jugadores y el cuerpo técnico estuviesen lo más al margen posible. Me parece que eso era una carga muy grande y no contribuía para que el equipo estuviera enfocado en lo que teníamos en ese momento enfrente. Todo lo demás se sabía y estaba, pero nunca una charla o una arenga fue dirigida en términos de: “Ahora tenemos que cambiar la historia” u “Hoy hay que ganar sí o sí”. Siempre hablamos de cómo lo teníamos que hacer. Hubo un trabajo bastante marcado en aislarnos de lo que era el resultado y de lo que había pasado antes.
-¿Hay una paradoja en el funcionamiento que tienen los equipos en la Davis y lo individual del propio tenista?
-El tenis tiene esa posibilidad de competir solo, pero también es un deporte por equipo en el dobles. Eso es algo que pocos deportes te lo dan y es algo muy lindo.
-¿Qué es Del Potro para el tenis argentino?
-Es un crack. Es uno de los tantos que hemos tenido. Hablando de Copa Davis, él estuvo en tres de las cinco finales que Argentina tuvo en su historia. Dentro de esos cracks es el único que ha conseguido ganarla. Eso también es algo muy fuerte. En las dos finales anteriores él no había podido ganar partidos, por lo que allí hubo una especie de final aparte. La primera pregunta que le hicieron a Juan Martín cuando llegamos a Croacia fue sobre ese tema. Había una carga de responsabilidad muy grande porque era el jugador de mayor jerarquía dentro del equipo y bueno, a partir de ahí él se carga con toda esa responsabilidad. Si vos me preguntás dónde hay que ubicarlo a Juan Martín, yo te diría que dentro de los cracks que hemos tenido, en lo más alto de todo, por lo que fue el logro que obtuvo. Pero hemos tenido otros jugadores extraordinarios, como David Nalbandian, que han dejado todo en Copa Davis. Hemos tenido grandes cracks, pero Del Potro es el que terminó ganando la copa.
- De los que tuvo la oportunidad de ver, ¿cuál ha sido el tenista que más lo ha conmovido?
-Nunca he tenido ídolos, ni en tenis ni en ningún deporte. Pero siempre le he prestado mucha atención a la forma de manejarse dentro de una cancha. Siempre me ha llamado mucho la atención ver cómo funciona un gran jugador frente a situaciones difíciles. Yo creo que mentalmente, Rafa Nadal es el más fuerte de la historia del tenis. Ahora, es difícil elegir un jugador. La gracia y la excelencia de Federer son inigualables. La flexibilidad de Djokovic también. Es muy difícil mencionar a un solo jugador. Pero, de los argentinos, quien mejor tenis ha jugado es David Nalbandian.