Al punto tal que en algunos casos llegaron a agotar los insumos previstos para la realización de tests.
Una postal similar mostraban esta mañana los alrededores de laboratorios privados de la ciudad, donde se observaron extensas filas de personas a la espera de ser sometidos a estudios que determinen si existe en ellos o no algún contagio.
La situación mostró también el enojo de algunos de los vecinos que llegaban con inminentes síntomas de la enfermedad y que veían cómo la posibilidad de llegar a testearse se desvanecía por la cantidad de personas que se encontraban aguardando bajo la misma finalidad.
Por ejemplo, en el centro de testeo previsto en la herradura del Andino, la situación era realmente impresionantes.
La fila recorría a lo largo de centenares de metros el perímetro del Parque con personas que hacía horas esperaban con ansias la posibilidad de testearse.
Afortunadamente, el tiempo acompañó la mañana y un manto de nubes mitigó el impacto que el sol directo hubiera tenido sobre los vecinos que por esas horas esperaban llegar a la mesa de testeo.
En contrapartida, es de destacar la labor del personal médico afectado al operativo sanitario de testeo que denodadamente trabajó para poder atender la demanda que por la cantidad, desbordó cualquier tipo de previsión de semejante incremento.

