Innovación Tinka | Bolitas | Argentina

Tinka, una fábrica de emociones con forma de bolitas

La industria creada por dos emprendedores cumplió 70 años y hoy está en manos de la segunda generación: tres hermanas que desde 2021 se hicieron cargo y acaban de lanzar con gran éxito una edición especial por el aniversario de los campeones del mundo, con Messi dentro de un bolón

Las bolitas remiten a la infancia de los más 40. ¿Quién de esa edad no recuerda alguna partida reñida entre las japonesas, las lecheras o “las comunes”, que eran las menos virtuosas estéticamente? ¿A quién no lo encontró la noche, ya sin luz natural, tratando de cerrar alguna partida y lamentando que había que volver a casa porque ya era tarde? El baldío, la calle de tierra o las veredas eran canchas improvisadas para desplegar la magia. En algunos barrios, de cualquier ciudad o pueblo de la Argentina, la llegada del cordón cuneta era todo un nuevo desafío al que había que enfrentar con renovadas estrategias de juego. Había algunas piezas únicas a las que no se arriesgaba en ninguna partida, eran las bolitas más sagradas. Algunos colores particulares, algún regalo especial, justificaban su reserva. Ahora, próximos a las Fiestas, y mientras el mundo de las pantallas amenaza con desdibujar aquellas imágenes en sepia, no serán pocos los que recuerden algún paso de Papá Noel o de los Reyes Magos con bolitas al pie del pino, junto al pesebre, que dibujaron sonrisas espontáneas. Si además había algún bolón, la cosa pasaba a niveles superiores.

Pero aquellos recuerdos, barnizados de nostalgia, están lejos de ser atrapados por el pasado. Las bolitas siguen girando hoy, aunque aquellos más 40 que vivieron “la época dorada” no lo puedan creer, pensando que Tik Tok, Instagram, YouTube, Spotify o hasta Netflix dominan ampliamente el pasatiempo de los chicos. Sin embargo hay un indicador que lo ratifica: la única fábrica de bolitas que desde hace décadas produce en el país no da abasto, se quedó sin stock y hay una larga lista de espera en casi todas las provincias del país. Es la fábrica Tinka, de San Jorge, en Santa Fe, donde la tradicional industria nacida en 1953 se convirtió en parte del ADN del lugar. La pequeña localidad está ubicada en el departamento San Martín, en el centro oeste de la provincia, entre Carlos Pellegrini y Sastre. Allí está enclavada la planta que montaron dos emprendedores hace 70 años, luego de abandonar su trabajo en una cristalería. Decidieron abrir su propio camino, y pensaron en bolitas. De este lado de la historia, la empresa acaba de lanzar una edición limitada por el primer aniversario de la coronación argentina en Qatar llamada Campeones del Mundo. Se trata de una serie de 30 bolones con los 26 jugadores, Lionel Scaloni, las tres estrellas, Messi besando la Copa y otra con el trofeo. Pero en medio de esas dos puntas, pasaron 7 décadas y hay mucho plan por delante para la empresa que asegura ser la única que produce bolitas en Sudamérica. Mariana Chiarlo, que junto a sus hermanas Rosana y Silvia, hijas de uno de los pioneros, lideran Tinka y le abren paso a la tercera generación. En diálogo con I+I CBA, Mariana repasa la historia de una fábrica de emociones con fuerte anclaje en el pasado pero que sigue proyectando a futuro.

Empezando por el final, ¿cómo surgió la edición especial Campeones del Mundo?

Surgió a mitad de año porque necesitábamos innovar y salir de los modelos tradicionales que hacemos. A esta técnica de los stickers la empresa la había realizado ya con los equipos de fútbol y entonces decidimos retomar y así surgió la idea de homenajear a los campeones del mundo en su primer aniversario. Son stickers que se colocan sobre bolones y después van a una mufla para poder vitrificarlo y que ya no se pueda sacar. Es un trabajo artesanal en el que los empleados están pegando uno por uno, y después van a una mufla, y eso lleva 8 horas para terminar una producción de 3 mil unidades. Hace dos semanas que estamos con esta producción y que casi no dormimos.

¿Y cómo es?

Es una edición especial de 30 bolones con los 26 jugadores, el técnico, uno con las tres estrellitas, uno de la copa y otro de Messi besando la copa. Esos van tres por cada bolsita elegidos al asar y en cada caja que se despacha van 25 redes con 12 bolitas celestes y blancas en cada una.

Todo a raíz del aniversario de Qatar…

La idea surgió por la fecha aniversario del campeonato del mundo y un poco también por los 70 años que cumplimos como empresa en octubre.

Los primeros pasos ocurrieron en 1953, cuando dos emprendedores dejan de trabajar en una cristalería y empiezan a dar forma a la empresa…

Exactamente. Uno es mi tío, que por suerte lo tenemos vivo, con 95 años. Al tiempo se sumó otro socio que ya no está; y después se suma mi papá que está jubilado y tiene 85 años. Así estuvo durante muchísimos años hasta que en 2021 con mis hermanas –somos tres mujeres- tuvimos que definir qué hacer con la fábrica porque los fundadores ya no estaban, no querían saber más nada, y entonces decidimos comprarla. Por eso desde hace dos años y medio que hay tres mujeres al frente de la fábrica.

En plena pandemia…

En plena pandemia; pero como no le tenemos miedo a nada… Somos tres mujeres muy aguerridas. Y somos tres mujeres mayores de 50 años y nos dijimos “¿qué podemos hacer para seguir viviendo?” Y entonces reconocimos esto como nuestro, como parte de nuestra historia, entonces por qué no atreverse, y acá estamos.

¿Es cierto que es la única fábrica de bolitas de Sudamérica?

En Argentina seguro, en Sudamérica nunca nadie nos retrucó que no es la única. No conocemos otra fábrica de bolitas. Es más, nos piden de otros países y sólo podemos abastecer a la Argentina porque tenemos algunas limitantes.

¿Por ejemplo?

Tenemos problemas de gas y de un montón de cosas, pero nuestra idea es exportar y estamos trabajando para eso. Estamos detrás de eso para el año que viene. Incluso tenemos hasta pedidos de Alemania. Pero bueno, por ahora no podemos y además estamos en un momento del país bastante complicado. Pero en el futuro la idea es exportar.

Sin embargo la producción está a full…

La demanda de Argentina nos tiene a plena capacidad. No hay stock, está todo agotado.

¿Cubren todo el país?

Siempre cubrimos hasta La Pampa, porque el sur tiene mucho costo de transporte; pero en estos días salen 100 cajas para Bariloche con la idea de abastecer parte del sur porque tenemos un montón de pedidos.

Esto muestra que los chicos siguen jugando a la bolita…

Sí, todo esto de los Campeones del Mundo nos generó también más pedidos de las bolitas tradicionales que fabricamos desde siempre, en una época del año en la que no es común para nosotros. Nuestra mayor venta es durante la época de clases, porque es cuando más juegan e intercambian bolitas los chicos. Pero este lanzamiento de los Campeones del Mundo despertó una demanda de la tradicional. Estamos abasteciendo lo que podemos porque no tenemos stock tampoco de esas. Con esto de ponernos a hacer la nueva de la selección nos ocupa la única máquina que tenemos en producción y que da 2 millones de bolitas por semana pero de cada modelo. Por eso es bastante complicado tener stock de las tradicionales también.

La máquina no permite cambiar constantemente el tipo de producción sino que permite elaborar un modelo por vez…

Exactamente. Por eso estamos detrás de invertir en otra máquina y otro horno para el año que viene. Pero a su vez es un desarrollo artesanal porque al no haber plantas de este tipo tenemos que ir haciéndolo con nuestros propios empleados. Hacemos todo sin copia, como se les va ocurriendo a los genios de nuestros empleados, que en algunos casos hace muchos años que están en la fábrica.

¿Cómo es el proceso de la fabricación de la bolita?

Nosotros somos recicladores por excelencia. Todo parte de botellas y frascos de vidrio de distintos colores más los retazos de la cristalería que viene de San Carlos o de Cañada de Gómez. A partir de allí se divide el vidrio y se limpia. Utilizamos unos 10 mil kilos de vidrio por semana para cada producción. Depende el vidrio que usamos es la bolita que producimos.

¿Cómo es eso?

Si tenemos el vidrio de color, sale la Onix que es toda oscura con las vetas de color por fuera y los bolones. Si es botella transparente sale la Vergel que es transparente con vetas de colores por fuera igual que los bolones; y si es cristal sale la Pétalo, la Ojito de Gato o Japonesa como le saben llamar. Esta última es la más cara y los pétalos vienen por dentro y de esa no hacemos bolones. Y este año sacamos una edición que se llama meteorito que es con pintitas para lo que se les tira vidrios muy pequeños de colores sobre la bolita.

Una vez llegado el vidrio a la planta, ¿cómo sigue?

Entra el vidrio a un horno a 1.200 grados y se funde. Cuando el vidrio está líquido cae y hay una tijera que va cortando. Eso va sobre dos rolos cilíndricos que van dando vueltas y le dan forma a la bolita, hasta que una vez finalizado cae por unas canaletas a un proceso de enfriamiento que dura 24 horas. Finalmente se embalan en cajas de a 50 o 100 de acuerdo al pedido.

¿Cuántos empleados trabajan en Tinka?

Tenemos 9 en panta permanente y está la familia. Porque mi hermana mayor tiene 3 hijos y están todos trabajando con nosotros.

Ya está la tercera generación…

Sí, ya está la tercera generación. Uno se recibió hace unos días de administrador de empresas; hay una hermana en la parte de oficinas y otro que está en producción.

¿Qué metas tiene Tinka hacia adelante? Mencionó que buscarán exportar…

Una es claramente exportar; otra es construir nuevos modelos; otra es montar otro horno; y ampliar el tema del gas que es nuestro gran inconveniente. Y también poder mudarnos al parque industrial porque estamos en un barrio rodeados de casas, en donde hace 70 años no había absolutamente nada. Entonces la idea es trasladarse a ese predio industrial pero somos gas dependientes y allí no hay suministro.

¿Cuál es el problema del gas?

El problema es que acá el gas es residencial y no industrial. No llegó el abastecimiento industrial a esta zona y por lo tanto podemos usar una cantidad limitada de consumo. Hasta que eso no se pueda ampliar, estamos limitados en la expansión.

LA SCALONETA TAMBIEN TIENE SUS BOLITAS

La idea fue una combinación del primer aniversario de la consagración del equipo nacional de fútbol en Qatar y el 70° aniversario de la fábrica de bolitas Tinka en San Jorge. Las hermanas Chiarlo decidieron entonces poner manos a la obra y lanzar una edición limitada con 30 bolones que tienen a los 26 integrantes de la scaloneta, la Copa del Mundo, el técnico Scaloni, las tres estrellas y Messi con la Copa. En cada bolsita o red vienen 12 bolitas celestes y blancas con tres de los bolones de la selección. Es una colección única, para los fanáticos del equipo argentino.