Si los números finales de cosecha gruesa previstos por las distintas entidades bursátiles y organismos oficiales se concretan, la Argentina podría superar el valor bruto de producción del año pasado aun con menos toneladas recolectadas por el efecto de La Niña.
Según los cálculos más recientes, se espera que el país alcance los 40,5 millones de toneladas de soja y unos 48 millones de toneladas de maíz al comenzar a pasar las cosechadoras en un par de meses.
Luego del salto en las cotizaciones que dieron ayer ambos granos en Chicago -no es lo que reciben en Argentina los productores porque les descuentan las retenciones y les pagan con el dólar oficial-, ese volumen implicaría un valor bruto de cosecha de 37.614 millones de dólares sólo contemplando soja y maíz. A eso se agregaría el valor del millón de toneladas de maní, los 3,3 millones de toneladas de girasol y los 22 millones de toneladas de trigo que sólo en parte podrán captar el precio actual porque buena parte ya se comercializó. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en un reciente informe que compartió con el Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI), la proyección de este año en exportaciones agrícolas superaría los 41,5 mil millones de dólares contra los 38 mil de 2021, lo que daría una diferencia a favor de 3.600 millones de dólares siempre que estos valores se sostengan.
Claramente la escalada de precios que generó la invasión rusa a Ucrania terminó de robustecer precios de un mercado que hasta acá venía siguiendo de cerca el impacto de la falta de lluvias en Latinoamérica. Con una oferta recortada en Brasil, Argentina y Paraguay, los valores venían en niveles elevados y luego llegó el conflicto del Mar Negro en el que dos jugadores destacados entraron en guerra. Tanto Rusia como Ucrania se destacan en trigo, maíz, girasol y cebada. De todos modos, ayer también saltó la soja como consecuencia secundaria de la escalada bélica.
Ayer Chicago cerró con US$ 604 la tonelada de soja y US$ 340 la de trigo, con un alza superior al 10% respecto del cierre del viernes. También ganó con fuerza el aceite de soja –79,14 dólares para la posición mayo, que cerró en 1598,76 dólares–, en tanto que para la harina las mejoras fueron más modestas –3,97 dólares para el contrato mayo, que quedó en 491,96 dólares–, por efecto de las lluvias en la Argentina, según el informe de Granar.
Por otro lado, los precios del maíz en Chicago finalizaron con fuertes incrementos, por las agresivas compras desde el sector de los fondos de inversión y por la paralización del comercio desde Ucrania, el cuarto mayor exportador de maíz mundial. En los contratos de marzo, la cotización de maíz se incrementó 5,76% (US$14,96) para cerrar a US$ 274,60, para los de mayo ascendió 5,33% (US$ 13,78) para finalizar a 271,94 dólares, mientras que para julio sumó 5,12% (US$ 12,99) para culminar a US$ 266,52.
En la misma línea, los precios del trigo terminaron la rueda con fuertes subas en Chicago y en Kansas, donde recuperaron lo perdido en la rueda del viernes, y también hubo importantes incrementos en el mercado europeo, donde las posiciones marzo y mayo del cereal sumaron 31,50 y 25,75 euros por tonelada. Para marzo, la cotización de trigo subió más del 10% (US$ 31,23) para cerrar a US$ 340,98, para los de mayo aumentó 8,63% (US$ 27,28) para finalizar a 343,19 dólares, mientras que para julio sumó 7,88% hasta los US$ 336,94.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal

