Exempleados de La Nueva Central dicen que siguen a la deriva y analizan nuevas protestas
Sin su fuente laboral desde hace casi dos meses, los extrabajadores de la panadería La Nueva Central continúan reclamando por lo que les corresponde y señalan que desde la patronal juegan mucho con sus necesidades.
“Estamos todos desesperados porque no tenemos trabajo y necesitamos dinero pero tampoco es arreglar por nada”, advierte Romina Piussi, una de las empleadas despedidas por mensaje de texto por parte de la familia Rotelli.
“Uno quiere cobrar lo que le corresponde para poder realizarse en la vida. En mi caso, quiero poder poner un negocio propio”, le cuenta a Puntal.
Sin embargo, la solución para los extrabajadores tarda en llegar y, aunque algunos lograron un acuerdo, éste estuvo lejos de lo esperado.
“Algunos de los compañeros han llegado a arreglar pero ese arreglo ha sido poco y nada. Hablamos de empleados de once años a los que les dieron el 20% de lo que les correspondía”, detalla.
Por su parte, la joven sostiene que están en la misma situación que al comienzo: “Seguimos a la espera de propuestas. No nos pagaron el preaviso, no nos pagaron diciembre, el aguinaldo, las vacaciones y nos quieren arreglar con indemnizaciones del 20%. Es una burla, se nos siguen riendo en la cara”.
En este este escenario, Piussi agrega que “hay chicas con problemas de estrés, nervios, que están bajando de peso, con problemas de convulsiones, dejaron gente con graves problemas”.
De todas maneras, aclara que no pretenden seguir haciendo manifestaciones porque quieren “mantener la paz social” pero, si continúan sin recibir respuestas, seguramente volverán a tomar medidas.
A esto agrega que no se sienten respaldados por el Ministerio de Trabajo e insiste en que éste “defiende a la patronal en lugar de defender a los trabajadores”.
Por otro lado, también comenta cómo subsisten día a día: “Nos vamos organizando para hacer venta de pastelitos, empanadas, pizzas. Como máximo, serán cuatro los que han encontrado trabajo pero son todas changuitas temporarias, no son fuentes laborales fijas. En la situación en la que nos dejaron, y para conseguir ingresar al mercado laboral, ha sido difícil para la gran mayoría. Realmente muy pocos han podido reincorporarse en alguna actividad”.
Ayuda estatal
En la tarde del viernes, los extrabajadores recibieron un aporte económico extraordinario de parte del gobierno de Río Cuarto.
“Se trata de un subsidio de diez mil pesos por única vez. Estamos más que agradecidos. Es una mínima ayuda que para nosotros es grandísima y nos sirve para solventar los gastos fundamentales de cada uno”, indica Piussi.
Al respecto añade que cerca de comienzo de año presentaron un petitorio para concretar una audiencia con el intendente y “saber si había alguna posibilidad de tener un subsidio por un mínimo de seis meses”. “Obviamente que ninguno quiere vivir de un subsidio pero, con lo complicado para entrar al mercado laboral, a la gran mayoría se le hace muy difícil solventar los gastos”.
Al mismo tiempo, manifiesta que desde la Municipalidad les ofrecieron realizar capacitaciones en la Subsecretaría de Trabajo.
No obstante, vuelve a aclarar: “Nosotros necesitamos cubrir los gastos fundamentales, como alquiler, luz, gas, lo indispensable, y no queremos vivir de arriba mediante un subsidio”.
Mientras, el secretario de Trabajo y Empleo local, Iván Rozzi, dijo: “Como nos pidió el intendente, somos un gobierno presente y pendiente de las necesidades que puedan surgir de la crisis”.
Y resaltó: “Desde el primer momento nos preocupamos y ocupamos de esta situación”.